La tragedia que rodea la muerte de Yeison Jiménez vuelve a estremecer al público, pero esta vez desde un ángulo tan inquietante como polémico.

Un reciente programa transmitido en YouTube ha desatado una ola de reacciones luego de que una médium afirmara haber contactado el espíritu del cantante y revelara lo que, según ella, ocurrió segundos antes del fatal accidente aéreo que le costó la vida.
Las declaraciones, cargadas de dramatismo y misterio, han encendido las redes sociales y reabierto heridas que aún no terminan de sanar.
Durante la emisión, la médium aseguró que el espíritu de Yeison Jiménez no se encuentra en paz y que permanece atrapado en una especie de espacio oscuro, describiéndolo como una habitación sin puertas, con apenas una pequeña ventana por donde entra la luz.
Según su testimonio, esta condición espiritual estaría relacionada con asuntos pendientes, injusticias y energías negativas que rodearon su muerte, lo que ha generado profundo impacto entre sus seguidores.
Uno de los momentos más escalofriantes del programa fue cuando la médium afirmó sentir en su propio cuerpo los dolores que habría experimentado el cantante: una fuerte presión en la garganta, ardor intenso y molestias severas en el costado derecho.
De acuerdo con su relato, Yeison sentía un miedo profundo el día del vuelo, sufría taquicardia, ansiedad extrema y una inquietante sensación de que algo malo iba a suceder.
Incluso, señaló que desde una semana antes se encontraba triste, distante y con un presentimiento constante de que no llegaría a cumplir compromisos ya agendados.

Según la médium, Yeison habría confesado que dos hombres lo presionaron para realizar el viaje, a pesar de que su intuición le decía que no debía hacerlo.
La revelación se vuelve aún más perturbadora cuando afirma que, la noche previa al vuelo, una voz femenina le habría advertido claramente: “No vayas”.
Sin embargo, por compromisos laborales y presión externa, decidió ignorar esa advertencia, algo que —según el supuesto mensaje espiritual— hoy le genera un profundo remordimiento.
El relato también incluye la presencia de tres personas que, presuntamente, habrían influido directa o indirectamente en su destino fatal.
La médium señaló que el cantante se sentía observado y perseguido, incluso el mismo día del vuelo, por individuos que aparentaban ser trabajadores del lugar donde se encontraba la avioneta.
Según esta versión, uno de ellos habría sido alguien con quien Yeison tuvo reuniones incómodas en el pasado, fuera del ámbito musical.
Uno de los puntos más delicados de la transmisión fue la insinuación de que Yeison habría rechazado colaborar con personas “pesadas” o vinculadas a entornos peligrosos, lo que habría generado tensiones y miedo constante en el artista.
La médium fue cuidadosa al no dar nombres ni detalles concretos, alegando que hacerlo podría poner en riesgo a terceros, pero dejó entrever que estas relaciones forzadas habrían marcado profundamente al cantante.

El momento más impactante llegó con la supuesta recreación de la última conversación entre Yeison Jiménez y el piloto.
Según la médium, el cantante escuchó un ruido extraño, descrito como un “taca-taca” constante, similar a una pieza suelta o una falla mecánica.
Preso del pánico, Yeison habría pedido detener el avión y posponer el vuelo, pero el piloto —según este relato— lo tranquilizó, asegurándole que era un sonido normal y que no había peligro alguno.
Siempre de acuerdo con esta versión espiritual, segundos después del despegue se habría escuchado una fuerte explosión proveniente de la parte frontal de la aeronave.
El miedo se apoderó de todos los pasajeros y, según la médium, el piloto habría sido el primero en fallecer tras el impacto inicial.
Yeison, en cambio, habría experimentado un dolor intenso, ardor en la garganta y dificultad para respirar antes de perder la conciencia.
La médium aseguró que la muerte no fue inmediata y que el cantante vivió segundos de terror absoluto antes de “apagarse”, como si alguien hubiera cerrado la luz de golpe.
Posteriormente, describió una experiencia de desprendimiento del alma, en la que Yeison se habría visto a sí mismo y al avión destruido, quedando su espíritu atrapado en ese momento sin lograr avanzar.

Otro punto que llamó la atención fue cuando se abordó el tema de una posible manipulación de la aeronave.
Aunque la médium aclaró que el espíritu no recuerda que alguien dentro del avión provocara el accidente, sí mencionó que anteriormente, en lecturas con cartas, habría aparecido la versión de un presunto sabotaje mecánico realizado por terceros.
Sin embargo, insistió en que Yeison no tenía conocimiento de ello.
Respecto a su herencia y documentos legales, la médium afirmó que el cantante no estaba preocupado por ese tema y que, según su percepción, todo estaba en regla, con beneficiarios claros, aunque no necesariamente mediante un testamento formal.
En cuanto a su última voluntad, aseguró que Yeison nunca pensó en la muerte y que su mayor tristeza es no haber tenido más tiempo para vivir, viajar y disfrutar el crecimiento de su carrera.
Las declaraciones han dividido a la opinión pública.
Mientras algunos seguidores aseguran sentir consuelo al escuchar estas palabras, otros critican duramente el uso del nombre del cantante en este tipo de contenidos, calificándolo de irresponsable y sensacionalista.
Lo cierto es que, una vez más, la figura de Yeison Jiménez queda envuelta en misterio, dolor y controversia.

Hasta ahora, no existe confirmación oficial de ninguno de los elementos expuestos en el programa.
Las autoridades mantienen su versión basada en investigaciones técnicas, y estas revelaciones deben entenderse únicamente como relatos espirituales sin validez legal ni científica.
Aun así, el impacto emocional ha sido innegable.
La historia de Yeison Jiménez continúa generando preguntas sin respuesta, demostrando que su legado no solo vive en su música, sino también en el profundo vínculo emocional que mantiene con su público.
Entre la fe, el escepticismo y el duelo, sus seguidores siguen buscando consuelo, mientras el misterio alrededor de su muerte parece lejos de cerrarse.