Las películas clásicas de Pedro Infante dejaron de transmitirse en televisión abierta debido a la venta de derechos a la empresa de Carlos Slim, concentrando su distribución en plataformas digitales como Claro Video

 

 

Durante décadas, las películas de Pedro Infante fueron un elemento constante en los hogares mexicanos: sábados y domingos por la tarde, grandes clásicos como Nosotros los pobres, Ustedes los ricos y Los tres García reunían a generaciones frente al televisor, convirtiéndose en tradición familiar.

Sin embargo, ese panorama cambió drásticamente en los últimos años, y hoy estas obras icónicas han desaparecido casi por completo de la televisión abierta, dejando a muchos aficionados preguntándose por qué ya no pueden ver fácilmente las cintas de uno de los más grandes ídolos del cine mexicano.

La razón principal de esta ausencia tiene que ver con los derechos de propiedad intelectual y distribución.

Originalmente, la mayoría de las películas en las que participó Infante y que dirigió Ismael Rodríguez estaban bajo contratos temporales que permitían a Televisa transmitirlas, renovando esos acuerdos cada cierto tiempo y manteniendo los clásicos al alcance del público televisivo.

Con esos contratos caducados, la familia de Rodríguez decidió vender de manera perpetua los derechos de ese catálogo cinematográfico a América Móvil, empresa perteneciente al magnate mexicano Carlos Slim.

Desde entonces, esas películas dejaron de formar parte de la programación abierta y pasaron a estar disponibles principalmente a través de la plataforma de streaming Claro Video, propiedad de Slim.

 

Dónde ver las películas de Pedro Infante, cuyo catálogo ahora es propiedad  de Carlos Slim - Infobae

 

Esa decisión marcó un punto de inflexión.

Hoy, títulos que antes se repetían con gusto y nostalgia solo pueden disfrutarse mediante suscripción o en plataformas digitales, lo que ha generado descontento entre quienes crecieron con estas historias.

“La gente extraña mucho estas películas… sería bonito que regresaran”, expresó con cierta tristeza Cuitláhuac Rodríguez, hijo del director Ismael Rodríguez, durante un evento dedicado a la memoria cinematográfica, recordando la profunda conexión emocional que estas obras mantenían con el público.

Este cambio ha tenido impacto cultural.

Películas que fueron bandera de la cultura popular durante décadas ya no son accesibles de forma gratuita para el público que no puede o no desea pagar por servicios de streaming.

Para muchos, la ausencia de estas joyas cinematográficas en la televisión abierta equivale a una pérdida de acceso al legado cultural mexicano — historias, personajes y valores que formaron parte de la identidad colectiva de varias generaciones.

Luis, un espectador de la vieja guardia, recuerda con nostalgia aquellos días en que, al encender el televisor, su familia se reunía en la sala esperando ver a Infante brillar en la pantalla.

“Antes no importaba qué día fuera, si había partido de fútbol o no, Pedro siempre estaba ahí para recordarnos quién éramos”, dice con voz emocionada.

Estas experiencias compartidas eran parte de la vida cultural del país, y muchos consideran que el cambio de plataforma ha debilitado ese vínculo emocional con la memoria cinematográfica.

 

Ismael Rodríguez debe estar en tv abierta

 

Si bien Claro Video se ha convertido en el repositorio principal de estas películas, algunos títulos se mantienen fuera de la exclusividad de esta plataforma debido a circunstancias particulares en sus contratos de producción o coproducción —como es el caso de Dos tipos de cuidado, que todavía conserva licencia en manos de Televisa gracias a su participación de otros productores.

No obstante, la mayoría de la filmografía emblemática de Infante y Rodríguez permanece bajo el control exclusivo de América Móvil, dificultando su transmisión gratuita en televisión abierta.

La decisión de concentrar los derechos en una plataforma de pago responde a la lógica comercial y de mercado de la era digital, donde el valor de los contenidos se mide en términos de suscripción y exclusividad.

Para las empresas que invierten en la adquisición de estos derechos, existe un claro interés en consolidar catálogos atractivos para atraer usuarios a sus servicios digitales.

Sin embargo, esta lógica compite con la idea de que obras de tan alto valor cultural y patrimonial deberían estar al alcance de todos, sin barreras económicas que limiten su difusión.

 

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En su discurso, Cuitláhuac Rodríguez expresó también una visión más amplia sobre este legado: “Santo que no es visto, no es adorado”, al referirse a la importancia de que estos filmes clásicos sigan vivos en la memoria colectiva y sean accesibles para las generaciones más jóvenes.

A partir de ese pensamiento, se han planteado iniciativas para exhibir piezas del acervo cinematográfico —como vestuarios, guiones y premios relacionados con Infante y Rodríguez— en espacios culturales públicos como museos, con la intención de preservar y compartir ese patrimonio más allá de las plataformas de entretenimiento.

No obstante, mientras la titularidad de los derechos permanezca en manos privadas que priorizan modelos de distribución digital, el retorno de estas películas a la televisión abierta sigue siendo incierto.

A pesar de ello, producciones del cine clásico mexicano han encontrado nuevas ventanas a través de acuerdos puntuales con otras televisoras o cines comunitarios, aunque sin la frecuencia ni el alcance que tenían antaño.

Pedro Infante sigue siendo un símbolo inmortal del cine mexicano, y su obra continúa siendo demanda constante entre cinéfilos y amantes de la cultura.

Sin embargo, la forma en que estas películas se consumen ha cambiado radicalmente: ya no se trata de encender la televisión en una tarde familiar, sino de ingresar a una plataforma de streaming y buscar entre catálogos digitales.

Este cambio tecnológico y de derechos de autor redefine cómo las nuevas generaciones se acercan a este patrimonio cultural, y plantea preguntas profundas sobre el acceso, la memoria y el valor de contenidos que han marcado profundamente la historia del cine en México.

 

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