La misión Artemis II de la NASA llevó a cuatro astronautas a una distancia récord de aproximadamente 406.760 kilómetros de la Tierra durante su histórico sobrevuelo del lado oculto de la Luna

 

thumbnail

 

En una jornada que ya ocupa un lugar destacado en la historia de la exploración espacial, la misión Artemis II de la NASA logró llevar a la humanidad más lejos de la Tierra que nunca antes, mientras protagonizaba uno de los momentos más conmovedores jamás vividos en el espacio: el nombramiento simbólico de un punto lunar en honor a Carol, la esposa fallecida del astronauta Reid Wiseman.

A bordo de la cápsula Orion, cuatro astronautas emprendieron un viaje que no solo marca el regreso de misiones tripuladas más allá de la órbita baja terrestre tras más de medio siglo, sino que también redefine los límites de la exploración humana.

Durante su paso por el lado oculto de la Luna, la nave alcanzó una distancia aproximada de 406.760 kilómetros de la Tierra, superando el récord establecido durante la era Apolo.

El momento crítico de la misión llegó cuando Orion se internó detrás del satélite natural, quedando completamente incomunicada durante 40 minutos.

Tal como estaba previsto, la Luna bloqueó todas las señales de radio, dejando a la tripulación operando de forma totalmente autónoma en el espacio profundo.

Desde el centro de control en Houston, el silencio fue absoluto.

Dentro de la nave, sin embargo, la actividad no se detuvo.

Los sistemas de navegación, control térmico y orientación continuaron funcionando con precisión milimétrica.

“Mientras estemos en la Luna, tomaremos imágenes y observaremos la cara oculta. Llevaremos a nuestros astronautas más lejos de la Tierra de lo que ningún ser humano haya llegado jamás”, se escuchó decir a uno de los miembros de la misión antes de perder contacto.

 

La misión Artemis II de la NASA inició su viaje alrededor de la luna | ACI  Prensa

 

Durante esas horas, las 32 cámaras de Orion captaron imágenes inéditas del lado lejano de la Luna.

El piloto Victor Glover describió la experiencia con una frase que sintetiza la magnitud del momento: “Hay mucha magia ahí, en esa línea móvil que separa los dos hemisferios lunares”.

Pero fue otro instante el que marcó profundamente a la tripulación y a quienes seguían la misión desde la Tierra.

Mientras identificaban puntos de referencia en la superficie lunar, los astronautas decidieron nombrar uno de ellos “Carol”, en honor a la esposa fallecida de Reid Wiseman, comandante de Artemis II, quien murió tras una larga lucha contra el cáncer.

“Perdimos a un ser querido. Se llamaba Carol. Era la esposa de Reid, la madre de Katie y Ellie. Si quieren encontrarla, miren ese punto brillante en la Luna. Nos gustaría llamarlo Carol”, expresó uno de los astronautas con la voz entrecortada.

Tras esas palabras, los cuatro miembros de la tripulación se fundieron en un abrazo dentro de la cápsula, en un gesto que trascendió la ciencia y recordó la dimensión profundamente humana de la exploración espacial.

 

Misión Artemis II a la Luna, en directo hoy 3 de abril | Vídeo

 

La misión Artemis II no solo destaca por sus hitos técnicos, sino también por su carácter inclusivo.

Por primera vez en la historia, una mujer, un afroamericano y un canadiense forman parte de una misión tripulada alrededor de la Luna.

Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen acompañan a Wiseman en este viaje histórico, rompiendo con décadas en las que los 24 astronautas que viajaron al satélite eran hombres estadounidenses blancos.

El recorrido de Orion comenzó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.

Durante cinco días, la nave se separó progresivamente de sus sistemas de propulsión, desplegó paneles solares y ajustó su trayectoria hacia la Luna.

El punto culminante se produjo cuando ingresó en la esfera de influencia lunar y ejecutó maniobras precisas para sobrevolar el lado oculto.

Tras superar esta fase crítica, la nave utilizó la gravedad lunar como impulso para iniciar su regreso a la Tierra.

Este movimiento, conocido como asistencia gravitatoria, permite redirigir la trayectoria sin un gasto excesivo de combustible.

Ahora, el mayor desafío aún está por venir: el reingreso a la atmósfera terrestre.

La cápsula deberá enfrentarse a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora y soportar temperaturas de hasta 2.760 grados Celsius.

“Es una carrera contra la física”, explican desde la NASA.

 

Misión Artemis II a la Luna: todos los detalles a un día del lanzamiento  histórico de la NASA - Infobae

 

Durante esta fase, Orion ejecutará una maniobra conocida como “salto atmosférico”, que consiste en rebotar parcialmente en la atmósfera para reducir la velocidad antes del descenso final.

Mientras tanto, un fenómeno denominado “velo de plasma” volverá a interrumpir las comunicaciones, generando minutos de máxima tensión.

El amerizaje está previsto en el océano Pacífico, frente a las costas de Baja California, donde equipos de la Marina de Estados Unidos ya se preparan para la recuperación de la tripulación.

La ingeniera colombiana Liliana Villarreal desempeña un papel clave en esta fase, liderando las operaciones de rescate.

Más allá de los récords y los avances tecnológicos, Artemis II representa un paso decisivo hacia el regreso del ser humano a la superficie lunar, previsto en futuras misiones del programa Artemis.

También simboliza una nueva era en la que la exploración espacial combina innovación, diversidad y, como quedó demostrado, una profunda carga emocional.

Porque en medio del vacío del espacio, a cientos de miles de kilómetros de la Tierra, los astronautas no solo llevan consigo instrumentos científicos, sino también historias, recuerdos y homenajes que conectan lo infinito con lo más íntimo de la experiencia humana.

 

La misión Artemis II de la NASA, el primer vuelo tripulado alrededor de la  Luna