Luis Ángel “El Flaco” viajó desde México y se quebró al cantar en el funeral de Yeison Jiménez, cumpliendo el deseo del artista de ser despedido con música y no con llanto.

En una emotiva noche que quedará grabada en la memoria de todos los presentes, Luis Ángel “El Flaco”, reconocido cantante de banda mexicana, se presentó para rendir homenaje a su amigo Yeison Jiménez, quien falleció recientemente.
La atmósfera en el lugar estaba cargada de emociones, y cada nota que “El Flaco” entonó resonaba con el dolor y el amor que sentía por su compañero.
“Quiero ser feliz mientras hoy mi familia entera se vista de negro”, fueron algunas de las palabras que “El Flaco” expresó, recordando la última voluntad de Jiménez: “No quiero que lloren, no quiero sus lágrimas.
Vengan a mi funeral con música de banda”.
Estas frases, cargadas de significado, reflejaban el profundo vínculo que existía entre ambos artistas y la tristeza que invadía el ambiente.
A medida que “El Flaco” comenzaba a interpretar la canción que Jiménez había solicitado, su voz temblaba, no solo por la emoción, sino también por la dificultad de cantar en un momento tan cargado de significado.
La letra, que en otras circunstancias podría haber sonado festiva, ahora se convertía en un lamento lleno de amor y despedida.
“Este es el momento en que la canción cobra un sentido real”, reflexionó, mientras la multitud lo observaba con los ojos llenos de lágrimas.

La entrega de “El Flaco” fue palpable.
“Es muy difícil cantar bajo estas condiciones, con este tipo de emoción”, explicó.
“Aquí, la técnica queda en segundo plano, porque este es un momento sublime, es la despedida a un amigo”.
La multitud estaba compuesta no solo por amigos y familiares, sino también por fans que compartían el dolor de la pérdida.
“Hay tantas familias, tantos seguidores, todos los ataúdes están presentes”, añadió, mientras la tristeza se apoderaba del lugar.
A pesar del dolor, “El Flaco” intentaba mantener viva la esencia de la celebración que Jiménez tanto deseaba.
“Hay que aprovechar cada momento, porque soy consciente de que no soy inmortal”, afirmó, recordando la fragilidad de la vida.
“Por eso encuentro alegría en la tristeza”.
Su voz se quebraba, pero su determinación de honrar a su amigo seguía firme.
“Mi Dios, no lo conocía, en realidad nunca había escuchado su música.
Ahora, me estoy sumergiendo en ella”, confesó, mostrando cómo la tragedia había unido a las personas a través de la música.
Mientras avanzaba la noche, “El Flaco” se unió a otros artistas que también habían querido rendir homenaje a Jiménez.
“Es increíble ver cómo la música une, cómo la música nos conecta”, reflexionó al ver a sus colegas en el escenario, todos compartiendo el mismo sentimiento de pérdida.
“Viajé desde México para estar aquí, para mostrar mi amor y respeto”, dijo, destacando la importancia de la amistad y la solidaridad en momentos difíciles.

La actuación culminó en un momento desgarrador, donde “El Flaco” pasó el micrófono a otros cantantes, incapaz de continuar debido a la carga emocional.
“Es un esfuerzo enorme cantar así”, comentó, mientras la emoción lo superaba.
“Quiero que continúe la fiesta, porque eso es lo que él querría”.
La energía en el ambiente era palpable, y muchos se unieron a la interpretación, creando un coro de voces que resonaba en el aire.
La transmisión del evento, realizada por Olímpica Estéreo, capturó la esencia de la noche.
“Qué hermoso ver a Jason y Flaco disfrutando de la música juntos”, reflexionó un espectador, resaltando la química y el cariño que existía entre ellos.
“Fue un tributo lleno de amor, lleno de respeto”, concluyó, mientras las lágrimas caían por su rostro.
Al final de la noche, “El Flaco” agradeció a todos los que habían compartido ese momento.
“Gracias por estar aquí, por compartir mis emociones”, expresó con gratitud.
La despedida a Yeison Jiménez no solo fue un adiós, sino una celebración de la vida y la música que unió a tantas personas.
“Sigamos disfrutando de su legado”, instó, recordando que, aunque la pérdida es irreparable, la música perdura y siempre será un vínculo entre quienes han partido y quienes quedan.
Así, la noche cerró con un mensaje de esperanza y unidad, donde la música se convirtió en el lenguaje del amor y la despedida.
“Gracias a todos, y nos vemos en el próximo episodio”, fueron sus últimas palabras, resonando en el corazón de quienes presenciaron ese emotivo tributo.
