El presidente Gustavo Petro anunció la habilitación de la línea 157 y un canal de correo para denunciar delitos electorales, ofreciendo recompensas y promoviendo la inscripción masiva de testigos para proteger la transparencia del voto.

El presidente de la República, Gustavo Petro, lanzó una serie de anuncios orientados a reforzar los mecanismos de control frente a posibles delitos electorales de cara a los próximos comicios legislativos.
En tres publicaciones sucesivas, el mandatario informó sobre la habilitación de una línea directa para denuncias, dio instrucciones precisas sobre el diligenciamiento de los formularios E14 por parte de los jurados de votación y promovió la inscripción masiva de testigos electorales.
Acompañado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el jefe de Estado confirmó la activación de la línea telefónica 157 y un correo institucional para que la ciudadanía reporte casos de corrupción electoral.
Según explicó, el canal estará disponible las 24 horas del día durante todo el año y contempla recompensas de hasta 50 millones de pesos para quienes suministren información que permita identificar responsables de delitos como fraude, suplantación, constreñimiento al votante, amenazas o violencia política.
“Invito a los ciudadanos a denunciar cualquier irregularidad.
Debemos proteger cada voto”, señaló el mandatario, insistiendo en que la participación ciudadana es clave para garantizar la transparencia del proceso democrático.

El segundo anuncio estuvo dirigido a los jurados de votación y se centró en el diligenciamiento del formulario E14, documento fundamental en el conteo preliminar de votos.
Petro fue enfático en que las casillas sin votación no deben dejarse en blanco, sino marcarse con una “X” para evitar posibles alteraciones posteriores.
“Las casillas deben llenarse con una X para que no sean transformadas en números falsos”, afirmó.
La instrucción contrasta con las recomendaciones que, según sectores afines al Gobierno, se han transmitido en algunas capacitaciones, donde se habría sugerido dejar los espacios en blanco para facilitar la lectura del software de escrutinio.
Desde la Casa de Nariño se sostiene que esa práctica podría abrir la puerta a adulteraciones, recordando episodios pasados en los que guiones o marcas mínimas fueron convertidas en cifras.
El presidente añadió: “El software a auditar no es solo el nacional, sino el que computa las mesas en puestos de votación, municipios y departamentales.
La auditoría debe hacerse con expertos en código fuente de partidos y del CNE”.
Con ello, insistió en la necesidad de fortalecer los controles técnicos y ampliar la veeduría de los sistemas informáticos electorales.

En paralelo, el mandatario y sectores del oficialismo promueven la inscripción de testigos electorales a través de una plataforma digital, destacando que su presencia en las mesas es “fundamental para garantizar la transparencia y legitimidad del proceso democrático”.
La invitación es a registrarse tanto en el territorio nacional como en el exterior.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte confrontación política con el Consejo Nacional Electoral y la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidades responsables de la organización y vigilancia de los comicios.
Petro lanzó una crítica directa: “La Registraduría debe impedir este tipo de estímulos al fraude”, en referencia a las orientaciones sobre el manejo de los formularios.
En otro frente institucional, el mandatario se refirió a decisiones recientes del Consejo de Estado, que analiza un proceso relacionado con su antigua investidura como senador.
La Sala Plena decidió que puede continuar el estudio de una solicitud de pérdida de investidura por hechos ocurridos antes de su elección presidencial.
La conclusión jurídica, según se ha explicado, es que el fuero presidencial no impide fallar sobre actuaciones previas en el Congreso.
Aunque el proceso no afecta su condición actual como jefe de Estado, Petro interpretó el escenario como parte de un ambiente de tensión institucional.
En medio de la controversia, defendió también el incremento del salario mínimo y sostuvo que su Gobierno actuará dentro de los parámetros constitucionales.

El clima político se vio además sacudido por un incidente de seguridad en la sede del movimiento Colombia Humana en Bogotá, donde un hombre armado con un cuchillo intentó agredir a personas presentes en el lugar.
De acuerdo con el comunicado partidario, la rápida reacción del esquema de protección evitó que se produjeran lesiones.
El hecho reavivó el debate sobre la seguridad de dirigentes y militantes en la capital y las regiones.
En este escenario de polarización, figuras del Pacto Histórico, como el senador Iván Cepeda, intensifican su agenda territorial con actos públicos y llamados a la movilización electoral.
El oficialismo insiste en que la participación masiva es el principal antídoto contra cualquier intento de irregularidad.
“Debemos cuidar cada uno de los votos”, reiteró el presidente, subrayando que la vigilancia ciudadana, la denuncia oportuna y el cumplimiento estricto de los protocolos en mesa serán determinantes para blindar la legitimidad de los resultados.
En vísperas de las elecciones, el Gobierno apuesta por combinar herramientas institucionales, control técnico y movilización política para enfrentar un proceso que se anticipa altamente competitivo y escrutado.