La difusión de una fotografía de alcaldes de Córdoba sentados en el suelo durante una reunión gubernamental generó polémica y acusaciones de desaire por parte del Ejecutivo en medio de la emergencia invernal.

La difusión de una fotografía en la que varios alcaldes de Córdoba aparecen sentados en el suelo, a las afueras de un recinto donde se desarrollaba una reunión del Gobierno nacional, desató una intensa polémica política y mediática en medio de la emergencia invernal que afecta a esa región del país.
La imagen, ampliamente compartida en redes sociales y replicada por distintos actores públicos, fue presentada como evidencia de un supuesto desaire del presidente Gustavo Petro hacia los mandatarios locales.
Sin embargo, desde el Ejecutivo y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) se rechazó esa versión y se aseguró que los alcaldes sí fueron atendidos y contaron con condiciones adecuadas durante la jornada.
De acuerdo con lo difundido inicialmente, diez alcaldes cordobeses habrían esperado durante varias horas la posibilidad de ingresar a un encuentro en el que se abordaban acciones frente a las graves inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge.
Entre los mandatarios mencionados se encontraban Carlos Mario Mansur (Santa Cruz de Lorica), Jesús David Contreras (Tierralta), Jace Simanca (Canalete), María Eugenia López (Cotorra), Ivis Marzola (Puerto Escondido), José Félix Martínez (Moñitos), Ramón Rubio (Puerto Libertador), Said Vitar (Cereté), Juan Carlos Ylans (Los Córdobas) y Alejandro Mejía (Ciénaga de Oro), municipio natal del presidente Petro.

La narrativa que acompañó la fotografía señalaba que los alcaldes habían llegado hacia las 8:00 p.m.
y que, tras varias horas de espera, no se les permitió el ingreso al Consejo de Ministros.
Según esa versión, permanecieron en el exterior sin sillas ni atención básica, sentados en el piso y aguardando una respuesta que nunca llegó.
Algunos sectores calificaron el hecho como un trato “humillante” y aseguraron que las decisiones sobre la emergencia se estaban tomando exclusivamente desde Bogotá.
No obstante, desde la UNGRD se ofreció una versión distinta.
Su director afirmó que los alcaldes fueron recibidos con respeto y que se dispuso para ellos una sala adecuada.
“A ellos se les atendió muy bien. Se les dio una buena sala para que estuvieran y tuvieron alimentos”, sostuvo.
Además, explicó que la imagen que circuló no reflejaba el contexto completo de la jornada.
“Que saquen una foto en el piso para generar indignación es ruin y bajo. Ellos tenían una sala de juntas con todas las comodidades a unos pasos del salón”, añadió.
El funcionario también señaló que personalmente solicitó que se les llevaran alimentos cuando decidieron salir momentáneamente del recinto.
“Personalmente pedí les llevaran alimentos, ya que tomaron la decisión de salir del recinto y tomar una foto en el piso. Me parece grave decir que se les trató mal cuando no fue así”, expresó.
En medio de la controversia, se conocieron registros audiovisuales y publicaciones en redes sociales de algunos de los propios alcaldes en reuniones con funcionarios del Gobierno.
Carlos Mario Mansur compartió imágenes de encuentros con el director de la UNGRD, mientras que Jesús David Contreras publicó contenido relacionado con gestiones ante el Ministerio de Salud.
Por su parte, la alcaldesa de Cotorra, María Eugenia López, había agradecido días antes el respaldo institucional: “Agradecemos al gobierno nacional y a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo por esta importante ayuda para nuestras familias”.
La alcaldesa de Puerto Escondido, Ivis Marzola, también participó en reuniones técnicas para atender la situación de las instituciones educativas afectadas por las inundaciones.
En uno de los espacios manifestó: “En estos momentos estamos colapsados en muchas instituciones que sufrieron daños estructurales graves, que obviamente el municipio de Puerto Escondido no tiene la capacidad para poder hacer una intervención integral en todo el territorio”.

Desde el Gobierno se detalló que se desplegaron equipos técnicos en la región y que se enviaron ayudas humanitarias por vía aérea y terrestre.
“Hemos llegado con 70 toneladas de carga, nueve tractomulas. Tenemos a disposición nuestros equipos técnicos aquí desde la semana pasada y seguimos trabajando de manera armónica con el departamento, con los alcaldes, para decirles a los cordobeses que no están solos”, afirmó el director de la UNGRD.
Entre los insumos entregados se incluyeron kits de aseo, hamacas, juegos de sábanas, kits de cocina y asistencia alimentaria para aproximadamente dos semanas, además de colchonetas destinadas a alojamientos temporales.
Parte de la ayuda fue transportada en un vuelo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con más de 10 toneladas de suministros.
La polémica escaló cuando el gobernador de Antioquia compartió la imagen de los alcaldes sentados en el suelo, lo que generó nuevas reacciones.
Desde el entorno gubernamental se respondió con dureza.
Un asesor de comunicaciones señaló que existía un ánimo de “hacerle daño al gobierno” y calificó de “electorero y mezquino” el enfoque dado por algunos sectores mediáticos.
En esa misma línea, el director de la UNGRD afirmó que existe una línea editorial crítica hacia la administración actual, aunque reconoció que cada medio tiene derecho a definir su postura.

El funcionario insistió en que el acompañamiento a los mandatarios locales ha sido constante.
“Nosotros hemos estado con los alcaldes desde el primer momento. Hemos desplegado equipos técnicos para acompañarlos”, dijo, y agregó que comprende que algunos de ellos quisieran reunirse directamente con el presidente.
También explicó que la agenda sufrió retrasos por motivos de seguridad, lo que pudo incidir en la dinámica de la jornada.
Finalmente, el director reiteró su reconocimiento al trabajo de los alcaldes en medio de la emergencia.
“Yo no me voy a cansar de reconocer el trabajo que los alcaldes hacen. Ellos son la autoridad en sus municipios, ellos son los que dan las alertas de evacuación y es gracias al trabajo de ellos que hoy el conteo de víctimas fatales es relativamente pequeño para la magnitud de la tragedia”, concluyó.
La controversia por la imagen refleja la tensión política que rodea la gestión de la emergencia invernal en Córdoba y evidencia cómo, en medio de una crisis humanitaria, la disputa por la narrativa pública puede intensificarse.
Entretanto, miles de familias afectadas por las crecientes continúan a la espera de soluciones estructurales que mitiguen el impacto de las inundaciones y fortalezcan la capacidad de respuesta en el territorio.