“Maradona murió y volvió”: el testimonio que sacude 20 años de silencio
Durante dos décadas, el silencio fue absoluto.
Ninguna entrevista, ningún libro, ninguna filtración.

Solo recuerdos guardados en la memoria de quien, según sus propias palabras, fue testigo de uno de los momentos más críticos en la vida de Diego Armando Maradona.
Ahora, veinte años después, un médico cubano rompe el silencio con una frase que estremeció a miles: “Maradona murió y volvió”.
La declaración, difundida recientemente en una entrevista digital, reavivó el mito que siempre rodeó al astro argentino.
Diego Maradona no fue solo un futbolista; fue un símbolo, un ídolo, un personaje que vivió al límite dentro y fuera de la cancha.
Su historia estuvo marcada por la gloria deportiva y por episodios de salud extremadamente delicados.
El médico, cuya identidad comenzó a circular en redes tras la entrevista, asegura que durante la etapa en que Maradona residió en Cuba para tratar sus problemas de adicción, vivió un episodio que lo dejó al borde de la muerte.

Según su testimonio, hubo un momento en el que el corazón del exfutbolista dejó de responder durante segundos que parecieron eternos.
“Clínicamente, estuvo muerto”, afirmó en la conversación, generando un impacto inmediato.
Sin embargo, es importante precisar que hasta el momento no existe documentación médica pública que confirme oficialmente ese episodio en los términos dramáticos descritos.
Lo que sí está ampliamente registrado es que Maradona enfrentó múltiples crisis de salud a lo largo de su vida, incluyendo complicaciones cardíacas y respiratorias.
Durante su estancia en Cuba, entre los años 2000 y 2005, Maradona buscó tratamiento para superar su adicción a las drogas.
Aquella etapa fue compleja y estuvo marcada por recaídas, hospitalizaciones y procesos de rehabilitación intensos.
En varias ocasiones, la prensa internacional reportó que su estado era delicado.

El relato del médico añade una capa casi mística a una historia que ya era intensa por sí misma.
Según sus palabras, el equipo médico actuó de inmediato cuando detectó que el pulso se desvanecía.
Maniobras de reanimación, tensión en la sala y un silencio que pesaba como plomo.
“Fueron segundos, pero parecieron horas”, relató.
Sin embargo, expertos consultados en distintos medios recuerdan que en situaciones de crisis severas puede producirse un paro cardiorrespiratorio breve del cual el paciente puede ser reanimado exitosamente si la intervención es inmediata.
Esto no implica necesariamente una muerte en el sentido legal, sino una emergencia médica extrema.
Maradona sobrevivió a múltiples episodios críticos a lo largo de su vida.
En 2000 sufrió una grave crisis cardíaca en Punta del Este.
En 2004 volvió a ser hospitalizado en Buenos Aires por problemas respiratorios.
Cada vez que parecía tocar fondo, regresaba.
Esa capacidad de volver reforzó el mito de que Diego era indestructible.
La frase “murió y volvió” conecta con esa narrativa casi legendaria que siempre acompañó al astro.
Para muchos seguidores, Maradona fue un sobreviviente constante.
Un hombre que desafiaba estadísticas médicas y regresaba cuando todo parecía perdido.
No obstante, es fundamental distinguir entre relato testimonial y confirmación clínica oficial.
Hasta ahora, no hay informes médicos públicos que documenten una muerte certificada seguida de resurrección en el sentido literal.
Lo que sí es indiscutible es que Maradona atravesó situaciones médicas límite que pusieron en riesgo su vida.
El impacto del testimonio radica también en el contexto emocional.
Diego Maradona falleció oficialmente el 25 de noviembre de 2020 a causa de un paro cardiorrespiratorio, según el parte médico divulgado entonces.
Su muerte generó conmoción global y abrió procesos judiciales para investigar posibles responsabilidades en su atención médica.
Escuchar ahora que, años antes, habría enfrentado un episodio aún más dramático reabre heridas emocionales en sus seguidores.
Para muchos, Diego ya había “resucitado” varias veces antes de su despedida definitiva.
El médico cubano sostiene que guardó silencio por respeto a la confidencialidad profesional y a la privacidad del paciente.
Solo ahora, con el paso del tiempo y tras la muerte del exfutbolista, decidió compartir su experiencia personal.
La historia vuelve a demostrar cómo la figura de Maradona trasciende lo deportivo.
Su vida estuvo cargada de extremos: del cielo del Estadio Azteca en 1986 al infierno de las clínicas de rehabilitación; del aplauso mundial a las polémicas permanentes.
Cada capítulo parecía escrito para la eternidad.
¿Murió realmente y volvió? Desde el punto de vista médico, lo que puede haber ocurrido es un paro cardiorrespiratorio breve con reanimación exitosa.
Desde el punto de vista simbólico, Maradona siempre tuvo esa capacidad de regresar cuando todos lo daban por terminado.
Lo que queda claro es que, incluso años después de su fallecimiento, su historia sigue generando titulares, debate y emociones intensas.
El mito de Diego continúa vivo.
Y quizá esa sea la verdadera respuesta detrás de la frase impactante: Maradona “murió y volvió” muchas veces en sentido figurado, sobreviviendo a crisis que habrían acabado con otros.
Hasta que en 2020, la última batalla fue definitiva.