El Carnaval de Barranquilla estuvo marcado por manifestaciones de apoyo a Gustavo Petro y por momentos de tensión con figuras de la oposición como Abelardo de la Espriella.

El Carnaval de Barranquilla volvió a convertirse en el gran escenario cultural y social del país, pero este año la celebración también estuvo atravesada por episodios de alto contenido político.
En medio de desfiles, comparsas y música en la tradicional Vía 40, se vivieron manifestaciones espontáneas de apoyo al presidente Gustavo Petro y momentos incómodos para figuras de la oposición como Abelardo de la Espriella, Álvaro Uribe Vélez y dirigentes del clan Char en la capital del Atlántico.
Durante la Batalla de Flores, el público coreó consignas a favor del mandatario.
En varios puntos del recorrido se escuchó repetidamente “¡Petro, Petro!”, mientras algunos asistentes entonaban frases como “Solo Petro”, en un ambiente festivo que mezcló política y carnaval.
Comerciantes informales y microempresarios aprovecharon la ocasión para vender camisetas y artículos alusivos al jefe de Estado.
Una vendedora afirmó ante las cámaras: “Yo no estoy haciendo campaña política, yo estoy vendiendo mis camisetas personalizadas que la gente pidió”.
Según explicó, los productos con referencias al presidente fueron de los más solicitados durante la jornada.

Las escenas contrastaron con lo ocurrido cuando el abogado y dirigente político Abelardo de la Espriella hizo presencia en la Vía 40.
En videos difundidos en redes sociales se observa a un grupo de personas gritándole “fuera” y coreando consignas contrarias a su figura.
Aunque no se registraron hechos de violencia, el momento reflejó la polarización que atraviesa el debate público nacional y que también se hizo visible en uno de los eventos culturales más emblemáticos del país.
El ambiente político en Barranquilla tiene un simbolismo particular por tratarse de la ciudad asociada históricamente al liderazgo del clan Char y del partido Cambio Radical.
Algunos asistentes aprovecharon la ocasión para expresar críticas hacia esa corriente.
En una grabación se escucha a un ciudadano dirigir consignas al alcalde local mientras el entorno festivo continuaba sin alteraciones mayores.
De la Espriella también fue objeto de controversia en redes sociales por la circulación de una imagen en la que supuestamente aparecía acompañado por una multitud que respaldaba su aspiración presidencial.
Usuarios señalaron que la fotografía correspondería en realidad a un evento político anterior relacionado con la campaña de Federico Gutiérrez, actual alcalde de Medellín.
El abogado no se ha pronunciado oficialmente sobre esa comparación específica, pero el episodio alimentó el debate digital sobre la autenticidad del material difundido en campañas políticas.
En paralelo, la periodista María Jimena Duzán reveló públicamente una conversación previa con De la Espriella en la que él declinó asistir a una entrevista.
Según relató, el candidato le expresó: “Usted ha escrito muchas columnas en contra mía”, y agregó que consideraba que la entrevista podría convertirse en “una especie de indagatoria”.
Duzán también aseguró que el abogado le dijo: “Uno no puede enfrentarse en ninguna discusión con una mujer porque siempre pierde”.
La periodista calificó esa afirmación como problemática y sostuvo que reflejaba una postura que, a su juicio, debía debatirse públicamente.
El clima de confrontación política no se limitó al Caribe.
En Medellín surgieron cuestionamientos sobre presunto proselitismo en espacios asociados al sistema de transporte masivo.
En redes sociales circularon imágenes de propaganda vinculada al movimiento Creemos, relacionado con el alcalde Gutiérrez.
El Metro de Medellín recordó en un mensaje institucional que “las actividades de proselitismo y propaganda político-electoral se encuentran prohibidas en las estaciones, vehículos y demás infraestructura que haga parte de la red”.
Las autoridades no han informado sobre sanciones formales derivadas de esas denuncias.

Otro frente de polémica se abrió tras un pronunciamiento del exsenador Gustavo Bolívar, quien solicitó a la Corte Suprema investigar a la senadora Sor Berenice Bedoya Pérez por presuntos delitos de concusión, cohecho y extorsión.
Bolívar afirmó en su comunicación: “Solicito abrir investigación formal… basado en este testimonio de un exmiembro de su UTL”.
El exasesor, identificado como Sergio Mesa, declaró públicamente que “debía entregar parte de mis honorarios” durante el tiempo en que trabajó en la unidad legislativa.
Bedoya Pérez no ha emitido una respuesta pública detallada frente a esas acusaciones, que de momento se encuentran en el ámbito de las denuncias y solicitudes de investigación.
En este contexto, el Carnaval de Barranquilla mostró cómo la política se entrelaza con la vida cultural del país.
Las imágenes de apoyo al presidente, las expresiones críticas hacia dirigentes opositores y las controversias que se trasladan de las redes sociales a la calle evidencian un escenario de alta intensidad política en pleno año preelectoral.
Mientras las comparsas avanzaban y la música de los picós marcaba el ritmo, quedó claro que la fiesta más importante del Caribe colombiano también funciona como termómetro del pulso ciudadano y de las tensiones que atraviesan la democracia nacional.