La comunidad Wayuu rechaza a Vicky Dávila por usar vestimenta y símbolos indígenas en campaña, acusándola de instrumentalizar su cultura para obtener votos.

La señora Vicky Dávila, precandidata de extrema derecha, ha sido objeto de un intenso rechazo por parte de la comunidad Wayuu tras sus recientes declaraciones y acciones durante su campaña presidencial.
En un intento por acercarse a las comunidades indígenas, Dávila ha sido acusada de utilizar sus tradiciones y vestimenta como un mero disfraz para ganar votos, lo que ha generado un fuerte rechazo entre los mismos indígenas que alguna vez estigmatizó.
“Me preocupa que un indígena ocupe un ministerio”, dijo Vicky Dávila en una de sus intervenciones, refiriéndose al nombramiento de un líder indígena como nuevo ministro de Igualdad.
Sin embargo, su discurso ha cambiado drásticamente desde que comenzó su campaña.
Ahora, se presenta posando felizmente con trajes ancestrales, ignorando el hecho de que, en el pasado, ha calificado a los indígenas de delincuentes y ha cuestionado su presencia en espacios políticos.

“¿Cómo es posible que un indígena esté liderando el Ministerio de la Igualdad?”, cuestionaron muchos de sus seguidores.
Esta hipocresía ha sido evidente, ya que Dávila ha sido criticada por su doble rasero: “La identidad indígena no es un disfraz que se pone y se quita según la ocasión”, afirmaron líderes indígenas en redes sociales.
La comunidad Wayuu, que ha enfrentado históricamente el desprecio y la marginación, ha decidido alzar la voz.
“No se burlen de nosotros”, exclamó una representante de la comunidad.
“La cultura y las creencias no son un accesorio para hacer política”.
Este llamado ha resonado en las redes, donde miles han compartido su indignación.
“Vicky Dávila solo provoca risa”, se escucha en uno de los clips virales que circulan, donde se muestra a la candidata en un evento con vestimenta tradicional, mientras los indígenas la miran con desdén.
“Es un honor que ellas, las valientes mujeres guayú, me han hecho”, publicó Dávila en sus redes, intentando mostrar cercanía.
Pero la respuesta fue contundente: “Usted nunca se preocupó por nosotros hasta ahora que busca votos”, replicaron los indígenas.
La senadora Marta Peralta también se pronunció: “Hoy aparecen otros disfrazándose de nuestras costumbres para sacar votos.
Nuestra cultura no es un disfraz de ocasión”.

La controversia se intensificó cuando Dávila insinuó que los indígenas eran narcotraficantes, lo que provocó una ola de críticas.
“Usted nunca ha estado en la Guajira, nunca ha vivido lo que nosotros vivimos”, le dijeron en un video que se volvió viral.
“La identidad indígena no es un disfraz de campaña, es historia, dignidad y lucha”, recalcó Valentina Araujo, una joven indígena que aspira a representar a su comunidad en el Congreso.
En un contexto donde el racismo y la exclusión son temas candentes, la actuación de Dávila ha sido vista como un intento de manipulación.
“Esto no es solo buscar votos, es una burla hacia nosotros”, afirmaron los líderes indígenas.
La comunidad ha hecho un llamado a la reflexión: “Nosotros no somos un accesorio político.
Exigimos respeto y dignidad”.
La situación ha llevado a muchos a cuestionar la verdadera intención de Dávila.
“¿Por qué ahora, cuando necesita votos, se acuerda de nosotros?”, se preguntan los indígenas.
“Su respeto no se demuestra vistiéndose como nosotros un día, sino apoyando nuestras luchas todos los días”, afirmaron en un comunicado.

Mientras tanto, la campaña de Dávila sigue enfrentando una creciente oposición.
“Los colombianos ya no tragan entero”, afirmaron los críticos.
Con más de 33,000 visualizaciones de un video donde se expone la hipocresía de Dávila, queda claro que su estrategia no está funcionando como esperaba.
“La sociedad no es tonta. Sabemos quiénes son los que realmente se preocupan por nosotros”, concluyeron los líderes indígenas.
Este episodio no solo ha puesto de relieve la falta de respeto hacia las culturas indígenas, sino que también ha abierto un debate sobre la representación y el poder en Colombia.
La comunidad Wayuu y otros grupos indígenas han dejado claro que no permitirán que su identidad sea utilizada como un mero recurso electoral.
“Estamos aquí para luchar por nuestros derechos, no para ser utilizados”, sentenciaron.
Así, la figura de Vicky Dávila sigue siendo objeto de controversia, mientras la comunidad indígena se mantiene firme en su lucha por el respeto y la dignidad.