Luis Carlos Vélez quedó en evidencia tras predecir un fracaso de Gustavo Petro en su reunión con Donald Trump, pronósticos que no se cumplieron.

En un reciente encuentro que ha dejado a muchos sorprendidos, el presidente Gustavo Petro se reunió con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un momento que prometía ser decisivo para las relaciones entre Colombia y Estados Unidos.
Sin embargo, no todos los analistas políticos compartieron esta visión optimista.
Luis Carlos Vélez, un conocido comentarista, ha sido uno de los más críticos, argumentando que la reunión no tendría un impacto positivo.
“No va a suceder nada importante”, afirmaba, mientras sus seguidores esperaban un desenlace catastrófico para el presidente colombiano.
Durante su intervención, Vélez no escatimó en críticas hacia Petro, sugiriendo que el presidente colombiano sería “pisoteado” en este encuentro.
“Donald Trump va a aplastar a Petro”, repetía con un tono de desdén.
Sin embargo, la realidad fue muy diferente a lo que el comentarista había pronosticado.
La reunión, que estaba prevista para durar solo una hora, se extendió a más de dos horas, lo que evidenció un diálogo más profundo de lo que muchos esperaban.
Petro, en su estilo característico, abordó la reunión con una postura firme.
“No actuamos bajo chantajes”, dijo, dejando claro que no se dejaría influir por presiones externas.
“Los dos somos presidentes, elegidos por voto popular, y eso hay que respetarlo mutuamente”.
Esta declaración resonó con fuerza, no solo entre sus seguidores, sino también en el ámbito internacional, donde se valoró su capacidad para mantener una postura digna frente a un líder como Trump.

Mientras tanto, Vélez continuaba su crítica desde su plataforma de YouTube, donde repetía una y otra vez que “esto es una reunión”.
Su insistencia parecía más un intento de deslegitimar el encuentro que un análisis objetivo.
“No se confundan, esto es una reunión”, enfatizaba, como si su audiencia no pudiera captar la importancia del evento.
Sin embargo, las imágenes que emergieron de la reunión mostraban a ambos presidentes en un ambiente cordial, riendo y compartiendo momentos que contradecían las predicciones de Vélez.
El encuentro no solo fue un intercambio de palabras, sino también un espacio para discutir temas cruciales como la lucha contra las drogas, un problema persistente en la agenda bilateral.
Trump, al referirse a Petro, dijo: “Ha sido muy amable en el último mes o dos.
Ciertamente fue crítico antes de eso, pero de alguna manera, después de la incursión venezolana, se volvió muy amable”.
Estas palabras reflejan un cambio en la dinámica entre ambos líderes, algo que Vélez no había anticipado.
Por otro lado, la cobertura mediática del evento también fue objeto de críticas.
Muchos periodistas tradicionales optaron por no asistir a la rueda de prensa posterior, lo que generó un vacío informativo.
“Prefirieron silenciar al presidente Petro porque querían que le fuera mal”, observó un comentarista en redes sociales, evidenciando la falta de imparcialidad en ciertos sectores de la prensa.

El presidente Petro, por su parte, no dejó de lado la importancia de la comunicación en estos momentos.
“Los medios tradicionales han quedado completamente grandes”, afirmó, aludiendo a la incapacidad de algunos periodistas para informar con veracidad.
“Invito a todos a dejar su like y compartir este video”, concluyó, apelando a su base de seguidores en las redes sociales.
La reunión entre Petro y Trump marcó un hito en la política colombiana, no solo por su contenido, sino también por la forma en que fue percibida por los medios y la opinión pública.
Mientras algunos esperaban un fracaso rotundo, otros vieron en este encuentro una oportunidad para fortalecer la relación bilateral y abordar temas de interés mutuo.
“El panorama está muy claro”, dijo Petro, reafirmando su compromiso con el país y su disposición a dialogar con líderes internacionales.
A medida que las reacciones continúan fluyendo, queda claro que la política es un juego complejo, donde las palabras y las acciones de los líderes pueden tener repercusiones significativas.
La reunión entre Petro y Trump no solo desafió las expectativas de los críticos, sino que también abrió la puerta a nuevas posibilidades para Colombia en el escenario global.
