El Grupo Niche, conocido como uno de los íconos de la salsa colombiana, ha tenido una trayectoria marcada no solo por su música, sino también por una serie de eventos oscuros y trágicos que han impactado a sus integrantes y a sus seguidores.
A continuación, se presentan 25 datos espeluznantes que revelan el lado menos conocido de esta famosa orquesta.
Desde sus inicios, el Grupo Niche se destacó por su talento musical, pero también enfrentó conflictos internos significativos.
Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando varios músicos expresaron su descontento con respecto a los pagos que recibían, sintiendo que su éxito no se reflejaba en sus bolsillos.
Este descontento llevó a protestas que casi fracturan la banda en un momento clave de su carrera.
En medio de esta tensión, Jairo Varela, el director del grupo, fue acusado en 1995 de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, lo que lo llevó a ser detenido.
Este escándalo no solo manchó su reputación, sino que también dejó una marca indeleble en la imagen del grupo.
Durante su tiempo en prisión, Jairo compuso canciones que se convirtieron en éxitos, pero el daño emocional y reputacional fue profundo.
La vida personal de los integrantes del Grupo Niche estuvo marcada por tragedias.
Javier Vázquez, uno de los vocalistas, sufrió la pérdida de tres de sus hijos en circunstancias devastadoras, lo que lo llevó a encontrar consuelo en la música y la fe.
Por otro lado, Tito Gómez, otro vocalista destacado, vivió una vida de excesos que culminó en su detención por transportar dinero falso, lo que arruinó su carrera.
Edgar Espinosa, un talentoso pianista, enfrentó problemas económicos que lo llevaron a vivir en las calles de Bogotá después de dejar la orquesta.
Su historia es un recordatorio de que la fama no garantiza estabilidad.
De manera similar, Moncho Santana, otro exintegrante, también luchó con problemas de salud y adicciones que deterioraron su carrera.
La rivalidad con Guayacán, otra orquesta famosa, también fue una fuente de tensión.
Alexis Lozano, cofundador de Guayacán, tuvo una relación conflictiva con Jairo Varela, lo que intensificó la competencia entre ambas bandas y dividió a los fanáticos de la salsa en Colombia.
A pesar de los escándalos y las tragedias, el Grupo Niche continúa siendo un símbolo de la música salsa.
Sin embargo, la historia detrás de su éxito está llena de lecciones sobre la lucha, el sacrificio y el costo emocional de la fama.
La muerte de Jairo Varela en 2012, oficialmente por un infarto, dejó muchas preguntas sobre el legado financiero del grupo, ya que se rumoreaba que no había dejado grandes riquezas.

Los conflictos familiares surgieron después de su muerte, especialmente con Damaris de Diego, su esposa, quien se vio envuelta en disputas sobre los derechos de la música del grupo.
Estas tensiones resaltan la complejidad del legado de Varela y la lucha por el control de su patrimonio.
En resumen, la historia del Grupo Niche es un testimonio de cómo el éxito puede venir acompañado de sombras y desafíos.
A través de sus éxitos y fracasos, el grupo ha dejado una huella imborrable en la música y en la cultura colombiana, recordándonos que el camino hacia el éxito no siempre es limpio ni fácil.
A pesar de las adversidades, el Grupo Niche sigue siendo un referente en la salsa, demostrando que, aunque la música suene alegre, su historia no siempre lo es.