Salvador Cabañas sobrevivió a un brutal ataque en 2010 que casi le cuesta la vida y cambió su carrera futbolística para siempre.

En un giro inesperado del destino, Salvador Cabañas, el icónico delantero paraguayo, ha vuelto a capturar la atención del mundo del fútbol tras una serie de eventos que han marcado su vida de manera irreversible.
A sus 44 años, Cabañas ha decidido romper el silencio y compartir su increíble historia de superación después de haber sido víctima de un brutal ataque en 2010 que casi le cuesta la vida.
La vida de Cabañas cambió drásticamente el 25 de enero de 2010, cuando un disparo en la cabeza en un bar de Ciudad de México lo dejó luchando por su vida.
Este trágico suceso no solo interrumpió su exitosa carrera en el Club América y la selección paraguaya, sino que también reveló la traición de su esposa, María Lorgia Alonso, en un momento en que más la necesitaba.
“Nunca imaginé que mi vida daría un giro tan drástico.
Estaba en la cima de mi carrera y, de repente, todo se desmoronó”, reflexiona Cabañas.
Después del ataque, Cabañas fue llevado de urgencia al hospital, donde los médicos lucharon por salvarlo.
“Recuerdo sentir que estaba cerca de la muerte, pero también vi algo extraordinario.
Sentí que Dios estaba conmigo”, comparte emocionado.
A pesar de las sombrías predicciones de los médicos, logró sobrevivir y comenzó un largo proceso de recuperación.
“Fue un milagro.
A pesar de las probabilidades, estoy aquí, vivo y agradecido”, dice con una sonrisa.

La recuperación de Cabañas no fue solo física.
También enfrentó una batalla emocional tras perder a su familia.
“El año que perdí a mi familia fue el más difícil de mi vida.
Mis hijos estaban con su madre y yo me sentía solo”, confiesa.
Sin embargo, en medio de la adversidad, encontró la fuerza para seguir adelante.
“Decidí que no podía rendirme.
Tenía que luchar por mí y por los que me apoyaron”, afirma.
En 2012, Cabañas intentó regresar al fútbol, pero su camino estuvo lleno de obstáculos.
A pesar de jugar algunos partidos con el Club 12 de Octubre y el General Caballero, sus apariciones fueron limitadas.
“El fútbol siempre será parte de mí, pero mi vida ha cambiado.
Ahora tengo una misión más grande”, dice con determinación.
En lugar de enfocarse solo en el deporte, comenzó a trabajar en su comunidad, fundando escuelas de fútbol y ayudando a quienes lo rodean.
“No se trata solo de dinero, se trata de estar presente y escuchar las necesidades de la gente”, enfatiza.
A lo largo de su travesía, Cabañas también tuvo que lidiar con las secuelas del ataque y la traición de su exesposa.
“Perdí mucho, pero lo más importante es que estoy vivo.
No me arrepiento de nada, solo de haber estado en ese lugar esa noche”, confiesa.
A pesar de los desafíos, su espíritu se mantiene fuerte.
“He aprendido a perdonar.
Si alguna vez encuentro a mi atacante, le diré que lo perdono”, dice con una paz inquebrantable.
La vida de Cabañas ha tomado un rumbo inesperado, pero su historia es un testimonio de resiliencia y esperanza.
“Cada día es una nueva oportunidad.
Estoy aquí para motivar a los jóvenes y mostrarles que, incluso después de los momentos más oscuros, siempre hay luz al final del túnel”, concluye.
Hoy, Salvador Cabañas no solo es recordado como un gran futbolista, sino como un símbolo de superación.
Su regreso a Ciudad de México en 2023, donde fue recibido calurosamente por el Club América, es prueba de que su legado perdura.
“Estoy feliz de estar aquí, de compartir mi historia y de inspirar a otros”, dice con una sonrisa.
La vida puede cambiar en un instante, pero la voluntad de seguir adelante es lo que realmente define a un campeón.
