La religi贸n sigue siendo un factor dominante en la pol铆tica colombiana, donde la mayor铆a de la poblaci贸n es creyente y esto influye directamente en el comportamiento electoral.

En Colombia, donde el 78,6% de la poblaci贸n se identifica como cat贸lica y un 10,1% se considera protestante, evang茅lica o cristiana, la religi贸n juega un papel crucial en la vida social y pol铆tica del pa铆s.
Sin embargo, solo un 0,6% se declara agn贸stico o ateo, lo que plantea interrogantes sobre la tolerancia y la aceptaci贸n de diferentes creencias en el 谩mbito pol铆tico.
El art铆culo 19 de la Constituci贸n colombiana garantiza el derecho a profesar libremente una religi贸n, lo que implica que los ciudadanos pueden cambiar de fe o incluso dejar de creer.
A pesar de esto, seg煤n datos del Observatorio de la Democracia, el n煤mero de creyentes se ha mantenido por encima del 98% a lo largo del tiempo, lo que refleja una fuerte influencia de la religi贸n en las decisiones pol铆ticas.
En una reciente discusi贸n, un ciudadano expres贸 su opini贸n sobre la situaci贸n actual: “La mayor铆a de los ateos acepta mejor que otros piensen distinto en pol铆tica, incluso si critican al gobierno.
En cambio, entre los creyentes, la tolerancia es menor; menos de la mitad acepta plenamente que quienes tienen ideas opuestas puedan ejercer sus derechos pol铆ticos”.
Esta afirmaci贸n resalta la diferencia en la apertura mental entre creyentes y no creyentes, sugiriendo que los ateos podr铆an ser m谩s receptivos a la diversidad de opiniones.

El panorama electoral en Colombia se traduce en que los candidatos deben parecer creyentes y sonar moralmente correctos para conectar con el electorado.
“Un candidato que defiende el orden y el sistema conecta mejor con evang茅licos y cat贸licos, quienes componen la mayor铆a de posibles votos”, se帽ala el ciudadano.
Este fen贸meno plantea la pregunta: 驴qu茅 tan importante es la religi贸n para que la mayor铆a vote por otro creyente?
Las encuestas realizadas por el DANE muestran que la religi贸n no solo identifica a las personas, sino que tambi茅n influye en su participaci贸n pol铆tica.
“Ser parte de una religi贸n sirve para organizarse y trabajar por una causa com煤n”, afirma un experto en cultura pol铆tica.
Esto revela que el gobierno est谩 interesado en saber qu茅 moviliza m谩s a las personas: la fe o las organizaciones seculares.
Adem谩s, el DANE ha medido la importancia de la religi贸n en la vida de los colombianos.
“La respuesta le dice a los pol铆ticos c贸mo hablarle al pa铆s.
Si la religi贸n es muy importante para los colombianos, hay que ser parte de ese tema importante”, comenta un analista pol铆tico.
Esta observaci贸n es fundamental, ya que indica que los pol铆ticos deben alinearse con los valores religiosos de la poblaci贸n para ganar su apoyo.

Otro aspecto relevante es la participaci贸n de los creyentes en las elecciones presidenciales de 2022.
“La religi贸n tambi茅n es un componente de participaci贸n, de democracia, de las caracter铆sticas generales de las personas y es indispensable en el capital social”, destaca el analista.
Esta conclusi贸n reafirma que no basta con saber que los creyentes son mayor铆a; la religi贸n es identidad y un canal de movilizaci贸n que los pol铆ticos deben entender para traducirlo en decisiones electorales.
En un intercambio directo, un ateo se defendi贸 al afirmar: “No creo en nada que la raz贸n no pueda explicar”.
Esta declaraci贸n refleja la postura de muchos que se sienten marginados en un contexto donde la fe es predominante.
Sin embargo, el ciudadano tambi茅n reconoci贸 las t谩cticas pol铆ticas que buscan atraer a los votantes: “Petro ha puesto a todo el mundo aqu铆 a lo a la derecha a creer en Dios.
La Teresa no cre铆a en Dios, ahora cree en Dios”.
Este comentario subraya c贸mo la pol铆tica a menudo utiliza la religi贸n como un recurso para ganar apoyo popular.
La conversaci贸n continu贸 con un tono cr铆tico hacia la manipulaci贸n pol铆tica: “Buscando voto, papi.
Buscando voto para que la gente crea que se les est谩 olvidando lo que ellos hicieron por Colombia”.
Esta afirmaci贸n evidencia la desconfianza de algunos ciudadanos hacia los pol铆ticos que utilizan la religi贸n como un instrumento para alcanzar sus objetivos.
Finalmente, el ciudadano concluy贸 con una reflexi贸n contundente: “Aqu铆 pueden bailar, se pueden mear, se pueden hacer lo que les d茅 la gana que nadie va a votar por ustedes”.
Este comentario encapsula la frustraci贸n de aquellos que ven la pol铆tica como un espect谩culo vac铆o, donde las promesas y las creencias son utilizadas como herramientas para manipular a la poblaci贸n.
En resumen, la relaci贸n entre religi贸n y pol铆tica en Colombia es compleja y multifac茅tica.
Mientras que la mayor铆a de la poblaci贸n se identifica con una fe, los ateos y agn贸sticos enfrentan desaf铆os significativos en un entorno donde la religi贸n es vista como un requisito para la aceptaci贸n y el 茅xito pol铆tico.
La conversaci贸n contin煤a, y es crucial que se escuchen todas las voces en este debate vital para el futuro del pa铆s.