Ester Muñoz a María Jesús Montero: "Los españoles se han hartado del  socialismo"

La sesión en el Congreso de los Diputados dejó uno de los momentos más tensos de la jornada política con un duro enfrentamiento verbal entre la portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, y la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero. El cruce de acusaciones, cargado de dureza, refleja el clima de creciente confrontación en la política española a medida que se acercan citas electorales clave.

Desde la tribuna, Muñoz lanzó un discurso directo y sin matices contra la también ministra de Hacienda, recordando episodios polémicos del entorno socialista y cuestionando su actuación política. “Usted dijo en 2024 que tendría las manos en el fuego por el señor Cerdán, un señor que acabó en la cárcel y del que usted no ha dicho absolutamente nada”, afirmó, en una intervención que rápidamente captó la atención del hemiciclo.

La portavoz popular continuó elevando el tono al referirse al exministro José Luis Ábalos, señalando: “Aplaudió durante un minuto y medio al señor Ábalos, un ministro compañero suyo, que contrataba a mujeres prostituidas, y usted ni como ministra ni como mujer dijo absolutamente nada”. Las palabras generaron una fuerte reacción en la bancada socialista, en un ambiente cada vez más crispado.

 

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Pero el momento más contundente llegó en la parte final de su intervención, cuando Muñoz dirigió un ataque político y personal a Montero: “Usted no va a ser presidenta de la Junta de Andalucía. Yo en lo personal le deseo lo mejor, pero es bueno para las andaluzas que usted solo sea, en el mejor de los casos, la líder de la oposición”. Y añadió, en una de las frases más comentadas del día: “Usted pasará a la historia por ser una mujer que traicionó a su país y a su tierra a cambio de mantener a un hombre en su sitio que no ha dudado en dejarla tirada cuando lo ha necesitado. No se ha quedado ni para despedirla”.

Esta última afirmación hacía referencia a la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en ese momento concreto, un detalle que fue aprovechado por la oposición para reforzar su narrativa política.

El enfrentamiento adquiere mayor relevancia en el contexto de la posible candidatura de Montero a la presidencia de la Junta de Andalucía, un movimiento que ha generado debate tanto dentro como fuera del Partido Socialista. En declaraciones recientes, la propia vicepresidenta había defendido su perfil político con una valoración que no pasó desapercibida: “Probablemente ha sido la persona o la mujer con más poder del conjunto de la democracia que ha tenido responsabilidades”, afirmó al referirse a su trayectoria, subrayando además el valor de su decisión de optar a unas elecciones autonómicas.

 

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La afirmación, interpretada por sus críticos como un ejercicio de autovaloración excesiva, fue utilizada por la oposición como argumento para cuestionar su candidatura. Desde el Partido Popular consideran que este tipo de declaraciones reflejan una desconexión con la realidad política andaluza y anticipan un escenario electoral complicado para los socialistas en la comunidad.

Mientras tanto, el debate político sigue marcado por una estrategia de confrontación directa. Las referencias a casos polémicos, las acusaciones personales y el uso de un lenguaje cada vez más duro evidencian un deterioro en el tono parlamentario. En este contexto, el cruce entre Muñoz y Montero no es un hecho aislado, sino parte de una dinámica más amplia que domina la agenda política nacional.

Por ahora, la vicepresidenta no respondió en el mismo tono durante esa intervención concreta, pero el episodio deja abierta una nueva fase de tensión entre Gobierno y oposición. Con Andalucía en el horizonte electoral y el foco mediático sobre sus principales protagonistas, todo apunta a que este tipo de enfrentamientos seguirán marcando el ritmo de la política española en los próximos meses.