El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordenó al presidente Gustavo Petro rectificar sus declaraciones sobre presuntos fraudes electorales y le prohibió emitir nuevas afirmaciones sin pruebas verificables

 

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El Tribunal Administrativo de Cundinamarca emitió una decisión en la que ordena al presidente de Colombia, Gustavo Petro, rectificar sus afirmaciones relacionadas con supuestos fraudes electorales en distintos procesos del país.

La medida incluye una orden cautelar que le exige abstenerse de emitir declaraciones públicas sobre este tema sin presentar pruebas que respalden sus denuncias.

De acuerdo con la providencia judicial, el tribunal consideró que, en su calidad de jefe de Estado, Petro debe actuar con responsabilidad institucional y no puede difundir afirmaciones que, según la decisión, carezcan de sustento probatorio.

La orden fue emitida bajo la ponencia del magistrado Luis Manuel Lazo, quien señaló que este tipo de declaraciones podrían afectar la confianza en el sistema electoral colombiano.

La decisión responde a una solicitud impulsada por distintos sectores, entre ellos la Procuraduría General de la Nación, que había pedido la adopción de medidas cautelares mientras se resuelve de fondo el caso.

Asimismo, el proceso ha contado con la participación del abogado Ramiro Bejarano, quien ha estado vinculado a la iniciativa jurídica.

El tribunal también ordenó al presidente rectificar afirmaciones relacionadas con los procesos electorales de 2014, 2022 y los comicios más recientes.

En su pronunciamiento, la corporación insistió en que no se deben emitir acusaciones sobre fraude electoral sin evidencia verificable.

 

Choque entre el presidente Petro y el senador Alirio Barrera por  investigación por presunto acoso sexual

 

En paralelo a esta controversia, se conoció otra noticia de relevancia política y judicial en el país.

La Corte Suprema de Justicia confirmó la apertura de una investigación formal contra el senador Alirio Barrera, miembro del partido Centro Democrático, por un presunto caso de acto sexual violento.

El proceso judicial quedó en manos del magistrado Marco Antonio Rueda.

Según la información conocida, los hechos investigados se remontan al año 2016, cuando Barrera se desempeñaba como gobernador del departamento de Casanare.

La denuncia fue presentada por una mujer que aseguró haber acudido al entonces mandatario para solicitar apoyo a un evento de juventudes cristianas.

De acuerdo con el relato consignado en la investigación, durante el encuentro en su despacho se habría producido una agresión.

La denunciante indicó que el entonces gobernador la tomó de las manos y la besó sin su consentimiento.

Posteriormente, según su testimonio, recibió una suma de dinero destinada a la actividad que había ido a gestionar.

La víctima habría guardado silencio durante varios años por temor a represalias y posibles consecuencias personales y laborales.

Solo hasta comienzos de 2026, con el apoyo de su familia, decidió presentar la denuncia ante la Fiscalía Regional del Casanare, que posteriormente remitió el caso a la Corte Suprema de Justicia por tratarse de un aforado.

 

Así fue el choque entre el presidente Gustavo Petro y el senador uribista Alirio  Barrera, investigado por la Corte por violencia sexual

 

La apertura de esta investigación se suma a otras controversias que rodean al senador Barrera.

Recientemente, también han surgido cuestionamientos relacionados con la presunta acumulación irregular de tierras de origen baldío.

Según reportes, el político tendría bajo su control más de 400 hectáreas de este tipo de terrenos, lo cual ha generado la intervención de la Agencia Nacional de Tierras.

Las tierras baldías, por normativa colombiana, están destinadas principalmente a campesinos y poblaciones vulnerables, y su acumulación indebida podría constituir una irregularidad.

Las investigaciones buscan establecer si se habrían utilizado mecanismos como subdivisiones, compras sucesivas o permutas para concentrar estos predios.

En este contexto, también se han mencionado posibles vínculos entre el crecimiento patrimonial del senador y operaciones realizadas desde comienzos de los años 2000, incluso durante el ejercicio de cargos públicos.

Las autoridades competentes continúan evaluando la legalidad de dichas adquisiciones.

Por otra parte, en el escenario político, se han registrado intercambios de declaraciones entre el presidente Petro y figuras del Centro Democrático, entre ellas Andrés Felipe Arias, quien fue condenado en el pasado por el caso Agro Ingreso Seguro.

 

 

 

Arias cuestionó públicamente la formación académica del presidente, haciendo referencia a calificaciones obtenidas durante sus estudios universitarios.

En respuesta, Petro defendió su trayectoria y señaló que su gestión no ha estado vinculada al uso indebido de recursos públicos.

El intercambio ha generado nuevas tensiones entre el gobierno y sectores de la oposición, en un contexto político marcado por debates sobre economía, institucionalidad y transparencia.

Además, se han reactivado discusiones sobre el manejo de recursos públicos en administraciones anteriores y actuales.

Mientras tanto, el panorama político colombiano continúa evolucionando en medio de decisiones judiciales, investigaciones en curso y un ambiente de confrontación entre distintos actores.

Las autoridades judiciales siguen avanzando en los procesos mencionados, tanto en lo relacionado con las declaraciones del presidente como en las investigaciones contra miembros del Congreso.

Estos hechos reflejan la intensidad del debate político y jurídico en el país, en un momento clave para la institucionalidad y la confianza ciudadana en los procesos democráticos.