🎤 ¡La Trágica Historia de Alberto Ángel “El Cuervo”! Un Artista Censurado que Luchó Contra el Cáncer y la Indiferencia
Alberto Ángel, nacido como Alberto Rafael Bustillos el 1 de septiembre de 1950 en Nanchital, Veracruz, provenía de una familia trabajadora.
Desde pequeño, mostró un talento excepcional para la música, que lo llevó a convertirse en la primera voz del coro de niños cantores de México.
Su formación musical formal comenzó en el Conservatorio Nacional de Música, donde estudió ópera y técnica vocal, y continuó en diversas instituciones, ampliando su conocimiento en artes plásticas, literatura y ciencias.
A lo largo de su carrera, Alberto Ángel acumuló más de 120 álbumes de estudio y cinco libros publicados, además de murales en instituciones académicas y programas de televisión y radio.
Su talento fue reconocido, pero su momento decisivo llegó en 1972, cuando participó en el primer festival OTI de la canción Iberoamericana.
Allí, interpretó “Yo no voy a la guerra”, una balada antibélica que desató la censura del régimen de Franco en España.
Su actuación, aunque impecable, fue eliminada de la historia oficial, y su nombre fue borrado del programa del festival.
A pesar de la censura, Alberto Ángel se convirtió en un héroe silencioso para muchos en México, especialmente en círculos progresistas.
Aunque nunca recibió el reconocimiento oficial que merecía, su legado perduró a través de su música, su arte y su compromiso con la cultura mexicana.
Su filosofía, que priorizaba la verdad sobre la fama, lo llevó a crear programas culturales que educaban a las audiencias sobre la historia y la identidad de México.

Sin embargo, en los últimos años de su vida, Alberto enfrentó una batalla personal contra el cáncer de tiroides, una lucha que mantuvo en secreto.
A pesar de su enfermedad, continuó trabajando y creando, guiando a jóvenes artistas y compartiendo su sabiduría a través de su programa de radio “Desde el nido del cuervo”.
Su voz, aunque afectada, seguía siendo una fuente de inspiración para muchos.
El 24 de octubre de 2023, se anunció su fallecimiento a los 73 años.
La noticia llegó no a través de instituciones oficiales, sino de amigos y colegas que lo recordaron con cariño.
A pesar de su impacto en la cultura mexicana, no hubo homenajes oficiales ni reconocimientos públicos por su contribución.
Este silencio resonó como una advertencia sobre cómo a veces el arte y sus creadores son olvidados por la misma sociedad que intentaron enriquecer.

A lo largo de su vida, Alberto Ángel “El Cuervo” dejó un legado que va más allá de sus discos y murales.
Su historia es un recordatorio de la importancia de valorar a los artistas no solo por su popularidad, sino por su capacidad para hablarle al alma de una nación.
Su lucha contra la censura y su amor por las tradiciones indígenas nos invitan a reflexionar sobre el papel del arte en la sociedad y la necesidad de recordar a aquellos que han contribuido a nuestra cultura.
Alberto Ángel “El Cuervo” puede haber partido, pero su legado sigue vivo en las memorias de quienes valoran su verdad y su arte.