Un operativo de fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, culminó con la captura y posterior muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, tras un enfrentamiento armado.

La mañana del domingo 22 de febrero de 2026 marcó un punto de quiebre en la historia reciente de la seguridad en México.
Tras un operativo de alto impacto en el municipio de Tapalpa, Jalisco, las autoridades confirmaron la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, máximo dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas y expansivas del continente.
De acuerdo con la información oficial, la operación fue resultado de meses de inteligencia estratégica y coordinación interinstitucional.
Elementos de fuerzas especiales del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia participaron en el despliegue, que también contó con intercambio de información con agencias de Estados Unidos.
Los primeros indicios comenzaron el sábado 21 de febrero, cuando vecinos del exclusivo complejo Tapalpa Country Club reportaron sobrevuelos inusuales de helicópteros militares.
“No es normal ver ese movimiento aquí”, relató un residente de la zona boscosa, conocida por su carácter turístico y por estar enclavada en la Sierra Madre del Sur jalisciense.
Lo que parecía un patrullaje aislado fue, en realidad, el preludio de una intervención mayor.

A las 7:00 de la mañana del domingo, al menos cuatro helicópteros artillados y aeronaves de apoyo sobrevolaron los fraccionamientos cercanos y el rancho El Pinto, ubicado a pocos kilómetros del centro de Tapalpa.
Minutos después comenzaron los disparos.
Testigos describieron ráfagas intensas mientras fuerzas federales avanzaban por caminos rurales.
El enfrentamiento se extendió por cerca de dos horas.
Según el comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional, Oseguera Cervantes fue herido de gravedad durante el intercambio de fuego.
Cuatro presuntos integrantes de su anillo de seguridad murieron en el lugar y otros resultaron heridos.
El líder del CJNG fue evacuado con vida en una aeronave militar hacia Ciudad de México, pero falleció durante el traslado.
“El líder del cártel fue capturado con vida, pero gravemente herido, y posteriormente perdió la vida a causa de las lesiones sufridas”, precisó la autoridad en su informe oficial, subrayando que se trató de una captura seguida de muerte por heridas de combate.
El gobernador de Jalisco confirmó a las 9:34 de la mañana que se desarrollaba un operativo de alto impacto en Tapalpa.
Horas después, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, felicitó públicamente al Ejército y a la Guardia Nacional.
“Se puede ver desde muchas ópticas, pero es definitivo que cumplieron su misión.
La fortaleza del Estado mexicano quedó demostrada”, expresó en un mensaje institucional.

La reacción del CJNG no se hizo esperar.
Desde las primeras horas del día se registraron bloqueos carreteros, incendios de vehículos y ataques a establecimientos en distintas zonas de Jalisco.
Los disturbios se extendieron a Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Aguascalientes, en una expansión que, según analistas, buscaba generar presión y dispersar la capacidad operativa del Estado.
En el ámbito operativo, el aseguramiento incluyó vehículos blindados artesanales conocidos como “monstruos”, fusiles de alto calibre y lanzacohetes con capacidad antiblindaje.
Tres elementos de fuerzas especiales resultaron heridos y fallecieron posteriormente, mientras el balance nacional al cierre de la jornada reportó múltiples bajas de personal de seguridad en distintos puntos del país.
La confirmación oficial de la muerte de Oseguera Cervantes se produjo a las 11:10 de la mañana.
Más tarde, autoridades estadounidenses reconocieron haber proporcionado información de inteligencia que contribuyó al éxito del operativo, aunque enfatizaron que la intervención fue ejecutada exclusivamente por fuerzas mexicanas.
Para México, la caída de “El Mencho” representa un golpe directo al centro de mando de una organización que operaba bajo un liderazgo altamente centralizado.
A diferencia de otros grupos fragmentados, el CJNG consolidó durante más de una década un modelo vertical de control territorial y financiero.
La incógnita ahora gira en torno a la sucesión.
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Entre los nombres que suenan como posibles herederos figuran Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”; Audias Flores Silva, conocido como “El Jardinero”; Heraclio Guerrero Martínez; y Ricardo Ruiz Velasco.
Cada uno controla estructuras regionales y células armadas clave, lo que podría derivar en tensiones internas o en una reconfiguración del mapa criminal.
Desde una mirada colombiana, la operación recuerda episodios decisivos en la lucha contra los grandes capos en nuestro país.
La eliminación de un líder no implica necesariamente el desmantelamiento de la estructura.
El narcotráfico, como se ha visto históricamente, tiende a mutar y adaptarse.
El cuerpo de Oseguera Cervantes fue trasladado bajo estrictos protocolos forenses para su identificación plena mediante pruebas biométricas y genéticas.
Con ello se cerró uno de los capítulos más significativos en la estrategia de seguridad mexicana de la última década.
“El Señor de los Gallos ha caído”, afirmó un alto funcionario en referencia al alias del capo.
Sin embargo, el desafío apenas comienza.
Las próximas semanas serán determinantes para medir si este golpe debilita estructuralmente al CJNG o si abre la puerta a una etapa de mayor fragmentación y violencia en México.