La instrucción de la Registraduría Nacional del Estado Civil de dejar en blanco las casillas sin votos en el formulario E14 generó una fuerte polémica y temores de posible fraude electoral entre jurados, ciudadanos y dirigentes políticos.

Una nueva controversia electoral se instaló en el debate público colombiano tras las recientes orientaciones sobre el diligenciamiento del formulario E14 por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil.
La indicación de dejar en blanco las casillas correspondientes a partidos o candidatos que no obtengan votos desató inquietud entre jurados de votación, dirigentes políticos y ciudadanos, en un contexto marcado por la memoria de irregularidades denunciadas en procesos anteriores.
El registrador defendió la medida como un procedimiento técnico destinado a facilitar la consolidación digital de los datos.
Según explicó en una intervención que circuló en redes sociales, “no hay ninguna posibilidad” de fraude porque los datos finales deben coincidir con el acta y el sistema no validaría inconsistencias en la nivelación de la mesa o en el número de votantes.
Añadió que, antes del formulario E14, existe un documento denominado “cuentavotos”, conocido por los jurados, que sirve como soporte previo.
Sin embargo, la explicación no logró disipar los temores.
Una ciudadana identificada en redes como Dita Enelequia, quien será jurada en las próximas elecciones, relató que durante la capacitación recibió la instrucción de dejar en blanco las casillas de candidatos sin votos.
“Para mí esto se puede prestar para muchas cosas indebidas”, afirmó en un video difundido ampliamente.
Según su testimonio, al preguntar por qué no se rellenaban esos espacios como en elecciones anteriores, el instructor respondió “que no desconfiáramos tanto” y que así “es como siempre se ha hecho”.
La jurada insistió en su inquietud: “¿Cómo así que vamos a dejar las casillas en blanco? ¿Por qué no las llenamos?”.
En medio de un debate que, según dijo, involucró a unas 40 o 50 personas, planteó incluso si sería sancionada por marcar con una X las casillas vacías.
“Me dijeron que no pasa nada, que son recomendaciones”, explicó.
Finalmente, expresó su intención de dialogar con los demás jurados de su mesa el día de la elección para decidir cómo proceder, convencida de que rellenar los espacios le ofrece mayor tranquilidad.
La polémica escaló cuando el presidente Gustavo Petro se pronunció en su cuenta oficial, advirtiendo que “dejar casillas en blanco en los formularios de las mesas firmadas por jurados lleva al fraude electoral”.
El mandatario sostuvo que las casillas “deben llenarse con X para que no sean transformadas en números falsos ante mesas que no logran tener testigos electorales” y pidió auditorías rigurosas del software de consolidación de resultados.
El recuerdo de las elecciones de 2018, cuando resultó elegido Iván Duque, reapareció en la discusión pública, pues en aquel entonces se denunciaron inconsistencias en algunos formularios E14.
Aunque las autoridades electorales han defendido la robustez de los controles actuales, el debate refleja la sensibilidad que rodea cualquier cambio en los procedimientos de conteo.
Mientras la controversia sobre el E14 ocupaba la agenda, otro hecho encendió las alarmas en Bogotá.
La gerencia de la Cámara de Representantes por la capital del Pacto Histórico denunció que un hombre armado con un cuchillo se acercó a su sede profiriendo insultos y expresiones de odio contra integrantes del movimiento.
Según el comunicado, el individuo intentó agredir físicamente a uno de los miembros, en lo que calificaron como tentativa de homicidio, además de amenazas y posible hostigamiento por razones políticas.
En un video grabado en el lugar, se escucha a uno de los presentes increpar al agresor: “Yo me atravesé cuando usted le sacó el cuchillo al compañero.
Usted dijo que iba a matar”.
En las imágenes, el hombre lanza descalificaciones contra el presidente y contra militantes de izquierda.
La situación fue controlada tras la intervención del esquema de seguridad y, posteriormente, la Policía ubicó al sospechoso en una zona cercana.
Giovanni Abadía, gerente de la campaña a la Cámara por Bogotá, anunció que presentarán denuncia penal por amenazas, tentativa de homicidio e incitación al odio.
“Rechazamos de manera categórica cualquier forma de violencia, estigmatización o discurso de odio contra quienes ejercen actividad política”, señaló el comunicado.
También exigieron garantías de seguridad e investigaciones rápidas.
El episodio se produce en un ambiente de polarización creciente, donde el lenguaje confrontacional ha escalado en intensidad.
Para diversos sectores, la agresión evidencia los riesgos que enfrentan dirigentes y simpatizantes en medio de la disputa electoral.
Para otros, constituye un llamado urgente a desescalar la retórica y reforzar las medidas de protección.
Entre la controversia técnica sobre el diligenciamiento del E14 y la violencia denunciada en Bogotá, el proceso electoral avanza bajo un clima de vigilancia ciudadana y exigencia de garantías.
Las autoridades deberán equilibrar la implementación de protocolos técnicos con la necesidad de generar confianza pública, mientras el país se prepara para acudir nuevamente a las urnas en un escenario político cada vez más tenso.