Blanca de Castejón nació en Puerto Rico en 1906 y desarrolló una carrera internacional en cine, teatro y doblaje antes de consolidarse en México

 

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Blanca de Castejón Otero nació el 13 de mayo de 1906 en Comerío, Puerto Rico, hija de Rafael de Castejón Arnáiz, telegrafista, y Josefa Otero Rivera, ama de casa, y desde muy joven se preparó en teatro y radio antes de emprender una carrera internacional que la llevaría por Hollywood, Buenos Aires y, finalmente, México, donde se consolidó como una de las figuras más queridas de la Época de Oro del cine.

Inició su trayectoria cinematográfica con la unidad en español de Fox en Hollywood a principios de los años 30, participando en varias películas habladas en español, antes de radicarse en Argentina y colaborar con importantes producciones locales.

A su regreso al cine de habla hispana, obtuvo papeles que la llevaron a trabajar junto a estrellas como Lupe Vélez, Tito Guízar y Fernando Soler, lo que cimentó su reputación antes de su llegada al cine mexicano.

Fue en México donde Blanca de Castejón alcanzó el reconocimiento más sólido, debutando en la película La razón de la culpa en 1942 al lado de jóvenes talentos que con el tiempo se convertirían en leyendas, como Pedro Infante y María Elena Marqués.

Su versatilidad la llevó a interpretar tanto dramáticos como papeles cómicos, destacándose especialmente en Escuela de vagabundos (1955), donde encarnó con gran carisma a Emilia de Valverde.

 

La gran Blanca de Castejón

 

La actriz no se limitó al cine: también exploró el teatro, siendo aclamada en obras como La rosa tatuada de Tennessee Williams bajo la dirección de Dimitrios Sarrás, y participó en series de televisión como Risas amargas en 1962, mostrando siempre un talento polifacético que trascendió medios.

Una de las facetas menos conocidas pero igualmente importantes de su trayectoria fue su labor como actriz de doblaje: Blanca prestó su voz a la Reina Malvada en el primer doblaje latinoamericano de Blancanieves y los siete enanitos de Disney (1938) y también trabajó en Dumbo como la voz de la Elefanta Giggles, contribuyendo así al alcance de los clásicos animados en el mundo hispanohablante.

Blanca de Castejón se convirtió en una figura emblemática de la comedia mexicana con títulos como Nosotras las taquígrafas (1950), Mamá nos quita los novios (1952) y Mientras el cuerpo aguante (1958), interpretando personajes que combinaban sofisticación y humor con una presencia escénica inolvidable.

 

Blanca de Castejón - Alchetron, The Free Social Encyclopedia

 

Su trabajo recibió reconocimiento formal: en 1956 se hizo acreedora al Ariel de Plata por su destacada actuación en Escuela de vagabundos, una cinta que no solo consolidó su carrera, sino que reafirmó su importancia dentro de una industria en pleno auge.

A pesar de que no filmó en su Puerto Rico natal, Blanca visitó su tierra de origen encabezando giras teatrales, honrando sus raíces y confirmando la conexión profunda que mantenía con su cultura pese a su trayectoria internacional.

A lo largo de su prolífica carrera trabajó con comediantes de renombre como Antonio Espino “Clavillazo” y Germán Valdés “Tin Tan”, y su última aparición cinematográfica fue en Los signos del zodiaco (1963), cerrando una etapa artística que abarcó más de tres décadas y más de treinta películas.

Blanca de Castejón falleció el 26 de diciembre de 1969 en la Ciudad de México a los 63 años, dejando un legado imborrable en el cine, teatro y doblaje latinoamericano, y siendo recordada como una de las grandes damas de la Época de Oro Cinematográfica, cuyo talento y voz resonaron en múltiples generaciones.

 

Blanca de Castejón - Alchetron, The Free Social Encyclopedia