Los 12 Crímenes de Guerra Más Perturbadores de la Historia Antigua
La historia antigua registra brutales episodios de exterminio y violencia sistemática donde millones de vidas humanas fueron sacrificadas deliberadamente en diversas campañas militares globales

A lo largo de la historia, la humanidad ha sido testigo de atrocidades que han marcado su curso. Entre ellas, los crímenes de guerra han dejado una huella indeleble, siendo considerados los actos más horrendos y sistemáticos de exterminio.
En este contexto, se presentan los 12 crímenes de guerra más perturbadores de la historia antigua, donde la vida humana fue sacrificada de manera deliberada e intencional.
Uno de los casos más notorios es el de Julio César durante la Guerra de las Galias, donde se estima que un millón de celtas murieron y otro millón fueron esclavizados.
Plutarco, el célebre historiador, documentó que las atrocidades cometidas por el ejército romano fueron de tal magnitud que muchos se preguntan si estas acciones podrían calificarse como exterminio masivo según los estándares actuales.
“Las requisas de alimentos y las devastaciones punitivas completaron un desastre humano, económico y ecológico, probablemente sin igual hasta la conquista de América”, escribió el historiador austriaco Ern Badian.
En el año 55 a.C., César llevó a cabo una campaña en lo que hoy es Holanda, donde 150,000 personas perdieron la vida.
Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Brigsterdam descubrió evidencia de que las legiones romanas no solo pasaron por la región, sino que también dejaron un saldo aterrador de muertes.
“La presencia de César en suelo holandés ha sido confirmada por datos históricos y arqueológicos”, aseguró el arqueólogo Nico Rymans.
Otro crimen impactante fue la destrucción total de la tribu de los hebones en el año 53 a.C. Los caudillos galos Ambiorics y Catubolco sitiaron el campamento romano de Atuatuca, resultando en la aniquilación de una legión completa.
“César juró no bañarse ni cortarse el pelo hasta que la legión aniquilada fuera vengada”, se relata en las crónicas de la época.
El saqueo de Tebas por el imperio neoasirio en el año 663 a.C. también merece mención. Aunque los relatos asirios hablan de una devastación total, las evidencias arqueológicas sugieren que la ciudad no fue destruida tan intensamente como se describe.
“El saqueo parece haber sido mucho menos intenso que lo que retratan los relatos asirios”, sostienen los arqueólogos.
En el contexto de la guerra del Peloponeso, la batalla de Melos en el año 416 a.C. fue otro episodio oscuro. Los atenienses, tras un asedio, asesinaron a todos los hombres adultos de la isla y esclavizaron a mujeres y niños.
“Los melios respondieron que Esparta acudiría en su ayuda, pero los atenienses les explicaron que los espartanos no irían a ayudarles”, se menciona en el diálogo de Tucídides.

La destrucción de Cartago en el año 146 a.C. marcó un hito en la historia antigua. Durante el asedio, se estima que entre 450,000 y 750,000 cartagineses murieron, y solo sobrevivieron 50,000 personas que fueron vendidas como esclavas.
“La brutalidad de los romanos fue total, asesinando, esclavizando o desplazando a gran parte de los habitantes de Jerusalén”, se destaca en los informes de la época.
La rebelión de Barkova en el año 132 d.C. condujo a la muerte de entre 580,000 y 600,000 judíos.
“Los sentimientos nacionalistas y religiosos estaban en efervescencia, y el detonante inmediato de la rebelión fue la decisión del emperador Adriano de construir la colonia Aelia Capitolina en el sitio del segundo templo de Jerusalén”, explican los historiadores.
Finalmente, el exterminio de los Jie en China durante la dinastía Shao posterior, en el siglo IV d.C., se considera uno de los crímenes más atroces.
Shin Min, un líder militar, ordenó la muerte de cualquier Jie que fuera visto en la ciudad de Yem, resultando en la muerte de unas 200,000 personas. “Las matanzas fueron deliberadas y sistemáticas, catalogadas como exterminios en masa”, concluyen los expertos.
Estos episodios de la historia antigua nos recuerdan que la violencia y la barbarie han sido parte de la condición humana.
“Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”, es una reflexión que resuena en el contexto de estos crímenes de guerra que, aunque ocurridos hace siglos, siguen teniendo relevancia en la actualidad.