Gustavo Petro respondió con dureza a Álvaro Uribe, criticando sus llamados al combate y afirmando que las disputas políticas deben resolverse con argumentos y no con violencia.
En un reciente discurso, el presidente Gustavo Petro lanzó una contundente respuesta a Álvaro Uribe Vélez, quien ha estado enviando mensajes de combate en su contra.
En un evento en Tunja, Petro comentó sobre cómo muchos colombianos han empezado a salir del uribismo y a entender mejor la realidad del país.
“La gente no se está dejando manipular como antes”, afirmó, mientras recorría diversas localidades en su campaña, incluyendo Duitama y Ciudad Bolívar.
Petro destacó que, a medida que se acercan las elecciones, el ambiente se torna más tenso, especialmente con la activación de tácticas de miedo por parte de la extrema derecha.
“Combatir, habla él (Uribe), pero dice, busquen a esa persona que tal vez le estaba gritando con argumentos algo ahí en ese evento.
Búsquenlo”, expresó Petro, advirtiendo sobre el riesgo que representa la persecución política en Colombia.
El presidente enfatizó que “a mí me derrotan con argumentos, no con armas de combate.
Cambie su pensamiento y hablamos”.
Esta declaración resuena en un contexto donde la violencia y las amenazas han sido herramientas utilizadas por los sectores más radicales del país.
Petro recordó que, históricamente, la extrema derecha ha recurrido a la intimidación para mantener el control, y subrayó la importancia de un cambio en la mentalidad de los colombianos.

Durante su intervención, Petro hizo referencia a un incidente reciente en Norte de Santander, donde varios vehículos con combustible artesanal fueron incinerados por hombres armados.
“Empezó la campaña del terror, empiezan a atacar”, indicó, haciendo un llamado a la acción del ejército para proteger a la población.
“Ojalá que el ejército que se ha metido fuertemente en el Catatumbo, con casi 12,000 miembros, logre hacer frente a esta situación”, agregó.
El presidente también criticó a Uribe por su falta de propuestas concretas y su continua apelación a la violencia.
“Esto es lo que vamos a ver toda la vida si regresamos a la derecha”, advirtió.
Según Petro, el progreso en Colombia depende de mantener gobiernos progresistas que se enfoquen en el bienestar del pueblo y no en la corrupción.
“Donde vuelva la derecha, esto es lo que vamos a ver toda la vida”, reiteró.
A medida que se desarrollan las campañas electorales, la tensión aumenta.
Petro mencionó que su campaña al Senado, que se basa en la participación popular y el apoyo comunitario, se enfrenta a un sistema político que derrocha recursos.
“Imagínense el derroche de eso.
Yo que estoy en mi campaña al Senado, que es una de las campañas más baratas del Senado, me he dado cuenta que solo el tema de la publicidad se me ha ido como el 30% 40% de mi presupuesto”, comentó.
En respuesta a los ataques de la oposición, Petro se mostró optimista sobre el futuro del progresismo en Colombia.
“Si Gustavo Petro fuera candidato hoy en día, arrasaría con todos y se reelegiría”, afirmó Armando Benedetti, quien respaldó la popularidad del presidente.
“El apoyo popular que no lo miden las encuestas, no aparecen encuestas mal hechas”, añadió, sugiriendo que el verdadero respaldo a Petro es mucho mayor de lo que se refleja en las encuestas.
Petro también se refirió a la preocupación de la derecha frente a su candidatura.
“Es inaudito que alguien como yo, que viene del pueblo luchando, labregando y sin familia de la élite, llegue al Senado de la República”, expresó, resaltando la importancia de la representación auténtica en la política.
Finalmente, el presidente hizo un llamado a la acción y a la unidad entre los votantes progresistas, instando a la población a participar en las elecciones y a votar por el Frente Amplio Unitario.
“Así, derrotaremos a los traidores del pueblo y sumaremos una curul más”, concluyó, dejando claro que la lucha por un futuro mejor para Colombia continúa.
La situación política en el país sigue siendo tensa, pero la esperanza de un cambio hacia un gobierno más justo y equitativo se mantiene viva entre aquellos que apoyan el proyecto progresista de Petro.
