El fundador del CJNG, Érick Valencia Salazar, alias “El 85”, se declaró culpable de narcotráfico en Estados Unidos, cerrando un capítulo marcado por su alianza y ruptura con “El Mencho”

 

Érick Valencia Salazar, “El 85”, se declaró culpable en Estados Unidos tras una trayectoria marcada por traiciones, capturas y su ruptura con “El Mencho”. (Anayeli Tapia/Infobae

 

Érick Valencia Salazar, conocido como “El 85”, fundador del temido Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se declaró culpable de narcotráfico en los Estados Unidos, poniendo fin a una carrera criminal que comenzó con una alianza estratégica y culminó con una violenta ruptura con Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.

Su historia es un relato de traiciones, capturas, y una lucha por el control del narcotráfico que ha dejado cicatrices profundas en el panorama criminal de México y más allá.

En los primeros años de su carrera, Valencia Salazar y Oseguera Cervantes fueron aliados dentro del Cártel del Milenio, bajo la tutela de los influyentes Óscar “El Lobo” y Juan Carlos “El Tigre” Nava Valencia.

Juntos, compartieron operaciones y estrategias que, en su momento, les dieron el control sobre las rutas de narcotráfico que conectaban México con Estados Unidos, especialmente en el puerto de Lázaro Cárdenas, un punto neurálgico para el tráfico de drogas.

Sin embargo, tras la caída del Cártel del Milenio y la muerte de Nacho Coronel, el equilibrio de poder se alteró, y surgieron disputas internas que dividirían a los aliados.

 

Óscar Nava Valencia, El Lobo

 

La fragmentación del Cártel del Milenio llevó a la creación de facciones que buscaron el dominio absoluto del occidente mexicano.

Entre ellas, “Los Torcidos”, que aglutinaba a los seguidores de “El 85” y “El Mencho”, enfrentaron a “La Resistencia”, liderada por Elpidio Mojarro, “Pilo”.

La lucha por el control de los territorios de Jalisco, Colima y Michoacán derivó en enfrentamientos violentos que marcaron el nacimiento del CJNG.

En este proceso, el grupo fue conocido por su brutalidad, con masacres como la de Boca del Río en 2011, donde 35 personas fueron asesinadas y sus cuerpos exhibidos públicamente con mensajes de “Los Matazetas”.

El crecimiento del CJNG fue meteórico, en gran parte gracias a la capacidad operativa de sus líderes y el apoyo del Cártel de Sinaloa, que proporcionó recursos y logística.

El grupo no solo se destacó por su violencia, sino también por su capacidad de infiltrar diversas estructuras, incluyendo el lavado de dinero.

La familia de “El Mencho”, los Cuinis, fueron clave en este proceso, ofreciendo una red de empresas fachada que ayudaron a blanquear el dinero proveniente del narcotráfico en países como Europa, Asia y América Latina.

 

Sicario CJNG

 

Sin embargo, las tensiones internas entre Valencia Salazar y “El Mencho” no tardaron en estallar.

En 2012, Valencia fue capturado por el Ejército Mexicano en Zapopan, Jalisco, en una operación que desató una serie de bloqueos y enfrentamientos.

Durante su arresto, las autoridades incautaron un arsenal de 37 armas largas y miles de cartuchos.

Existen versiones que indican que Oseguera Cervantes, en su afán por consolidar su poder, traicionó a su socio y entregó a “El 85” a las autoridades.

La captura de Valencia Salazar permitió que “El Mencho” se consolidara como líder absoluto del CJNG, pero la animosidad entre ellos nunca desapareció.

Después de pasar años en prisión, “El 85” fue liberado en 2017 tras una serie de recursos legales que alegaban violaciones al debido proceso durante su arresto.

Al salir de prisión, se encontró con un CJNG completamente consolidado, pero marcado por la traición y la desconfianza.

Esta situación lo llevó a formar el Cártel Nueva Plaza, en alianza con otro exintegrante del CJNG, Carlos Enrique Sánchez Martínez, “El Cholo”.

Juntos intentaron disputar el control de Jalisco y Colima al CJNG, lo que desató una nueva ola de violencia en la región, especialmente tras la muerte de “El Cholo” en 2021.

 

ARCHIVO – Varios soldados custodian a Erick Valencia Salazar, alias "El 85,", en Ciudad de México, el 12 de marzo de 2012. (AP Foto/Alexandre Meneghini, Archivo)

 

El 4 de septiembre de 2022, “El 85” fue recapturado en Tapalpa, Jalisco, por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.

Durante su arresto, se le encontraron sustancias como fentanilo, metanfetamina y cocaína, así como armamento pesado.

Esta detención no solo selló su destino, sino que también marcó el final de una era para el Cártel Nueva Plaza, que perdió poder rápidamente tras la muerte de “El Cholo”.

En 2025, Valencia Salazar fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por conspiración de narcotráfico.

El 7 de abril de 2026, se declaró culpable ante una corte federal de Washington por la distribución de cinco kilogramos o más de cocaína.

La posibilidad de que “El 85” colabore con las autoridades estadounidenses ha generado expectación, ya que se le podría ofrecer una reducción de su condena a cambio de información vital sobre las operaciones del CJNG.

El juicio de Valencia Salazar abre una nueva fase en la lucha contra el narcotráfico en México, con implicaciones que van más allá de su condena.

Con la muerte de “El Mencho” en 2026 y la creciente debilidad del CJNG, surge la pregunta sobre el futuro del cártel y el impacto de la cooperación de “El 85” con las autoridades en la lucha contra el crimen organizado.

Lo que comenzó como una alianza entre dos hombres del crimen ha terminado en un conflicto que ha alterado para siempre el mapa del narcotráfico en México y en el mundo.

 

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