Gustavo Petro lanzó duras acusaciones contra Álvaro Uribe y lo invitó a comparecer voluntariamente ante la JEP para esclarecer hechos del pasado político y judicial del país.

El presidente de la República, Gustavo Petro, protagonizó un nuevo y fuerte enfrentamiento político con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, en una escalada verbal que marca el tono del actual clima electoral en Colombia.
A través de declaraciones públicas y mensajes difundidos en redes sociales, el mandatario cuestionó duramente a su antecesor y lo invitó a comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para esclarecer hechos del pasado reciente del país.
“Le solicito que los dos fuéramos a declarar voluntariamente a la JEP y decir la verdad completa de nuestras vidas.
Y no le tengo temor a eso”, expresó Petro en uno de sus pronunciamientos más contundentes.
En el mismo mensaje agregó: “Descanse su conciencia con la verdad y terminará su vida en felicidad, rodeado de sus nietos, sino su propia conciencia será su enemigo”.
Las declaraciones surgieron luego de que Uribe señalara presuntas irregularidades en campañas electorales pasadas y cuestionara alianzas políticas del actual Gobierno.
Petro respondió negando categóricamente tales acusaciones: “Ni existió pacto de la Picota ni sobretopes de campaña. Ambos son inventos periodísticos de sus amigos”.
Además, sostuvo que existen hechos históricos que, según él, deben ser debatidos abiertamente ante la justicia transicional.
En su intervención, el jefe de Estado afirmó: “Fue corroborado el hecho que usted en su primer gobierno se hizo elegir con sus amigos narcoparamilitares”, y mencionó decisiones relacionadas con las Convivir en Antioquia, así como investigaciones y procesos judiciales que han rodeado a figuras del entorno del exmandatario.
Estas afirmaciones forman parte de un debate político que ha sido objeto de controversia durante años y que continúa generando fuertes divisiones en la opinión pública.

El intercambio no se limitó a Uribe.
Petro también respondió a críticas de la periodista Vicky Dávila frente a un buque retenido en Estados Unidos con combustible que, según reportes, habría salido de un puerto colombiano.
“No hay ninguna irregularidad colombiana, ni pública ni privada”, aseguró el presidente, defendiendo la actuación de las autoridades nacionales y señalando que la empresa responsable del cargamento era privada.
En otro frente, el mandatario replicó a declaraciones del excandidato presidencial Sergio Fajardo, quien advirtió sobre una posible “hecatombe social” si el país continúa en la polarización.
Petro contestó: “En la hecatombe social ya hemos estado”, aludiendo a décadas de violencia política y conflicto armado.
Añadió que su proyecto busca superar lo que denomina “gobernanza narcoparamilitar” y consolidar una democracia más amplia y participativa.
El debate se da en un contexto preelectoral marcado por llamados estratégicos al voto en Cámara y Senado.
Desde sectores afines al Gobierno se ha insistido en la necesidad de consolidar mayorías legislativas para impulsar reformas estructurales y enfrentar a figuras opositoras como el representante Miguel Polo Polo.
En mensajes difundidos en redes se explicó que “si ustedes quieren derrotar a Polo Polo, yo les digo que hay que votar es por el Pacto Histórico”, haciendo énfasis en la diferencia entre los tarjetones y la distribución de curules.
Mientras tanto, el presidente también cuestionó declaraciones institucionales que descartan la posibilidad de fraude electoral.
Frente a afirmaciones de que el sistema electoral colombiano ha sido fortalecido durante tres décadas, Petro respondió: “Es mentira que hace tres décadas se fortalece el sistema electoral”.
Recordó fallos del Consejo de Estado sobre vulnerabilidades en el software de cómputo de votos y aseguró que persisten preocupaciones sobre su actualización.

En medio de la controversia política, un video viral de un exintegrante de las Fuerzas Militares expresó respaldo al presidente.
“Yo sí estoy firme… Gracias por todo lo que nos ha dado”, manifestó el hombre, quien afirmó hablar en nombre de soldados que, según él, no pueden pronunciarse públicamente.
El mensaje incluyó un llamado a la igualdad en subsidios y beneficios para los distintos rangos dentro del Ejército.
La confrontación entre Petro y Uribe revive una rivalidad política que ha marcado buena parte del debate nacional en los últimos años.
La invitación a comparecer ante la JEP introduce un nuevo capítulo en esa disputa, trasladando el escenario del intercambio de acusaciones al terreno judicial y de la memoria histórica.
En un país profundamente polarizado, las palabras del presidente —“Vamos a contarle la verdad a toda Colombia”— resumen la apuesta de llevar el debate más allá de las redes y las declaraciones públicas.
La respuesta del expresidente Uribe y el eventual curso que tomen estas propuestas definirán el alcance real de un enfrentamiento que, lejos de apaciguarse, parece intensificarse a medida que avanza el calendario electoral.
