Yeison Jiménez falleció a los 34 años en un trágico accidente aéreo el 10 de enero de 2026, dejando de luto a la música popular colombiana y a millones de seguidores.

El mundo de la música colombiana se encuentra de luto tras la devastadora noticia del fallecimiento de Yeison Jiménez, quien a sus 34 años perdió la vida en un trágico accidente aéreo el 10 de enero de 2026.
La partida de Yeison no solo dejó un vacío imposible de llenar, sino que también desató una ola de reacciones entre sus colegas y amigos, quienes lo despidieron con palabras cargadas de emoción y sinceridad.
Desde el momento en que se conoció la noticia, figuras del espectáculo como Johnny Rivera, Pipe Bueno y Luis Alfonso se apresuraron a rendir homenaje a un artista que no solo fue un cantante, sino una voz que resonó en los corazones de millones.
Johnny Rivera, visiblemente afectado, expresó: “No puedo aceptar que Yeison ya no esté. Tenía tantos sueños por cumplir, tantos proyectos que compartimos en camerinos. Era como un hermano para mí”.
Su voz temblorosa reflejaba la impotencia de perder a alguien con quien había compartido tantas noches de música y esperanza.
Luis Alfonso, por su parte, decidió ir más allá de un simple mensaje escrito.
Apareció en video, con la voz quebrada y el corazón en la mano, recordando los momentos que vivieron juntos.
“De Yeison aprendí más de lo que muchos imaginan. Siempre tendía la mano a los suyos y nunca olvidó de dónde venía”, confesó, mientras las lágrimas surcaban su rostro.
Su despedida fue un testimonio de gratitud y amor hacia un amigo que dejó una huella imborrable.

Pipe Bueno también se unió a las despedidas, compartiendo su dolor en redes sociales.
“Aún no puedo procesar esta noticia. Yeison era un amigo, un colega que nunca compitió desde el ego, sino desde el respeto”, reflexionó.
Recordó esos momentos después de los conciertos, cuando las luces se apagaban y quedaban las conversaciones sinceras sobre la vida y los miedos.
“Su partida deja un vacío en el género popular colombiano, porque no se fue solo una voz, se fue alguien que le dio sentido y alma a nuestra música”.
Las reacciones no se limitaron solo a sus colegas más cercanos.
Artistas de diversas generaciones y géneros también se unieron al tributo.
Jessie Uribe, por ejemplo, honró a Yeison con un gesto simbólico: “Hoy canto y me pongo el sombrero por ti”, una frase que resonó profundamente en el corazón de todos.
En un tono similar, el reconocido cantante Fonseca recordó su admiración por la autenticidad de Yeison, destacando su forma de construir su carrera sin atajos.
Mientras tanto, Maluma, quien también se pronunció, destacó la disciplina y la esencia de Yeison.
“Siempre admiré cómo se abrió camino en la música popular y cómo soñaba con llevarla a nuevos escenarios”, dijo, enfatizando que su legado trasciende cualquier frontera.
J.Balvin, otro ícono de la música, recordó que Yeison era un ejemplo de perseverancia, alguien que entendía la música como un puente para conectar con la gente real.

Carol G, desde su perspectiva como compositora, lamentó la pérdida de una voz tan auténtica.
“Sus letras tocaban fibras profundas en quienes han vivido el amor y el desamor. Es una tragedia que se haya apagado tan pronto”, expresó con tristeza.
Por su parte, Cristian Nodal subrayó que Yeison representaba a esos artistas que nacen del dolor real y no del marketing, y que su identidad musical era un ejemplo a seguir.
La despedida de Yeison Jiménez fue un momento de reflexión profunda.
Cada mensaje, cada recuerdo, cada confesión de sus colegas confirmaron que su huella fue real y que trascendió modas y etiquetas.
“Yeison no solo dejó canciones, dejó historias y aprendizajes que seguirán vivos en la memoria de la música colombiana”, afirmó Ricardo Montaner, resaltando la autenticidad y el talento del artista.
La conmoción por su partida se sintió en todos los rincones del país, y su legado perdurará en cada nota que se escuche.
“Descansa en paz, Yeison Jiménez. Tu música ya es inmortal”, fueron las palabras que resonaron en el corazón de todos, recordándonos lo frágil que es la vida y lo eterno que puede ser el arte.
La música popular colombiana ha perdido a un gigante, pero su esencia seguirá viva en cada rincón donde se escuche su voz.
