El Gobierno de Gustavo Petro desmintió versiones no oficiales sobre el accidente aéreo en Boyacá que causó la muerte de Yeison Jiménez y otras cinco personas, y pidió frenar la desinformación difundida por algunos medios.

Tras el trágico accidente aéreo en Boyacá que causó la muerte del cantante Yeison Jiménez, del piloto de la aeronave y de cuatro personas más, el Gobierno nacional salió al paso para desmentir versiones difundidas por algunos medios de comunicación,
reiterando que solo la información oficial emitida por las autoridades competentes debe considerarse válida mientras avanza la investigación técnica.
La controversia surgió luego de que se publicaran hipótesis no confirmadas sobre las causas del siniestro, lo que generó confusión y malestar en la opinión pública, especialmente entre los familiares de las víctimas.
Frente a esta situación, el Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil emitieron comunicados oficiales con el objetivo de aclarar lo que hasta ahora se ha verificado y pedir responsabilidad informativa.
“El Ministerio de Transporte reiteró que continuará informando a la ciudadanía a medida que se consoliden los resultados oficiales de la investigación y llamó a evitar especulaciones mientras avanzan los análisis técnicos y operacionales correspondientes”,
señala el cierre del comunicado divulgado por el Gobierno.
La advertencia fue clara: cualquier versión distinta a la entregada por las autoridades carece de sustento oficial.

El Ministerio de Transporte confirmó que acompaña institucionalmente la investigación del accidente ocurrido en inmediaciones del aeródromo Juan José Rondón, en el sector comprendido entre los municipios de Paipa y Duitama, donde se vio involucrada la aeronave de matrícula N325FA.
Según la información preliminar recopilada por las autoridades aeronáuticas, testigos presenciales indicaron que la avioneta volaba a baja altura, aproximadamente a 50 metros sobre el terreno.
De acuerdo con el reporte técnico, el impacto inicial contra el suelo habría provocado un rebote y, en un segundo contacto, se produjo la fractura de la cola de la aeronave.
Tras elevarse algunos metros, el avión no logró mantenerse en vuelo y volvió a impactar contra el terreno, momento en el que se registraron dos explosiones separadas por algunos segundos, atribuibles a residuos de combustible.
Esta es, hasta ahora, la única información verificada oficialmente.
Estas precisiones contrastan con versiones difundidas en las que se afirmaba que la aeronave no había logrado despegar o que se estrelló contra una estructura específica, atribuyendo incluso dichas afirmaciones a declaraciones de la ministra de Transporte.
Desde el Gobierno se insistió en que esas versiones no corresponden a lo expresado por la autoridad y no hacen parte del informe técnico oficial.

El abogado Miguel Ángel del Río reaccionó públicamente ante la difusión de hipótesis no confirmadas y escribió: “Sean serios, por favor, anuncian una hipótesis que ninguna autoridad ha emitido”.
Su pronunciamiento fue citado como un llamado directo a la ética periodística y al respeto por las víctimas y sus familias.
Desde el Ejecutivo se recordó que la investigación se desarrolla bajo estrictos criterios técnicos y se estructura en tres líneas principales de análisis.
La primera es el componente operacional, que evalúa las condiciones de la aeronave, su operación en pista y las condiciones meteorológicas al momento del siniestro.
La segunda corresponde al componente técnico y de mantenimiento, que revisa manuales, trazabilidad de mantenimientos recientes, novedades técnicas y certificaciones de aeronavegabilidad.
La tercera línea se centra en los factores humanos, analizando el entrenamiento, la experiencia, la licencia y las condiciones psicofísicas del piloto, así como sus hábitos y horas de vuelo recientes.

“La seguridad aérea es una prioridad absoluta y cualquier lección que surja de este proceso será clave para seguir fortaleciendo los estándares de operación en el país”,
afirmó la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien aseguró que el Gobierno mantiene una postura de total rigor técnico y transparencia frente a este tipo de hechos.
“Desde el Ministerio acompañamos de manera permanente esta investigación, respetando la autonomía técnica de la autoridad aeronáutica y garantizando que cada hallazgo sea analizado con el máximo rigor”, agregó.
Las autoridades confirmaron además que la aeronave se encontraba en vuelo al momento del siniestro y que el punto de impacto se localiza a una distancia aproximada de una milla de la cabecera de la pista.
En la zona continúan las labores de recolección de evidencias, incluyendo la inspección de restos y motores que serán sometidos a análisis técnico especializado.
La recopilación de información operacional desde la pista se realizará una vez el área sea liberada por completo.
El Gobierno insistió en que no existe, por ahora, lugar para teorías alternativas o señalamientos de responsabilidad individual mientras no se conozcan los resultados oficiales.
En ese sentido, se hizo un llamado a no responsabilizar anticipadamente al piloto ni a otros actores involucrados.
“Otra información distinta a esta es mera especulación irresponsable”, subrayaron voceros oficiales.

En paralelo al debate informativo, el Ejecutivo expresó su solidaridad con los familiares de todas las víctimas del accidente, no solo con la familia del artista, cuyo fallecimiento ha tenido una amplia resonancia pública.
“Poco se está hablando del piloto y de las otras cuatro personas que también perdieron la vida y que merecen el mismo respeto y consideración”, señalaron desde el entorno gubernamental.
La Aeronáutica Civil confirmó que su director coordina directamente las labores de investigación desde el lugar del siniestro y que los equipos técnicos continúan trabajando para determinar las causas exactas del accidente.
El proceso, recalcaron, tomará el tiempo necesario para garantizar conclusiones sólidas y verificables.
Finalmente, el Gobierno de Gustavo Petro reiteró su llamado a la ciudadanía para informarse exclusivamente a través de canales oficiales y a los medios de comunicación para ejercer su labor con responsabilidad.
“Evitar la especulación es una forma de respeto hacia las víctimas y hacia la verdad”, concluye el comunicado, en un contexto marcado por el dolor, la conmoción nacional y la necesidad de información precisa y confirmada.