Omar Geles, inspirado en la lucha y sacrificio de su madre, compuso en 1992 la canción vallenata “Los caminos de la vida”, que se convirtió en un himno mundial.
Cuando se menciona la palabra legado, se hace referencia a algo que se transmite de generación en generación, ya sea de padres a hijos o a través de un testamento.
En el ámbito musical, algunas canciones se han convertido en inmensos éxitos, catalogadas como el legado de sus autores para futuras generaciones, debido a los profundos mensajes que llevan en sus letras.
Este es el caso de “Los caminos de la vida”, una canción emblemática del género vallenato, compuesta por Omar Geles.
Omar Antonio Geles Suárez nació en Valledupar, en una familia humilde, profundamente amante de la música vallenata.
Su padre, Roberto Geles, era intérprete del acordeón y un apasionado de las parrandas.
Desde muy pequeño, Omar mostró interés por la música, comenzando a tocar el acordeón a la edad de cinco años.
Su primera composición, “Te esperaré”, surgió de un amor que no pudo ser, cuando su amada fue enviada a estudiar a otro país.
Esta canción, grabada junto a Miguel Morales, marcó el inicio de su carrera.

A lo largo de su trayectoria, Omar Geles ha creado numerosas canciones que han resonado con el público.
Sin embargo, “Los caminos de la vida” se destaca como una de sus obras más importantes.
La canción fue compuesta en 1992, cuando Geles tenía 25 años, y está inspirada en su madre, Hilda Suárez, quien luchó incansablemente por sacar adelante a sus hijos tras la separación de su padre.
La letra refleja las dificultades y sacrificios que enfrentó su madre, convirtiéndola en una heroína para él y sus hermanos.
A pesar de su profundo significado, al principio, la casa disquera de Omar no quería grabar “Los caminos de la vida”, considerando que no tendría el impacto comercial suficiente debido a su lenguaje directo y personal.
Sin embargo, la canción fue finalmente grabada y lanzada al mercado en 1993, en un disco de larga duración que incluía diez canciones.
La interpretación fue realizada por Jesús Manuel Estrada, un joven cantante que se unió a la agrupación Los Diablitos.
Lo que nadie anticipaba era que, con el tiempo, “Los caminos de la vida” se convertiría en un himno a nivel mundial, especialmente entre aquellos que deseaban expresar su amor y gratitud hacia sus madres.
La canción ha sido versionada más de 30 veces por artistas de renombre, incluyendo al compositor argentino Vicentico, la agrupación mexicana Los Ángeles Azules, y la cantautora colombiana Paula Arenas, entre otros.
Esta popularidad ha consolidado la canción como una de las más escuchadas y versionadas en el ámbito vallenato, junto a otros clásicos como “La gota fría”.

Omar Geles, coronado como Rey Vallenato en 1989, ha demostrado que su humildad y sencillez son sus principales herramientas a la hora de componer.
Su estilo directo y claro ha resonado con muchas personas, y su pasión por la música ha sido fundamental para superar los obstáculos en su carrera.
A lo largo de los años, ha querido dejar un legado de enseñanza a los jóvenes, animándolos a seguir la música y recordar que lo verdaderamente importante es la dedicación y el amor que se pone en cada proyecto.
“Los caminos de la vida” continúa inundando las listas de reproducción de aquellos que desean dedicar una pieza musical a uno de los pilares fundamentales de la familia: la madre.
La canción es un recordatorio de los sacrificios y la lucha constante que enfrentan las madres para criar a sus hijos, y su mensaje ha perdurado a lo largo del tiempo.
En la actualidad, Omar Geles sigue siendo un referente en la música vallenata, y su obra ha inspirado a nuevas generaciones de artistas.
La historia de “Los caminos de la vida” no solo es un testimonio del talento de Geles, sino también un homenaje a todas las madres que, a pesar de las adversidades, luchan por el bienestar de sus hijos.
La canción ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un símbolo de amor y gratitud, y su legado perdurará por siempre en el corazón de quienes la escuchan.
