🚨 ¡Desmantelan Narcolaboratorio en Zapopan! Se Decomisan Toneladas de Químicos y Drogas Sintéticas
El operativo se llevó a cabo en una bodega de 10,000 m² en la colonia Santa Ana Tepetitlán, que operaba como una empresa de productos químicos industriales.
A las 4:15 a.m., más de 200 elementos militares rodearon el inmueble, que albergaba una de las instalaciones de producción de fentanilo y metanfetamina más sofisticadas detectadas en el occidente de México.
Este asalto fue el resultado de seis meses de investigación, iniciada tras alertas de la DEA sobre el tráfico de precursores químicos provenientes de China hacia Jalisco.

Al ingresar al inmueble, las autoridades encontraron una operación de gran escala con reactores químicos y equipos de laboratorio de alta tecnología.
En el lugar, fueron detenidas 11 personas, incluidos operadores de laboratorio y químicos profesionales, quienes manejaban sustancias peligrosas.
Este decomiso representa un golpe significativo a la estructura financiera del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), ya que las sustancias aseguradas tenían la capacidad de producir más de 5 toneladas de metanfetamina y fentanilo, con un valor estimado en el mercado estadounidense de más de 400 millones de dólares.
El fentanilo es un opioide sintético extremadamente potente y ha sido responsable de un aumento alarmante en las muertes por sobredosis en Estados Unidos.
Cada kilogramo de fentanilo puede producir hasta 500,000 dosis letales, lo que representa un riesgo significativo para la salud pública.
Este operativo no fue casualidad; fue el resultado de un esfuerzo coordinado entre autoridades mexicanas y estadounidenses que comenzó en julio de 2025, cuando se detectó un patrón inusual en los decomisos de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos.
La investigación reveló que contenedores provenientes de puertos chinos llegaban a Manzanillo, declarando productos industriales legítimos, pero en realidad transportaban sustancias precursoras para la fabricación de drogas sintéticas.
A través de un seguimiento exhaustivo, las autoridades pudieron identificar la ruta y la ubicación del narcolaboratorio, que operaba bajo la fachada de una empresa registrada legalmente.

El operativo se ejecutó con precisión, utilizando equipos de protección química y tácticas especializadas.
Al entrar, las autoridades encontraron a los operadores en pleno funcionamiento, pero no encontraron resistencia, ya que la seguridad armada había abandonado el lugar minutos antes del asalto.
Durante la inspección, se descubrió la sofisticación de la operación, con reactores y destiladores industriales que permitían la producción masiva de fentanilo y metanfetamina.
El decomiso incluyó una alarmante cantidad de precursores químicos, así como drogas terminadas listas para distribución.
Este hallazgo no solo representa un golpe financiero para el CJNG, sino que también contribuye a la lucha contra la crisis de salud pública que enfrenta Estados Unidos debido a las sobredosis por opioides sintéticos.
La captura de este narcolaboratorio destaca la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
La situación también pone de relieve la importancia de abordar las raíces del problema, incluyendo la falta de oportunidades económicas que llevan a profesionales a trabajar para el crimen organizado.
A medida que las autoridades celebran este éxito, persiste la preocupación sobre cuántos narcolaboratorios más están operando en el país y qué medidas se están tomando para prevenir su proliferación.
La guerra contra las drogas en México ha evolucionado hacia una lucha más compleja, donde la producción industrial de drogas sintéticas se ha convertido en una amenaza significativa para la salud pública y la seguridad nacional.

Este operativo es un recordatorio de que la lucha contra el narcotráfico requiere no solo acciones militares, sino también un enfoque integral que aborde la demanda de drogas, ofrezca alternativas económicas y fortalezca la cooperación internacional.
La crisis del fentanilo es un problema que afecta a ambos lados de la frontera, y su solución dependerá de un esfuerzo conjunto para desmantelar las redes de producción y distribución que alimentan esta epidemia.