María Fernanda Cabal responsabilizó a Gustavo Petro por el aumento de los peajes, mientras otros líderes políticos señalaron que las alzas provienen de contratos y decisiones tomadas en gobiernos anteriores.

La senadora María Fernanda Cabal planteó una pregunta crucial: “¿Dónde está el combustible más barato? ¿Dónde los peajes más baratos farsantes?” Con esta declaración, buscaba responsabilizar al presidente Gustavo Petro por el aumento de los peajes en el país.
En este contexto, es importante analizar de dónde provienen estos costos y si realmente Petro es el culpable o si el partido de la senadora tiene parte de la responsabilidad.
El senador Robledo, en un discurso impactante, afirmó: “Parece que la corrupción encontró formatos reglamentarios”.
Esta frase resuena en un país donde la privatización ha sido una constante en las últimas décadas.
Robledo continuó, señalando que “llevamos años aquí al presidente Uribe y a los ministros de agricultura en el propósito de entregarle la orinoquia al capital extranjero”.
La crítica hacia el modelo económico que favorece a las transnacionales es clara y directa.

Los datos son reveladores.
Los descuentos tributarios a monopolios y transnacionales alcanzan los 7 billones de pesos al año, lo que significa que los ciudadanos de clase media y los más pobres deben asumir una carga impositiva mayor para compensar estas pérdidas.
“Los pobres y las capas medias tienen que pagar más impuestos para respaldar esta operación”, advirtió Robledo.
El debate se intensifica cuando se menciona a Sarmiento Angulo, un empresario que ha recibido grandes beneficios del Estado.
“Todo el Meta recibió 17,500 millones”, dijo Robledo, refiriéndose a los subsidios que han favorecido a Sarmiento.
Mientras tanto, los arroceros y maiceros de la región se encuentran en la ruina, luchando por sobrevivir sin acceso a créditos justos.
La situación no es nueva.
“Esto es lo que quieren perpetuar”, enfatizó Robledo, aludiendo a los abusos sistemáticos que han caracterizado la gestión de los peajes en Colombia.
La reelección de Álvaro Uribe, apoyada por Sarmiento y sus bancos, es vista como un intento de mantener este modelo de privilegios.
“Es una de las personas que más ha hecho por Colombia en toda su vida”, declaró Robledo, pero cuestionó los regalos que se han hecho a costa del bienestar de la población.

El periódico de Sarmiento, El Tiempo, ha defendido los peajes, argumentando que las protestas son “aisladas” y responden a razones políticas.
Sin embargo, la realidad es que el aumento de los peajes está programado en contratos previos.
“El incremento de los peajes en 2024 se hace para lograr que, a finales del año, las tarifas estén en los niveles previstos contractualmente”, explicó el presidente Petro.
El enfoque de Petro ha sido cambiar este modelo.
“Quiso hacer la inversión en otros campos del transporte”, afirmaron sus asesores, destacando la necesidad de escuchar a un pueblo cansado de ser exprimido.
“¿Cómo es que presidentes anteriores llegaron a dejar en manos exclusivas de la empresa privada el precio de los peajes?”, se preguntó Petro, sugiriendo que esto fue una decisión que perjudicó a la ciudadanía.
La crítica se vuelve más intensa cuando se menciona que la deuda pública ha sido utilizada para subsidiar a los más ricos.
“Se robaron la salud, endeudaron el país por billones”, indicó Petro, quien también destacó que el FMI ha impuesto condiciones que afectan directamente al pueblo.
“El Congreso se da la oportunidad de decir, ‘Aquí los tenemos, no les aprobamos el presupuesto y solo pagarán nóminas y deuda'”, advirtió.

En este contexto, el aumento de los peajes se presenta como una bomba de tiempo.
La periodista Paola Herrera mencionó que “el aumento de los peajes era una bomba de tiempo que le estaba explotando a Petro”, ignorando que estas tarifas ya estaban pactadas.
“Esto no es cierto.
Hay precisa indicación de cuánto aumentarán los peajes regulados por el gobierno”, respondió Petro, defendiendo su posición ante las críticas.
El panorama es complejo y revela un entramado de intereses que ha dejado a la población en una situación precaria.
Con 137,727 vehículos transitando diariamente por las carreteras de Sarmiento, el futuro de los peajes en Colombia sigue siendo un tema candente.
“El incremento de los peajes está destinado a lograr que las tarifas estén en los niveles previstos contractualmente”, reiteró el presidente, mientras el pueblo observa con preocupación la continuidad de un modelo que parece favorecer a unos pocos a expensas de muchos.
Así, el debate sobre los peajes en Colombia no es solo una cuestión de tarifas, sino un reflejo de un sistema que ha perpetuado la desigualdad y el abuso.
Las palabras de los líderes políticos resuenan en el aire, mientras la ciudadanía espera respuestas y soluciones efectivas que vayan más allá de las promesas vacías.