Los falsos positivos en Casanare dejaron decenas de civiles inocentes asesinados y presentados como guerrilleros muertos en combate

El teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoce su  responsabilidad por 'falsos positivos' ocurridos en Casanare, luego de  haberla negado
 

Yopal, Casanare — En la biblioteca La Triada, entre fotografías de jóvenes que jamás debieron morir y flores que lloran memoria, el silencio se rompió con un grito que encapsula décadas de preguntas sin respuesta.

“¿Por qué me lo quitaste?”, exclamó entre lágrimas María Dolores Sánchez Ramírez, madre de Giovanny Arias Sánchez, al ver proyectada la imagen de su hijo asesinado en mayo de 2006 y presentado falsamente como guerrillero muerto en combate.

Durante la audiencia de reconocimiento de verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, excomandante del Batallón de Infantería Número 44 ‘Ramón Nonato Pérez’, enfrentó a las familias que, por más de dos décadas, aguardaron justicia.

Allí aceptó su responsabilidad por al menos treinta ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes en Casanare presentadas falsamente como bajas en combate entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006.

Años después de la desaparición de Giovanny y de tantos otros, la entrega de sus restos en diciembre de 2025 no cerró las heridas, sino que abrió de nuevo el dolor y la necesidad de escuchar lo que muchas veces ha sido silenciado.

“Un ser que yo amaba… Lo odio, con todo mi corazón, porque ustedes no saben cómo es que le entreguen a uno un hijo en esas condiciones, mató a mi niño, un hijo que me amaba”, clamó María Dolores, entre sollozos que resonaron entre los familiares presentes.

 

El teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoce su  responsabilidad por 'falsos positivos' ocurridos en Casanare, luego de  haberla negado

 

Los llamados “falsos positivos” son una de las páginas más trágicas del conflicto armado colombiano: ejecuciones de civiles, a menudo jóvenes y de sectores vulnerables, que fueron asesinados y reportados como guerrilleros muertos en combate, en medio de incentivos institucionales para mostrar resultados operacionales durante la denominada política de “seguridad democrática” que rigió buena parte de los años 2000.

Las historias personales que emergen de estas audiencias no son cifras frías, sino relatos llenos de humanidad rota.

Otro familiar presente en la sala relató a voz alzada cómo la vida de su propio esposo dependió de una orden militar:

“Tenían el honor de contarle los segundos de respiro a una víctima… Porque somos el ejército y podemos hacer lo que nos da la gana con el campesinado… ¿Por qué con la gente inocente?” preguntó, mirando fijamente a León.

Las audiencias en Yopal, que continuarán durante varios días, hacen parte del Subcaso Casanare dentro del amplio Caso 03 de la JEP, que investiga ejecuciones extrajudiciales en distintos territorios, documentando patrones sistemáticos de asesinatos de civiles que fueron disfrazados como resultados de combate legítimo.

 

El teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoce su  responsabilidad por 'falsos positivos' ocurridos en Casanare, luego de  haberla negado

 

Para muchas de las madres y familiares de las víctimas, el proceso es una oportunidad tardía para que se reconozca lo que siempre supieron: que sus hijos no murieron en batalla, sino que fueron víctimas inocentes de una estructura de violencia que buscó beneficios personales y militares a costa de vidas humanas.

“De las treinta familias que habemos en este momento en este caso, hay creo que más de diez que aún no podemos decir que tenemos una tumba a donde ir para visitar a este ser querido”, recordó una de las víctimas del caso frente al coronel.

Frente a las fotografías y los nombres de quienes jamás debieron convertirse en estadísticas, las voces de los familiares alternan entre la indignación y el anhelo de verdad:

“Perdonar no es rendirse, sino liberarse. Perdonar no es borrar la historia…” dijo con temblorosa voz uno de los hijos que conmemoraba a su padre asesinado en 2006.

Mientras tanto, el proceso judicial sigue su curso, y la JEP busca reconstruir no solo hechos y fechas, sino memorias, responsabilidades y, sobre todo, dignidad para quienes quedaron a la espera de respuestas por demasiado tiempo.

Entre interrogantes y gritos que llenan espacios de justicia transicional, la pregunta que dio voz María Dolores —“¿Por qué me lo quitaste?”— se erige como un símbolo de una Colombia que demanda mirar a su pasado con honestidad, justicia y, quizá algún día, reconciliación.

 

El teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoce su  responsabilidad por 'falsos positivos' ocurridos en Casanare, luego de  haberla negado