Colombia despide a Jason Jiménez en medio de un profundo duelo, con un funeral privado decidido por su familia para preservar la intimidad y desmentir rumores de un velorio masivo.

Colombia continúa conmocionada por la partida de Jason Jiménez, uno de los máximos referentes de la música popular.
El funeral del cantante se realizó en estricto privado, luego de que su familia decidiera mantener todo en reserva y desmintiera categóricamente los rumores sobre un velorio masivo en el Movistar Arena.
“La privacidad es lo más importante en este momento de profundo dolor”, afirmaron representantes cercanos a la familia.
El velorio se llevó a cabo el martes 3 de enero desde las 9 de la mañana en la funeraria Jardines del Recuerdo, sede Parque Cementerio, donde posteriormente Jason fue cremado.
“Ahí va la esposa”, se escuchó entre susurros mientras la familia se preparaba para despedir a su ser querido.
La jornada estuvo marcada por la confusión, ya que muchos seguidores llegaron esperando despedirse de su ídolo sin lograr hacerlo debido a la decisión familiar.

A pesar de la privacidad del acto, decenas de artistas, amigos y personas cercanas acompañaron el ataúd de Jason Jiménez para darle el último adiós a quien hoy es considerado un ícono de la música colombiana.
“La música salvó”, reflexionó un amigo cercano, recordando la profunda conexión que Jason tenía con sus seguidores.
En redes sociales, miles de fanáticos expresaron su dolor, incredulidad y agradecimiento por su música.
En distintos puntos del país, se realizaron homenajes espontáneos, murales con su rostro, globos blancos elevándose al cielo, velas encendidas y multitudes cantando sus canciones más emblemáticas.
Incluso en el lugar donde cayó la avioneta, varias personas dejaron arreglos florales como símbolo de respeto, paz y despedida.
“Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra”, se escuchó en las oraciones de quienes lo recordaban.
Jason Jiménez tenía solo 34 años, una carrera consolidada y toda una vida por delante.
“Su voz se apaga, pero su música y su historia quedarán grabadas para siempre en el corazón del público”, expresó un colega artista.

El día de la tragedia, Jason había estado cumpliendo con una agenda de presentaciones y compromisos artísticos, dejando una impactante huella en sus seguidores por su energía y cercanía con el público.
Era una de las voces más reconocidas de la música popular colombiana, con millones de reproducciones en plataformas digitales y una carrera ascendente que lo había llevado a llenar escenarios importantes tanto en Colombia como en el extranjero.
La tarde del sábado 10 de enero, Jiménez abordó una avioneta Piper con matrícula N325FA en el aeródromo de Pipe en Boyacá.
Horas antes, se le vio sonriendo junto a su equipo y tomándose fotos con sus fans.
“Dios mío, qué dolor esto”, exclamó uno de los presentes al enterarse de la noticia de la tragedia.
Según las recientes investigaciones, minutos después del despegue, testigos señalaron que la avioneta no logró ganar altura y mostró maniobras extrañas en el aire, como si intentara regresar al aeródromo.
La aeronave cayó en una zona cercana a la pista en el sector conocido como Romita, entre Pai y Duitama.
La noticia no solo afectó a sus seguidores.
En varios municipios de Colombia, fanáticos comenzaron a reunirse espontáneamente para encender velas, cantar sus canciones, pegar carteles y honrar su memoria.
“Era un artista único, su música nos unía”, comentaron algunos de los asistentes a estos homenajes.

En ciudades como Marinilla, donde se esperaba su presentación, la noticia fue anunciada ante miles de asistentes, generando un momento de tristeza colectiva.
“La partida de Jason Jiménez tan repentina y en pleno ascenso de su carrera recuerda lo efímero de la vida”, reflexionó un fanático, mientras otros se unían en un canto conmovedor.
“Aunque su voz se silenció en un instante, su legado musical y la inspiración que brindó a tantos permanecerán como un testimonio duradero de su talento”, añadió.
Artistas como Karol G, J Balvin, Sebastián Yatra, Natalia Jiménez y Carlos Vives utilizaron sus plataformas para compartir imágenes y palabras de despedida, destacando su talento y humildad.
“Gracias, Jason, por todo lo que nos diste”, fue el sentimiento que resonó en las redes sociales, donde miles de mensajes de condolencias inundaron los muros virtuales.
A estas horas, Jason Jiménez ya descansa en paz, mientras que las familias de los otros cinco ocupantes de la avioneta también despiden a sus seres queridos en completo silencio y reserva, lejos de las cámaras y el ruido mediático.
Un adiós marcado por la tristeza, pero también por el respeto y la memoria de quienes ya no están.
La música de Jason Jiménez seguirá sonando en los corazones de sus seguidores, recordándonos que aunque la vida es efímera, el arte perdura.