Paloma Valencia llamó a sus seguidores a involucrar a jóvenes cercanos al petrismo para “abrirles los ojos” y convertirlos en defensores activos del Centro Democrático y de Álvaro Uribe.

Paloma Valencia, una figura prominente en la política colombiana, ha hecho un llamado a los jóvenes del país para que se unan a su causa.
En una reciente reunión, Valencia instó a sus seguidores a involucrarse activamente en la política, especialmente en la defensa de los principios que representan al Centro Democrático.
“¿Quién tiene un sobrino, un conocido petrista? Levante la mano”, preguntó, desafiando a los presentes a reconocer sus conexiones con la ideología opositora.
“Vamos a abrirles los ojos a los pelados.
Todos tenemos uno.
No lo nieguen”, añadió con determinación.
La política colombiana, marcada por la polarización, ha llevado a muchos jóvenes a cuestionar sus lealtades.
Valencia, consciente de esto, busca que sus seguidores se conviertan en embajadores de su mensaje.
“A los que no alzaron la mano les toca conseguirse uno para que me los busquen”, dijo, enfatizando la necesidad de que cada persona asuma un papel activo en la conversación política.
Durante su discurso, Valencia destacó la importancia de tener jóvenes con “los ojos abiertos”.
“Tal vez uno como estos”, mencionó, refiriéndose a un joven que se identifica como “joven de derecha”.
Este joven expresó su creencia en el derecho a defenderse y en la legalidad del porte de armas para personas responsables.
“Los jóvenes que quiere Paloma son como este, que solo sirvan para defender a Álvaro Uribe”, afirmó, estableciendo una conexión entre su mensaje y la figura del expresidente.

La defensa de Uribe es un tema recurrente en el discurso de Valencia y sus seguidores.
“Esto no es justicia, esto es revancha”, declaró un joven del público, recordando cómo el expresidente ha sido atacado y difamado.
“El pueblo está con Uribe y al pueblo no lo vence nadie”, gritó con fervor, reflejando el sentimiento de muchos en la sala.
“Uribe, amigo, el pueblo está contigo”, resonó en el ambiente, mostrando el apoyo inquebrantable hacia el exmandatario.
Sin embargo, la realidad es más compleja.
Valencia también abordó la necesidad de enfrentar a aquellos que critican al Centro Democrático.
“Lo que pasó en el Consejo de Cali no fue un enfrentamiento, fue un ataque premeditado a nuestro concejal Andrés Escobar”, comentó, defendiendo a su partido ante las acusaciones de violencia política.
“Andrés Escobar fue elegido democráticamente y seguirá cumpliendo con su labor”, aseguró, reafirmando la legitimidad de su partido.

El discurso de Valencia no solo se centró en la defensa de Uribe, sino también en la crítica a sus oponentes.
“Claudia López puede decir que ya no es la ficha de Gustavo Petro, pero todos sabemos que sus palabras y acciones la delatan”, arguyó, señalando lo que considera hipocresía política.
“Ese oportunismo político de Claudia la ha llevado a acomodarse según su conveniencia”, continuó, estableciendo una clara línea divisoria entre su visión y la de sus adversarios.
Valencia también hizo hincapié en la importancia del mérito y el esfuerzo.
“Represento a todos esos colombianos que consideran el mérito, el esfuerzo y la libre iniciativa como motores del desarrollo”, afirmó con convicción.
Sin embargo, reconoció que la percepción de los jóvenes hacia la política está cambiando.
“Lamentablemente para Paloma, quienes están abriendo los ojos no son los petristas, sino personas como el dueño del canal Análisis Patriota”, reflexionó, sugiriendo que el desencanto con la política tradicional está llevando a algunos a cuestionar su lealtad.

Un momento particularmente revelador fue cuando un padre compartió la experiencia de su hijo de 15 años, quien le hizo reconsiderar su opinión sobre Uribe.
“Me dijo, ‘No quiero ir por allá.
Ese man es malo'”, recordó, explicando cómo la educación y la influencia de su hijo lo llevaron a investigar más sobre el expresidente.
“El niño tenía razón”, admitió, reconociendo la necesidad de cuestionar las narrativas políticas predominantes.
“Si usted es uribista, investigue primero”, aconsejó el padre, instando a otros a no aceptar ciegamente lo que los medios de comunicación dicen.
“Nadie le va a decir que no, pero no estar ahí agarrándonos entre ciudadanos”, concluyó, destacando la importancia de la unidad en lugar de la división.
El discurso de Paloma Valencia y las reacciones de los jóvenes presentes ilustran una realidad en la política colombiana: un llamado a la acción, un deseo de involucrarse y una lucha por abrir los ojos a la verdad.
En un país donde las divisiones son marcadas, el desafío de Valencia es claro: movilizar a la juventud hacia una nueva visión política que, según ella, defenderá los valores que han sido fundamentales para la identidad del Centro Democrático.