Milton Hershey superó la pobreza y múltiples fracasos para convertirse en un innovador de la industria del chocolate.
En 1881, Milton Hershey regresó a su hogar tras dos intentos fallidos de abrir una tienda de dulces.
Sin dinero y sintiéndose derrotado, se acercó a sus tíos en busca de un préstamo para iniciar un nuevo negocio.
Sin embargo, en lugar de apoyo, fue rechazado, insultado y expulsado de la casa.
En una época en la que el chocolate era considerado un lujo exclusivo de los ricos, Milton Hershey dejó ese hogar para convertirse en el mayor fabricante de chocolate del mundo, haciendo este manjar accesible para las masas.
Esta es la historia de cómo un hombre pobre y sin recursos logró cambiar la industria del chocolate.
Milton Hershey nació el 13 de septiembre de 1857 en Derry Township, Pennsylvania.
Sus padres, Henry y Fanny Hershey, eran agricultores que vivían al día, en gran parte debido a los fracasos comerciales de su padre.
Cuando Milton tenía apenas dos años, su padre vendió la granja en un intento de aprovechar la fiebre del petróleo en Pennsylvania, pero terminó gastando imprudentemente todo su dinero en la búsqueda de petróleo, dejando a la familia en una pobreza extrema.
La situación se complicó aún más cuando la madre de Milton, Fanny, quedó embarazada de su segundo hijo.
La familia se mudó a Lancaster, donde Milton trabajó junto a su madre criando gallinas y vendiendo huevos.

A medida que crecía, Milton vio cómo la relación entre sus padres se deterioraba, especialmente después de que su padre abandonara a la familia en busca de fortuna.
En 1867, el frío invierno afectó gravemente la salud de Milton y su hermana Sarena, quien contrajo escarlatina y falleció a la edad de cuatro años.
Esta tragedia marcó un punto de inflexión en la vida de Milton, quien a los diez años decidió hacer todo lo posible para mejorar su situación y la de su madre.
En 1871, a la edad de 14 años, Milton consiguió su primer trabajo como aprendiz en una imprenta local.
Sin embargo, no le gustaba el trabajo y fue despedido tras un incidente frustrante.
Su madre, reconociendo su talento, lo apoyó para que trabajara en una confitería en Lancaster.
Allí, Milton tuvo su primera experiencia en el negocio de los dulces, aunque al principio se le asignaron tareas menores.
Su madre insistió en que el dueño de la confitería le enseñara a hacer dulces, y finalmente, Milton se enamoró del oficio.

Durante los siguientes años, Milton trabajó arduamente en la confitería, aprendiendo sobre la mezcla de ingredientes y el proceso de fabricación de dulces.
Sin embargo, su padre desaprobaba su elección de carrera, considerándolo un trabajo para mujeres.
A pesar de esto, Milton continuó perfeccionando su habilidad y, tras varios años de trabajo, decidió abrir su propia tienda de dulces.
Con el apoyo financiero de sus tíos, Milton abrió su primer negocio en 1876 en Philadelphia, justo a tiempo para la Exposición Universal.
Aunque al principio tuvo éxito, las circunstancias cambiaron rápidamente.
Después de la feria, la economía se desplomó y las ventas de su tienda cayeron drásticamente.
A pesar de sus esfuerzos por mantener el negocio a flote, Milton se vio obligado a declararse en bancarrota a los 24 años.
Sin embargo, no se rindió.
En 1881, se trasladó a Colorado con la esperanza de encontrar nuevas oportunidades.
Allí trabajó en una tienda de dulces que utilizaba ingredientes frescos en lugar de parafina, lo que le permitió aprender sobre la producción de caramelos de calidad.
Después de un tiempo, Milton regresó a Lancaster decidido a abrir un nuevo negocio.
Esta vez, con un préstamo de un ex contador, comenzó a hacer caramelos nuevamente y estableció la Lancaster Caramel Company.
A medida que su negocio crecía, un importador británico quedó impresionado con sus productos y realizó un gran pedido, lo que permitió a Milton pagar sus deudas.
Con el éxito en el negocio de caramelos, Milton se dio cuenta de que había una oportunidad aún mayor en la industria del chocolate.
Durante una visita a una exposición en Chicago, vio una máquina que podía producir chocolate a gran escala.
Decidido a aprovechar esta oportunidad, regresó a Lancaster y comenzó a experimentar con la fabricación de chocolate.
En poco tiempo, estableció la Hershey Chocolate Company, utilizando su fórmula de leche fresca para crear productos que rápidamente se hicieron populares.
A medida que la compañía crecía, Milton tomó decisiones audaces, incluso vendiendo su negocio de caramelos para enfocarse completamente en el chocolate.
En 1900, construyó una fábrica masiva y comenzó a producir chocolate con leche, un producto que se volvió accesible para el público en general.
La Hershey Chocolate Company no solo se convirtió en un gigante de la industria, sino que también transformó la ciudad de Hershey en un lugar próspero, con escuelas, hospitales y parques.
La vida de Milton Hershey estuvo marcada por el éxito, pero también por la tragedia.
A pesar de su riqueza, enfrentó la pérdida de seres queridos, incluida su esposa, Catherine, quien falleció en 1915.
Sin embargo, su legado perdura.
La Hershey Chocolate Company se ha mantenido como uno de los mayores fabricantes de chocolate del mundo, y su historia sigue inspirando a aquellos que buscan superar la adversidad y hacer una diferencia en el mundo.