La filtración de un video muestra una presunta agresión física de Bryan Torres contra Samahara Lobatón dentro de su vivienda, generando una fuerte indignación pública y reavivando el debate sobre la violencia familiar.

La relación entre Samahara Lobatón y el cantante de salsa Bryan Torres volvió a colocarse en el centro de la polémica pública tras la filtración de un video que muestra una presunta agresión física ocurrida dentro de la vivienda de la influencer.
Las imágenes, que comenzaron a circular de manera privada y luego se difundieron en redes sociales, provocaron una ola de indignación y reabrieron el debate sobre la violencia familiar, el silencio de las víctimas y los ciclos de dependencia emocional.
Antes de que el material se hiciera viral, ya existían advertencias sobre su existencia.
No se trataba de un rumor sin sustento, sino de un registro audiovisual cuya crudeza generó alarma en quienes tuvieron acceso inicial a él.
La controversia se intensificó cuando, en paralelo a estas versiones, el programa Amor y Fuego difundió imágenes en las que Samahara Lobatón y Bryan Torres aparecían juntos, aparentemente reconciliados, en la terraza del domicilio de ella.
En ese momento, el cantante realizaba una transmisión en vivo a través de TikTok, y fueron los propios usuarios quienes advirtieron que se encontraba dentro de la casa de la influencer.

Durante esa transmisión, Samahara incluso le envió un regalo virtual, gesto que muchos interpretaron como una confirmación de que la relación había sido retomada.
Aunque surgieron versiones que señalaban que la presencia de Torres se debía únicamente a una visita para ver a sus hijos, las cámaras del programa televisivo pusieron en duda esa explicación.
Al día siguiente, el salsero fue captado saliendo a la puerta del inmueble para recibir un pedido y luego sentarse a la mesa junto a la madre de sus hijos.
Ya entrada la noche, se registraron gestos de afecto visibles desde una de las ventanas de la vivienda, reforzando la percepción de una reconciliación.
El escenario generó aún más controversia cuando se difundieron imágenes de la pareja asistiendo junta a una iglesia, proyectando una imagen de aparente armonía familiar.
Para muchos usuarios en redes sociales, esa escena contrastaba de manera abrupta con la gravedad de las acusaciones que comenzaban a tomar fuerza.
La reacción en Amor y Fuego no se hizo esperar.
Yigi Mitre expresó su profunda consternación tras conocer el contenido del video.
“Después de lo que acabo de ver, no puedo creerlo.
Pensar que alguien de su entorno, su familia, sepa… yo de verdad de los pelos agarro a mi hija para que se separe de este hombre, así de los pelos, porque si no va a acabar muerta”, señaló visiblemente afectada durante la emisión.

Rodrigo González, por su parte, explicó que la producción del programa recibió imágenes de un violento episodio que habría ocurrido después del material que Samahara presentó anteriormente en televisión, cuando reveló haber descubierto mensajes comprometedores de Bryan Torres con otras mujeres.
El conductor detalló que el lugar donde ocurrió la presunta agresión coincide con espacios ya mostrados públicamente por la influencer, lo que reforzó la verosimilitud del registro.
Uno de los puntos más delicados fue el análisis del contenido del video que terminó filtrándose en TikTok.
En las imágenes se observa cómo Bryan Torres, en un estado de aparente descontrol, ataca a Samahara Lobatón sobre la cama.
El momento de mayor impacto se produce cuando el cantante toma una almohada y la presiona contra el rostro de la influencer, para luego lanzarla al suelo.
Ya en el piso, ella intenta defenderse con patadas, sin lograr detener los golpes que continúa recibiendo.
Durante el forcejeo, un mueble cercano estuvo a punto de caer sobre ambos, incrementando el riesgo de una tragedia mayor.
En un instante particularmente alarmante, Torres intenta agredirla con una plancha, aunque finalmente se detiene y abandona la habitación.
Rodrigo González sostuvo que el uso de la almohada no habría sido casual.
“Cada golpe que él le da, le pone una almohada delante, como para no dejar huella, para que te duela, pero no te marque”, afirmó el conductor, sugiriendo una intención de evitar marcas visibles en el cuerpo de la influencer.
También describió escenas de jalones de cabello y puñetazos, elementos que agravaron la percepción pública del caso.

Peluchín cuestionó además el origen de la filtración del video, recordando que en ocasiones anteriores Samahara autorizó la difusión de material similar.
“¿Quién tiene las imágenes de tu casa si no las controlas tú?”, expresó, deslizando la posibilidad de que la propia influencer haya decidido hacer público el registro como una forma de auxilio silencioso.
“De repente está pidiendo ayuda de una forma distinta”, añadió.
La polémica dio un nuevo giro cuando Melisa Klug, madre de Samahara Lobatón, fue captada en la comisaría de Monterrico.
Las imágenes, difundidas en redes de espectáculos, mostraron a la empresaria dentro de una dependencia policial, aumentando el hermetismo y la incertidumbre sobre las acciones que se estarían tomando frente a la presunta agresión.
En medio de este panorama, los conductores coincidieron en que Samahara evidenciaría un fuerte deterioro emocional.
Yigi Mitre sostuvo que la influencer podría intentar proteger a su agresor tras una reconciliación reciente, entrando nuevamente en un ciclo de dependencia.
La situación, lejos de aclararse, continúa generando indignación y preocupación, mientras la opinión pública observa con atención cada nuevo detalle de un caso que expone, una vez más, la compleja y dolorosa realidad de la violencia dentro del hogar.