Jhon Viáfara recuperó su libertad y regresó a Colombia tras cumplir parte de una condena de 12 años en Estados Unidos por narcotráfico, reducida por buen comportamiento.

En una noticia que ha sorprendido a muchos, Jhon Viáfara, el exfutbolista colombiano conocido por su destacada carrera en equipos como el Once Caldas y el América de Cali, ha recuperado su libertad después de cumplir una condena de 12 años en Estados Unidos por narcotráfico.
La noticia fue confirmada por el periodista deportivo Jaime Orlando Dinas, quien compartió una foto del exjugador en su regreso a Colombia, marcando un nuevo capítulo en su vida.
Viáfara, recordado especialmente por ser parte del equipo que ganó la Copa Libertadores en 2004, fue condenado hace seis años por una corte en Texas, donde se le declaró culpable de delitos relacionados con el narcotráfico.
Su condena estaba programada para finalizar en 2032, pero su buen comportamiento y el cumplimiento de las normas penitenciarias le permitieron una reducción de su pena, lo que le ha permitido regresar a su hogar antes de lo previsto.
“Después de tanto tiempo, estoy feliz de estar de vuelta con mi familia”, declaró Viáfara al llegar a su hogar, rodeado de sus seres queridos.
Esta primera aparición pública marca un momento de reflexión para el exfutbolista, quien ha vivido una experiencia que ha cambiado su vida de manera drástica.
La historia de Viáfara en el mundo del narcotráfico comenzó en 2019, cuando fue detenido en Colombia y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Durante su proceso judicial, se reveló que había caído en las redes de narcotraficantes que lo tentaron a invertir en negocios ilícitos.
“Me ofrecieron la oportunidad de triplicar mi fortuna, pero nunca pensé que me llevaría a este camino oscuro”, confesó en una entrevista previa.
Los agentes antinarcóticos explicaron que, en su momento, Viáfara se convirtió en una figura clave para manejar la logística de la organización criminal.
“Era el coordinador principal para conseguir las pistas clandestinas en Colombia”, explicaron los investigadores, quienes también señalaron que el exfutbolista mantenía contacto con carteles mexicanos.
La DEA (Administración de Control de Drogas) y la policía antinarcóticos llevaron a cabo una exhaustiva investigación que culminó en su captura en Hamundí, Valle del Cauca.
En el momento de su arresto, se descubrió que Viáfara tenía 50 millones de pesos, dinero que le había sido entregado por la organización para facilitar actos de corrupción.
“Lo usaban para comprar silencio y complicidad”, afirmaron las autoridades.
Además, se revelaron fotografías donde el exfutbolista posaba con armas de fuego, lo que evidenció su implicación en actividades delictivas.

A pesar de su condena, Viáfara ha mantenido la esperanza de un futuro diferente.
“He aprendido de mis errores y quiero reintegrarme a la sociedad”, manifestó al salir de prisión.
Su regreso a casa es un paso significativo no solo para él, sino también para su familia, que ha estado esperando este momento con ansias.
“Mis hijos son lo más importante para mí, y quiero estar presente en sus vidas”, agregó con emoción.
El impacto de su condena ha sido profundo, no solo en su carrera deportiva, sino también en su vida personal.
Muchos de sus seguidores han expresado su apoyo, mientras que otros han criticado su caída en el narcotráfico.
“Es un recordatorio de que el éxito no siempre garantiza decisiones correctas”, comentó un analista deportivo.
Ahora, Jhon Viáfara enfrenta el desafío de reconstruir su vida y recuperar la confianza de aquellos que lo admiraban.
“Quiero trabajar en proyectos que ayuden a los jóvenes a no caer en la misma trampa que yo”, expresó, mostrando su deseo de contribuir positivamente a la sociedad.
Su historia es un testimonio de redención y superación, un recordatorio de que, a pesar de los errores del pasado, siempre hay una oportunidad para comenzar de nuevo.
Con su regreso, Viáfara espera no solo recuperar su lugar en el corazón de los aficionados al fútbol, sino también convertirse en un ejemplo de cambio y esperanza.