El padre de Yeison Jiménez afirmó que no cree que la muerte de su hijo haya sido un simple accidente y expresó dudas profundas sobre cómo ocurrieron los hechos.

En una conmovedora y reveladora declaración, el padre de Yeison Jiménez ha roto el silencio sobre la trágica muerte de su hijo, dejando a todos con más preguntas que respuestas.
Con la voz entrecortada, comenzó diciendo: “Mi hijo no murió por un accidente”.
Estas palabras resonaron en el corazón de quienes escuchaban, marcando el inicio de una narrativa desgarradora donde el dolor y la confusión se entrelazan.
El padre, con la sinceridad que solo un progenitor puede tener, compartió sus sentimientos más profundos.
“Un padre lo siente, que un padre lo presiente, que un padre sabe cuando algo no encaja”, expresó, recordando la angustia que lo invadió desde el primer momento.
Había algo en la forma en que se desarrollaron los eventos que no le parecía correcto.
“Demasiadas cosas parecían acomodadas a la fuerza, que todo fue demasiado rápido”, continuó, dejando claro que su instinto le decía que había más detrás de la tragedia.

En su relato, el padre describió a Yeison como alguien meticuloso y ordenado, incluso en medio del caos.
“Su cuerpo no aceptó la noticia.
Su corazón tampoco”, dijo, reflejando la profunda conexión que existía entre ellos.
Las noches se convirtieron en eternas vigílias, donde revivía cada recuerdo como una película incompleta.
“Mi hijo había cambiado”, confesó, señalando un cambio sutil pero significativo en su comportamiento.
“Antes era cercano, presente, familiar; después, distante, callado, siempre con prisa”.
Sin culpar a nadie, el padre observó cómo las influencias externas parecían haber afectado a su hijo.
“Cuando ciertas personas entran en tu vida, todo gira.
No siempre gira para bien”, afirmó, sugiriendo que la fama y el éxito pueden traer consigo una carga pesada.
“Mi hijo empezó a vivir para otros, dejó de decidir por sí mismo”, lamentó, subrayando el dolor que sentía al ver a su hijo alejarse emocionalmente.
La conversación se tornó aún más intensa cuando el padre reveló que su hijo alguna vez le confesó sentirse presionado.
“No asustado, presionado, como si algo lo empujara constantemente, como si no tuviera margen para equivocarse”.
Este testimonio dejó en el aire una inquietante reflexión sobre la presión que enfrentan los jóvenes en el mundo del espectáculo.

El entorno de Yeison cambió drásticamente, y su padre notó que las dinámicas familiares se alteraron.
“El entorno de mi hijo cambió, y cuando todo cambia al mismo tiempo, algo se rompe”, dijo, enfatizando la importancia de las relaciones genuinas.
A medida que la conversación avanzaba, el padre reveló su percepción de que su hijo estaba rodeado pero no acompañado.
“No creo que mi hijo muriera solo.
Estaba rodeado, pero no acompañado”, fue una de las frases que más impactó a quienes escuchaban.
El padre también mencionó las advertencias que recibió de personas cercanas a su hijo.
“Cuida a tu hijo.
Está rodeado de gente que no lo quiere libre”, recordó, una frase que ahora pesa en su corazón.
“El éxito no siempre atrae admiración, a veces atrae control”, reflexionó, sugiriendo que el éxito puede venir acompañado de un alto costo emocional.
En un momento de profunda introspección, el padre se cuestionó sobre las decisiones que se tomaron en torno a su hijo.
“Nadie se pregunta quién gana con una tragedia.
Todos solo lloran la pérdida, pero alguien siempre gana”, afirmó, dejando entrever que detrás de la tragedia de su hijo podría haber intereses ocultos.

El relato continuó con una serie de reflexiones sobre el dolor y la búsqueda de la verdad.
“La verdad no siempre mata, pero ocultarla sí”, advirtió, prometiendo que no se quedará callado.
“Si fue un accidente, lo aceptaré, pero si no lo fue, el mundo debe saberlo”, concluyó con determinación.
Finalmente, el padre dejó una pregunta en el aire que resonó en los corazones de todos: “¿Fue realmente un accidente o alguien sabía exactamente lo que estaba haciendo?”.
Su historia, lejos de terminar con la muerte de su hijo, apenas comienza, y con cada palabra, el padre busca justicia, verdad y, sobre todo, un sentido que le permita entender la pérdida de su amado hijo.
La conmovedora confesión del padre de Yeison Jiménez no solo es un testimonio del amor y el dolor de un padre, sino también un llamado a la reflexión sobre las presiones que enfrentan los jóvenes en la sociedad actual y la importancia de estar atentos a las señales que pueden indicar que alguien está en problemas.