😱 Tarot, Silencios y una Muerte que Dejó Demasiadas Preguntas
Desde el momento en que se confirmó la muerte de Yeison Jiménez, una pregunta incómoda comenzó a circular con fuerza: ¿fue realmente un accidente… o alguien sabía que esto iba a pasar?

Al principio, el país se aferró a la versión oficial.
Un hecho trágico, inesperado, sin responsables visibles.
Pero a medida que pasaban las horas, empezaron a emerger detalles que no encajaban del todo.
Comentarios antiguos, entrevistas olvidadas, frases que en su momento parecían metafóricas y que ahora sonaban inquietantemente precisas.
Y, sobre todo, una historia que pocos conocían: una predicción.
Semanas antes de su muerte, Yeison habría participado en una lectura privada de tarot.
No fue un evento público ni un espectáculo para redes sociales.
Fue, según versiones cercanas, algo íntimo, casi secreto.

En esa lectura, realizada por una tarotista colombiana conocida en círculos cerrados, apareció una advertencia que dejó a todos en silencio.
Las cartas no hablaban de enfermedad.
No hablaban de desgaste.
Hablaban de un final abrupto… y de manos ajenas moviendo hilos.
Quienes estuvieron presentes aseguran que Yeison no reaccionó con sorpresa.
No se rió.
No desmintió.
Escuchó con una calma que, hoy, resulta perturbadora.
Al terminar la sesión, solo habría dicho una frase: “Yo ya lo sabía”.
Nadie entendió a qué se refería.
En ese momento, parecía una expresión vaga.
Ahora, suena como una confesión.

Días después, el cantante comenzó a comportarse de manera distinta.
Canceló compromisos.
Evitó ciertos trayectos.
Redujo su círculo.
Algunos interpretaron ese cambio como cansancio.
Otros, como paranoia.
Pero hay quienes hoy se preguntan si no estaba siguiendo un plan silencioso… o intentando escapar de algo que sentía inevitable.
Las teorías no tardaron en explotar.
En redes sociales, seguidores y detractores comenzaron a conectar puntos.
Hablaron de presiones, de intereses económicos, de contratos, de una fortuna que crecía demasiado rápido.
“Cuando alguien sabe demasiado y tiene demasiado, se vuelve incómodo”, escribió un usuario.
El comentario se volvió viral.
¿Planearon su muerte? No hay pruebas.
No hay documentos.
No hay acusaciones formales.
Pero hay preguntas.
Y el silencio de algunos solo las amplifica.
Personas que antes hablaban ahora callan.
Versiones que se contradicen.
Testimonios que aparecen y desaparecen.
Todo envuelto en una niebla que no permite ver con claridad.
La tarotista, contactada por medios alternativos, no confirmó detalles específicos.
Solo dijo algo que encendió aún más la polémica: “Las cartas no mienten, pero tampoco obligan.
El destino se anuncia.
La gente decide si escucha”.
Esa frase fue suficiente para que muchos afirmaran que Yeison conocía el final… y que no fue del todo accidental.
Expertos intentan poner paños fríos.
Psicólogos recuerdan que las personas bajo estrés pueden buscar sentido en predicciones.
Investigadores insisten en que no hay evidencia de conspiración.
Pero el público ya no escucha solo a los expertos.
Escucha a la intuición.
Y la intuición colectiva dice que esta historia no está completa.
Hoy, el nombre de Yeison Jiménez no solo se asocia a música y éxito.
Se asocia a una advertencia ignorada, a una predicción que parece haberse cumplido y a una pregunta que nadie logra responder sin incomodidad: si él lo sabía… ¿quién más lo sabía?
Tal vez nunca se conozca la verdad completa.
Tal vez todo quede archivado como una coincidencia trágica.
O tal vez, con el tiempo, alguna pieza encaje y revele que el final no fue tan espontáneo como se dijo al principio.
Por ahora, lo único seguro es que la predicción existe, la frase fue dicha, y el silencio posterior pesa más que cualquier respuesta.