Joan Manuel Serrat: Una charla íntima en sus viñedos, donde el arte y la naturaleza se encuentran
El renombrado cantautor español Joan Manuel Serrat, conocido por sus letras poéticas y su compromiso social, nos ha concedido una entrevista especial en un lugar muy personal para él: sus viñedos.
Situados en el corazón de Cataluña, estos viñedos representan una faceta menos conocida del artista, quien ha encontrado en el cuidado de la tierra una manera de reconectar con sus raíces y de encontrar inspiración.
La visita a este espacio natural, enmarcado por el verdor de los campos y el aire fresco de la región, nos permitió conocer más sobre su vida actual y los pensamientos que lo ocupan mientras se aleja poco a poco de los escenarios.
Al llegar a los viñedos, Serrat nos recibió con una cálida sonrisa y un aire de tranquilidad. Con el paso del tiempo, el artista ha aprendido a valorar los placeres simples de la vida, y el cultivo de la vid se ha convertido en uno de sus grandes pasatiempos.
Nos contó que este proyecto no solo es una inversión, sino un verdadero refugio en el que puede desconectarse de las preocupaciones del mundo y del ruido de la ciudad. “Aquí, en la naturaleza, uno puede escuchar sus propios pensamientos”, comentó Serrat, mientras observaba las vides con cariño y respeto.
El músico explicó que, para él, los viñedos son un lugar sagrado. “Cuidar la tierra tiene algo de mágico y de responsabilidad. Es como escribir una canción: requiere tiempo, paciencia y amor. Cada cepa es como una estrofa que necesita ser trabajada y cuidada para dar lo mejor de sí misma”, comentó, con esa poesía innata que caracteriza su forma de hablar.
Serrat nos confesó que en su vida siempre ha habido dos grandes pasiones: la música y la naturaleza. “Ambas tienen mucho en común”, reflexionó, mientras caminábamos entre las hileras de viñedos. “El vino, como la música, cuenta historias, transmite emociones y conecta a las personas. Cada cosecha es diferente, cada botella es única, igual que cada concierto o cada canción”.
Al hablar de esta conexión entre sus dos pasiones, Serrat recordó algunas de sus canciones más emblemáticas, en las que la naturaleza y el paisaje también tienen un papel importante.
“Siempre he sentido que somos parte de un todo. La naturaleza, la música y las personas están entrelazadas. Trabajar en estos viñedos me ha enseñado a respetar aún más los ciclos de la vida y a entender que todo en la naturaleza tiene un ritmo que debemos aprender a seguir”, expresó.
Durante la charla, Serrat compartió algunos de sus pensamientos sobre el proceso creativo y la inspiración. Aunque ha pasado toda su vida escribiendo y componiendo, afirma que la inspiración es algo que no puede forzarse. “Las ideas surgen cuando menos las esperas, y la naturaleza ayuda mucho a que fluyan. Aquí, en el campo, los pensamientos encuentran espacio para crecer”, explicó, señalando el horizonte.
El cantautor también se refirió a su próxima despedida de los escenarios. Después de décadas de trayectoria, Serrat ha decidido que es momento de cerrar esta etapa y dedicarse a otros proyectos personales. No obstante, asegura que la música siempre será una parte fundamental de su vida. “Dejar los escenarios no significa que dejaré de hacer música. La música es una necesidad para mí, una forma de expresión que no se puede apagar”, aclaró.
Mientras recorríamos el viñedo, Serrat hizo una pausa para hablar sobre su preocupación por el cambio climático y el impacto de la actividad humana en el medio ambiente. “Cuidar la tierra es una responsabilidad que todos deberíamos asumir. Este planeta es nuestro hogar y, si no lo respetamos, pagaremos las consecuencias. La naturaleza nos da tanto, y nosotros le damos tan poco a cambio”, dijo con un tono reflexivo.
Nos contó que en sus viñedos ha intentado implementar prácticas sostenibles, buscando reducir el uso de químicos y respetar los ciclos naturales de las plantas. “El vino sabe mejor cuando las vides han sido tratadas con cariño y sin productos dañinos. Es una forma de respetar la naturaleza y también de ofrecer un producto de calidad”, explicó Serrat.
A lo largo de la entrevista, Serrat compartió algunas reflexiones sobre su carrera y el legado que espera dejar. “Mi intención nunca fue hacerme famoso. Lo que siempre quise fue expresar mis ideas, transmitir mis sentimientos y llegar a las personas”, comentó. Para Serrat, la música ha sido una forma de comunicación, un medio para conectar con los demás y compartir sus visiones del mundo.
“Si algo he aprendido en estos años, es que el arte no pertenece al artista. Las canciones que escribí ya no son mías, son de todos los que las escuchan y las hacen suyas”, expresó con humildad. Serrat siente que su legado va más allá de los discos y los conciertos, y espera que su música siga viva en las emociones y los recuerdos de quienes la han escuchado.
Con el retiro de los escenarios acercándose, Serrat confiesa que se siente en paz con su decisión y que está listo para una vida más tranquila en el campo. “He vivido una vida plena, he tenido la suerte de hacer lo que amo y de llegar a muchas personas. Ahora es el momento de dedicarme a otras cosas, de cuidar la tierra, de disfrutar de la vida simple y de seguir creando de otra forma”, concluyó.
Mientras el sol se ponía sobre los viñedos, Serrat nos despidió con una sonrisa y un agradecimiento sincero. Nos queda claro que, aunque deje los escenarios, su esencia y su legado seguirán presentes en sus canciones y en los corazones de quienes lo admiran.
Y en estos viñedos, rodeado de naturaleza y paz, Serrat ha encontrado un nuevo hogar para continuar su viaje artístico, aunque ahora sea desde el silencio de la tierra y el susurro de las vides.