La aparición de un video grabado por el piloto con su celular minutos antes del accidente reabrió el debate sobre lo ocurrido en el vuelo donde murió Yeison Jiménez.
Un nuevo elemento se suma a la investigación del accidente aéreo en el que murió el cantante colombiano Yeison Jiménez y parte de su equipo: la existencia de un video que habría sido grabado por el piloto minutos antes del impacto.
La grabación, registrada con un teléfono celular dentro de la cabina, ha generado conmoción y un intenso debate público, mientras las autoridades insisten en que cualquier conclusión debe esperar el análisis técnico completo de los hechos.
Las imágenes, que comenzaron a circular de manera restringida y luego fueron conocidas por investigadores, muestran al piloto manipulando su celular instantes previos al siniestro.
El material no registra el momento exacto del impacto ni permite establecer por sí solo una causa del accidente, pero sí ha abierto interrogantes sobre lo ocurrido durante los segundos críticos posteriores al despegue.
“Ese tipo de contenido debe ser analizado con extremo cuidado, porque no explica por sí mismo lo que pasó”, señalan voces cercanas al proceso de investigación.
El vuelo, que tenía como destino Medellín, había despegado al final de la tarde en una ruta corta y habitual.
De acuerdo con la información preliminar, la aeronave apenas había tomado altura cuando se produjo la pérdida de control, sin margen para maniobras de emergencia ni comunicación efectiva.
La confirmación del accidente, ocurrida pocas horas después, sacudió al país y dejó en silencio a la industria musical, que aún intenta asimilar la pérdida de uno de sus artistas más representativos.
En medio del impacto emocional, la aparición del video ha sido interpretada de distintas maneras.
Algunos lo consideran una pieza clave para entender los últimos instantes del vuelo; otros advierten sobre el riesgo de convertir una grabación parcial en un juicio anticipado.
“No se puede reducir una tragedia de este tamaño a una sola imagen”, afirmó una persona vinculada al entorno de la investigación, subrayando que la aeronave contaba con mantenimiento reciente y certificaciones al día.
El piloto que aparece en el video era descrito por quienes lo conocían como un profesional experimentado, familiarizado con la ruta y con la aeronave.
Desde el entorno de la aviación se ha reiterado que el uso de dispositivos personales en cabina está regulado y que cualquier evaluación sobre su incidencia debe basarse en protocolos técnicos.
“La prioridad es entender qué falló en el sistema, no buscar culpables sin pruebas”, se ha insistido en privado.
Mientras tanto, el recuerdo de Yeison Jiménez sigue ocupando el centro del duelo colectivo.
Amigos y colegas recuerdan a un artista disciplinado, meticuloso con su agenda y profundamente comprometido con su público.
“Él no viajaba por rutina, viajaba por responsabilidad”, comentó alguien de su equipo, evocando la manera en que el cantante asumía cada presentación como si fuera la primera.
En los vuelos, dicen, hablaba de nuevos proyectos, canciones en proceso y escenarios que aún soñaba conquistar.
La noticia del video también ha impactado a su familia y a sus seguidores, que piden respeto y prudencia.
“Lo único que queremos es la verdad, sin especulaciones”, expresó una persona cercana al círculo íntimo del artista.
En redes sociales, el debate se ha intensificado, mezclando dolor, indignación y preguntas sin respuesta, mientras se multiplican llamados a no difundir fragmentos fuera de contexto.
Los investigadores analizan de forma paralela los restos de la aeronave, los registros técnicos y las comunicaciones disponibles.
El video, según se ha indicado, será tratado como un elemento más dentro de un conjunto amplio de evidencias.
“Un accidente aéreo rara vez tiene una sola causa”, explican especialistas, recordando que factores mecánicos, humanos y ambientales suelen confluir en segundos decisivos.

Para quienes trabajaron de cerca con Yeison Jiménez, la discusión técnica convive con una ausencia difícil de aceptar.
“Todo se detuvo en segundos”, recuerda un colaborador habitual.
“Había planes, fechas, compromisos que quedaron suspendidos en el aire”.
Esa sensación de abrupto final se repite entre los fans que lo esperaban en escenarios donde su nombre ya estaba anunciado.
A medida que avanza la investigación, las autoridades han reiterado que no emitirán conclusiones apresuradas.
El objetivo, señalan, es reconstruir con precisión lo ocurrido desde el encendido de motores hasta el último registro disponible, sin ceder a la presión mediática.
En ese proceso, cada dato será contrastado para evitar interpretaciones erróneas que puedan profundizar el dolor de las familias involucradas.
El video del piloto, lejos de cerrar la historia, ha añadido una nueva capa de complejidad a un caso marcado por el impacto emocional y la necesidad de respuestas.
Mientras Colombia sigue de luto por Yeison Jiménez, la verdad técnica se abre paso con cautela, recordando que detrás de cada imagen hay una tragedia humana que exige respeto, rigor y tiempo.