Germán Vargas Lleras denunció un entramado de corrupción en el Congreso colombiano, señalando que los “cupos indicativos” se han utilizado históricamente para comprar apoyos políticos y favorecer intereses particulares.

En un giro inesperado en la política colombiana, Germán Vargas Lleras ha estallado contra la corrupción en el Congreso, revelando la caída de varios congresistas uribistas.
Este escándalo ha puesto de manifiesto el entramado de corrupción que ha asolado al país, evidenciando cómo los intereses personales han eclipsado el bienestar del pueblo colombiano.
“Como siempre, el presidente Gustavo Petro tiene razón”, afirmó Vargas, al referirse a los congresistas que han obstaculizado reformas esenciales, acusándolos de ser “extorsionadores” que han saqueado el erario público.
El contexto de estas declaraciones se sitúa en una investigación de Noticias Caracol, liderada por Juan David Laverde, quien ha destapado testimonios inéditos sobre la corrupción en el Capitolio.
Vargas, reconociendo la gravedad de la situación, instó a los ciudadanos a prestar atención a la investigación que revela cómo los “cupos indicativos” han sido utilizados históricamente para comprar apoyos en el Congreso.
“El peaje en las comisiones económicas siempre ha existido”, afirmó, subrayando la normalización de estas prácticas corruptas.
Uno de los testimonios más impactantes proviene de Roberto José Herrera, exrepresentante a la Cámara, quien ha sido condenado a casi nueve años de prisión por su implicación en estas prácticas nefastas.
Herrera confesó que los congresistas “no solo eran beneficiarios de esos cupos, sino que también podían venderlos”, convirtiendo el Congreso en un mercado persa donde el dinero público se negociaba sin escrúpulos.
“Eso era una compraventa de cupos”, aseveró, recordando cómo en 2010 recibió 3,500 millones de pesos, cifra que aumentó en los años siguientes.

La situación se vuelve aún más alarmante cuando Herrera menciona a otros excongresistas involucrados en este entramado.
“No creo que un representante hoy pueda decir que no le dieron plata”, enfatizó, mientras la Unidad Investigativa de Noticias Caracol seguía desenterrando más pruebas sobre la corrupción sistemática en el Congreso.
“El día que usted empieza a debatir un proyecto, los ministros se le acercan a buscar beneficios”, explicó, describiendo el mecanismo de corrupción que ha prevalecido.
Las confesiones de Herrera han llevado a la Corte Suprema de Justicia a abrir varios frentes de investigación, y a citar a declarar a exparlamentarios de las comisiones económicas.
Sin embargo, muchos de ellos han negado cualquier irregularidad, mientras que otros, como el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, han ofrecido una visión clara sobre la corrupción: “Los cupos indicativos han sido utilizados por los diferentes gobiernos para comprar apoyos políticos en el Congreso”.
El exvicepresidente fue contundente al afirmar que esta práctica no es nueva y que ha estado arraigada en la política colombiana durante años.
“Los gobiernos asignan una partida global al congresista y este escoge a qué entidad va esa plata”, explicó, dejando al descubierto cómo se manipulan los recursos públicos para favorecer intereses particulares.
Vargas pidió a la Corte que abriera un macroproceso para poner fin a esta corrupción que, según él, “parece ley en el Congreso”.

La situación se complica aún más con las acusaciones de Herrera contra Orlando Alfonso Clavijo, excongresista conservador, quien supuestamente vendió un cupo de 6,000 millones de pesos a cambio de una comisión del 10%.
“Me subí al carro de él y ahí le entregué lo que habíamos pactado”, narró Herrera, revelando la forma en que se manejaban estas transacciones corruptas.
Clavijo, por su parte, ha negado las acusaciones, tildando a Herrera de mentiroso y afirmando que busca beneficios procesales a expensas de otros.
Mientras la justicia avanza, la investigación sobre la corrupción en el Congreso continúa revelando un panorama desolador.
Andrés Hernández, director ejecutivo de Transparencia por Colombia, advirtió que los cupos indicativos se han utilizado como moneda de negociación política, facilitando transacciones ocultas que desvían recursos públicos hacia maquinarias de corrupción.
“La práctica de los cupos indicativos es de doble vía”, concluyó, señalando que tanto los gobiernos como los parlamentarios son responsables de este entramado.
El escándalo ha resonado en todo el país, provocando un clamor popular por la transparencia y la rendición de cuentas.
“Es un nido de ratas”, exclamó Vargas, instando a la ciudadanía a tomar acción y exigir la expulsión de aquellos que han traicionado la confianza del pueblo.
“Es tremenda esta investigación”, agregó, mientras el eco de su denuncia resuena en cada rincón de Colombia.
La lucha contra la corrupción parece estar en su punto más álgido, y la sociedad espera respuestas y justicia frente a un sistema que ha estado corrompido durante demasiado tiempo.
