La revista Semana es acusada de manipular datos para sostener la narrativa de que el gobierno de Gustavo Petro ha desfinanciado a las fuerzas armadas y así favorecer a sectores de la oposición política.
Las cifras presentadas muestran que, en comparación con el gobierno de Iván Duque, la inversión militar ha aumentado bajo la administración Petro, contradiciendo la idea de una crisis presupuestal en seguridad y defensa.

En un giro inesperado, la revista Semana ha lanzado una serie de portadas que parecen favorecer a los candidatos de oposición en la carrera presidencial, generando controversia y debate en el ámbito político colombiano.
La publicación ha argumentado que el presidente Gustavo Petro ha desfinanciado la seguridad en el país, un mensaje que ha sido aprovechado por su candidata, Vicky Dávila, para presentar nuevas propuestas que, según ella, optimizarán el gasto en defensa para garantizar la salud y el bienestar de los soldados y policías.
Sin embargo, esta narrativa ha sido criticada por muchos como una jugada política evidente, diseñada para desviar la atención de la falta de propuestas concretas.
El periodista Juan Diego Mercado Hidalgo, responsable de la publicación, ha utilizado datos históricos sobre la financiación militar para sostener su argumento.
Asegura que el gobierno actual no ha proporcionado los recursos necesarios para el funcionamiento de las fuerzas armadas.
Pero, como se ha demostrado en la historia de todos los gobiernos, el dinero nunca es suficiente.
Esta realidad ha sido manipulada por el periodista para desinformar al público, sugiriendo que Iván Duque, su predecesor, no desfinanció el sector salud, a pesar de las evidencias en contrario.
La crítica se intensifica al observar que el mismo periodista analizó los datos de financiación desde 2018 hasta 2025, con la aparente intención de comparar la gestión de Duque con la de Petro.
Sin embargo, al no encontrar argumentos favorables a su narrativa, se limitó a resaltar la supuesta desfinanciación.
La realidad es que, bajo el gobierno de Petro, la inversión en las fuerzas armadas ha aumentado significativamente.
Mientras que Duque asignó solo 7,000 millones para el ejército, Petro comenzó con 9,000 millones y ha aumentado la cifra a 12,800 millones, tres veces más que su antecesor.

Las cifras son claras.
En 2019, la inversión fue de 105,000 millones, en 2020 de 117,000, en 2021 de 143,000 y en 2022, bajo la administración de Petro, alcanzó los 305,000 millones.
Aunque en 2023 y 2024 se reportaron cifras de 103,000 y 124,000 millones respectivamente, los números en general muestran un aumento en la inversión militar.
Sin embargo, la revista ha optado por presentar esta información de manera sesgada, afirmando que las fuerzas armadas están en crisis, a pesar de que los datos no respaldan tal conclusión.
En una reciente entrevista, un comandante del grupo Más la Ciudad, un destacado oficial del ejército, abordó el tema de la remuneración de los jóvenes en servicio militar.
Según él, un joven que presta servicio actualmente gana aproximadamente 1 millón de pesos, y con la nueva ley, el próximo año recibirán un salario mínimo legal vigente.
Además, disfrutan de prestaciones sociales, alimentación y otros beneficios que contrastan drásticamente con las condiciones de hace dos décadas.
El comandante enfatizó que los jóvenes hoy no se ven obligados a unirse a grupos armados ilegales que los explotan.
“Los grupos armados nunca han pagado a sus miembros.
Ellos utilizan a los jóvenes como instrumentos para sus fines nefastos”, afirmó.
En cambio, el ejército nacional ofrece una oportunidad legítima para construir una carrera profesional y servir a la patria.
La conversación continuó con el comandante invitando a los jóvenes de Colombia a unirse al ejército, destacando que es la única institución con la legitimidad para usar las armas en defensa del país.
“Los jóvenes deben pensar en trabajar y producir, no en la revolución, que no es una opción”, enfatizó, instando a una evolución en la mentalidad de la juventud.

El comandante también mencionó que el servicio militar se ha dignificado en los últimos años.
“Hoy en día, un joven que se une al ejército no solo gana un salario, sino que inicia su vida laboral y acumula tiempo para su pensión”, explicó.
Además, las condiciones de servicio han mejorado, permitiendo a los soldados recibir su salario directamente en sus cuentas bancarias sin descuentos injustos, lo que contrasta con las prácticas antiguas.
Con una retórica apasionada, el comandante concluyó su discurso afirmando que el ejército nacional es el camino adecuado para los jóvenes.
“Invitamos a todos los jóvenes de 18 a 24 años a unirse al servicio militar.
Necesitamos construir una experiencia única para su futuro y para el país”, dijo.
Mientras tanto, la revista Semana continúa con su narrativa de desfinanciación, ignorando las evidencias que contradicen su argumento.
La manipulación de datos y la presentación sesgada de la información han llevado a muchos a cuestionar la integridad de la publicación y su compromiso con la verdad.
En un contexto político tan polarizado, es crucial que los ciudadanos sean críticos y analicen la información que consumen, especialmente cuando se trata de temas tan sensibles como la seguridad y la defensa nacional.
La controversia en torno a la financiación militar y el papel de los medios de comunicación en la política colombiana es un recordatorio de que la verdad a menudo se encuentra en un terreno complicado, donde los intereses políticos pueden nublar el juicio y distorsionar la realidad.