El presidente Gustavo Petro alertó sobre un posible fraude en las elecciones del 8 de marzo, cuestionó el manejo privado de los datos electorales y presentó como respaldo a un testigo de presuntas irregularidades de 2022.

En una reciente transmisión en vivo, el presidente Gustavo Petro alertó sobre el inminente riesgo de un fraude electoral en las próximas elecciones del 8 de marzo.
Durante el programa, el mandatario destacó la gravedad de la situación, señalando que “si los datos de los colombianos son manejados por privados, hay que preguntarse siempre quién maneja los escrutinios electorales”.
Esta declaración se produce en un contexto donde el procurador Gregorio Eljach se ha pronunciado en defensa del registrador, arrojando más dudas sobre la transparencia del proceso electoral.
Petro, visiblemente preocupado, llevó a un testigo del fraude electoral de 2022 para respaldar sus afirmaciones.
“Hoy, precisamente, el procurador se metió en este cuento, insultando al presidente de la República”, dijo Petro, haciendo referencia a la falta de respuesta concreta a sus inquietudes sobre el manejo de los datos electorales.
“No se me ha contestado, sino groserías y evasiones”, añadió.

El mandatario también recordó el caso del partido Mira en 2014, donde se evidenció un fraude electoral que afectó su representación política.
“Las sentencias judiciales han determinado fraudes como el del partido Mira y lo que intentaron hacer en 2022”, afirmó.
Petro enfatizó que “si no hay un ejército de testigos, terminarán desapareciendo esos votos”, refiriéndose a la importancia de la vigilancia electoral para garantizar la transparencia.
En un momento tenso, Petro cuestionó la actitud del procurador, quien, en un evento de paz electoral, afirmó que “con la honra de nosotros no va a jugar nadie por presidente que sea”.
El presidente replicó, “¿cómo así que tiene que respetar? O sea, el presidente no puede hacer una denuncia sobre un posible fraude electoral”.
Esta confrontación pone de relieve la creciente tensión entre el ejecutivo y el procurador, quien parece alinearse con intereses contrarios a la administración actual.
Álvaro Uribe, expresidente y figura clave del uribismo, también ha salido en defensa del registrador, lo que ha llevado a Petro a cuestionar la integridad del proceso electoral.
“¿Dónde han visto ustedes al uribismo peleando por presuntos fraudes electorales?”, se preguntó el presidente, sugiriendo que la derecha siempre se beneficia de los resultados electorales.
“Hoy, el presidente le lleva al procurador, al registrador, a la misma fiscal el caso del partido Mira”, insistió, destacando la necesidad de una revisión crítica de los procesos electorales.
Durante la transmisión, Petro hizo un llamado a la ciudadanía para que se inscriban como testigos electorales.
“No crean que se las vamos a dejar tan fácil para que hagan lo que se les dé la gana con este país”, advirtió.
Su discurso fue claro: “Debemos salir a votar y asegurar nuestras curules en el Congreso”.
En medio de esta situación, el procurador respondió que “no hemos encontrado evidencia alguna que permita concluir que haya irregularidades en lo que viene haciendo el registrador”, lo que Petro descalificó, señalando que “la mayoría de sus representantes pertenecen al partido de la U”.
Petro concluyó su discurso instando a los ciudadanos a estar alertas y preparados para impugnar cualquier irregularidad en el proceso electoral.
“Los testigos electorales tienen que estar muy bien entrenados para poder impugnar en el momento que toca”, enfatizó, reafirmando su compromiso con la transparencia electoral.
La tensión entre el gobierno y las instituciones encargadas de garantizar la legalidad del proceso electoral sigue creciendo, y el 8 de marzo se perfila como una fecha crucial para la democracia colombiana.
En un contexto donde las acusaciones de fraude y la falta de confianza en las instituciones se intensifican, el presidente Petro y su equipo se preparan para enfrentar lo que consideran un desafío crucial para la integridad de las elecciones en Colombia.
“El país lo cambiamos el 8 de marzo, no en mayo”, concluyó, dejando claro que la lucha por la transparencia electoral es una prioridad en su agenda.
