Gustavo Petro impulsó un programa de subsidios y paneles solares para hogares vulnerables que ha reducido drásticamente, e incluso llevado a cero, las facturas de energía de muchos colombianos.

En un giro sorprendente de los acontecimientos, el presidente Gustavo Petro ha cumplido su promesa de transformar el acceso a la energía en Colombia, un país que hasta ahora se había mantenido rezagado en la regulación de precios eléctricos.
Antes de asumir el cargo, Petro había declarado que era esencial que el gobierno subsidie a las poblaciones más vulnerables para que pudieran acceder a paneles solares y así reducir sus costos de energía.
Hoy, esa promesa se ha materializado y los colombianos están viendo una reducción significativa en sus facturas de electricidad.
La situación energética en Colombia ha sido crítica.
Durante años, las empresas han especulado con los precios, dejando a la población a merced de tarifas exorbitantes.
Petro, al llegar a la presidencia, se encontró con un panorama desalentador: Colombia era el único país de América Latina donde el costo de la energía no estaba regulado por el Estado.
Esto permitía a las empresas fijar precios a su antojo, creando una carga insostenible para los ciudadanos.
En su intento por regular estos precios, Petro se enfrentó a obstáculos judiciales, pero no se dejó desanimar.
“Cuando intenté regular las tarifas, un magistrado decidió tumbar el decreto sin siquiera leerlo”, declaró Petro, visiblemente frustrado por la resistencia que encontró en su camino.
Sin embargo, su determinación no flaqueó.
En su discurso, enfatizó que la especulación en el mercado energético ha sido una carga que todos los colombianos han tenido que soportar.
“Cinco empresas controlan el 70% de la generación de energía en el país.
Este es un negocio manejado por unos pocos que alteran los precios a su favor”, afirmó.

La situación comenzó a cambiar con la implementación de políticas que fomentan el uso de energías renovables.
Petro prometió instalar paneles solares en los techos de las casas de las poblaciones más desfavorecidas.
“El sol es una fuente inagotable.
Si cambiamos nuestros techos por paneles solares, nuestras vidas serán más baratas”, exclamó el presidente, instando a la población a adoptar esta transformación energética.
Los resultados no tardaron en llegar.
Usuarios de diversas regiones han reportado ahorros significativos en sus facturas de energía.
Uno de los beneficiarios, José, propietario de una tienda, compartió su experiencia: “Gracias a los paneles solares que me instalaron, ahora pago un 70% menos de energía.
Esto ha cambiado mi vida y mi negocio”.
La iniciativa ha permitido que muchos colombianos, que antes luchaban por pagar sus cuentas, ahora tengan la oportunidad de vivir con mayor tranquilidad económica.
“Yo ya no pago agua”, comentó Cristina Angelo, otra beneficiaria del programa.
“La energía que genera mi panel solar es suficiente y hasta vendo el excedente.
Esa plata me la descuentan en la factura del acueducto”.
Este testimonio resalta cómo el programa no solo ha beneficiado a los hogares, sino que también ha generado un impacto positivo en la economía local.

Petro ha enfatizado que este es solo el comienzo.
“Queremos multiplicar este programa por millones de hogares en Colombia.
La energía solar es el futuro y estamos comprometidos a hacerlo accesible para todos”, aseguró durante una reciente presentación.
Con el apoyo de organizaciones comunitarias y técnicas, el gobierno ha trabajado incansablemente para llevar esta tecnología a quienes más lo necesitan.
La transformación energética de Colombia no solo es un triunfo para el gobierno de Petro, sino también una victoria para el pueblo colombiano que ha luchado durante años contra un sistema injusto.
La posibilidad de generar su propia energía y reducir costos ha devuelto la esperanza a muchas familias.
“Esto es lo que prometí y lo estoy cumpliendo”, concluyó Petro, mientras los colombianos celebran este cambio que promete iluminar un futuro más brillante y sostenible.
Con la implementación de estas políticas, Colombia no solo está avanzando hacia un futuro más verde, sino que también está empoderando a su población, permitiéndoles tomar el control de su consumo energético.
La revolución solar en Colombia ha comenzado, y su impacto se siente en cada rincón del país.
¡El sol brilla más que nunca sobre Colombia!
