El Movistar Arena acogió una despedida cargada de emoción para Jason Jiménez, con homenajes de artistas como Jessi Uribe, Paola Jara, Arelys Henao, Luis Alfonso y Pipe Bueno.

El pasado fin de semana, el Movistar Arena se convirtió en un escenario de profunda tristeza y homenaje, donde artistas como Jessi Uribe, Arelys Henao, Luis Alfonso, Paola Jara y Pipe Bueno, entre otros, dedicaron palabras sentidas a la memoria de Jason Jiménez, el talentoso cantante que falleció trágicamente en un accidente aéreo.
Durante el evento, cada uno de ellos exaltó no solo su talento, sino también su entrega incondicional a la música y su legado imborrable.
“Dios los bendiga, muchachos, y para todos los músicos, a todos los familiares, la esposa Sonia Lina, los llevo en el corazón”, comenzó uno de los artistas, quien instó a la unión y a la protección de la vida.
“A veces en el afán que andamos se nos olvida que ya somos ricos, muy ricos, pero en otras cosas que no son materiales”, reflexionó, enfatizando la importancia de valorar lo que realmente importa.
La atmósfera se tornó aún más emotiva cuando se recordó a Jason como un amigo, un hijo y un esposo.
“Quiero dejarles un mensaje en nombre de todo lo que yo hablaba con Jason, y es la unión familiar. Él era un hombre muy familiar”, afirmó uno de los colegas, pidiendo a todos que se amen y se perdonen en vida, porque es en esos momentos donde se da el verdadero amor.
“Gracias por venir a apoyar a Jason Jiménez. Un aplauso para él bien fuerte”, añadió, mientras el público respondía con aplausos resonantes.

La despedida continuó con palabras que resonaron en el corazón de todos los presentes.
“Lo más lindo que puede tener un artista es que, cuando se va de este mundo, su música, su voz queda para la historia.
Siempre te vamos a recordar, mi negrito, te quiero mucho y hasta la eternidad”, expresó uno de sus amigos, con la voz entrecortada por la emoción.
A medida que avanzaba la ceremonia, se hizo un llamado a la reflexión sobre la vida y la importancia de disfrutar cada momento.
“Hoy los quiero invitar a que reflexionen. Muchas veces nos dedicamos a trabajar, a trabajar, a trabajar, y no le damos importancia a las cosas valiosas que no tienen precio. Disfruten su familia, disfruten sus seres queridos. Vivan”, instó otro artista, subrayando la fugacidad de la vida.
Los recuerdos de los momentos compartidos con Jason llenaron el aire.
“Llegó a mi casa un muchachito flaquito con un cuaderno lleno de letras. Hoy le quiero dar gracias a doña Lucy, a Lina por este regalo que nos dejaron”, comentó uno de sus compañeros, recordando los inicios y la pasión que Jason tenía por la música.
“Vamos a estar inmensamente agradecidos con Jason por darnos la oportunidad de grabar con él, por hacer una canción que se quedó para la historia”, agregó, mientras el público aplaudía en reconocimiento a su legado.

La ceremonia también incluyó un momento de oración, donde todos los presentes levantaron las manos en señal de unidad.
“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre… Amén”, se escuchó en un tono unificado, reflejando la conexión espiritual que todos sentían en ese momento de despedida.
El homenaje culminó con un fuerte aplauso para Jason Jiménez, un gesto que resonó no solo en el Movistar Arena, sino en los corazones de todos aquellos que lo amaban.
“Hoy quiero que a esos muchachos que estén ahí les demos un aplauso.
En medio de este momento tan difícil, porque todos estamos de luto, Jason donde esté debe estar feliz de ver esto, de ver tanto cariño de la familia jimenista”, concluyó uno de los artistas, con la esperanza de que el legado de Jason continúe vivo en la música.
Así, el Movistar Arena se despidió de Jason Jiménez, un ícono de la música popular, recordando su risa, su música y su pasión por la vida.
Su legado perdurará en cada nota y en cada corazón que lo escuchó, convirtiéndose en un eterno recordatorio de la belleza de la vida y la importancia de la unión y el amor.
