🚨📉 Giro inesperado en los mercados… un activo se desploma mientras otro se dispara tras señales de calma

 

Giá vàng thế giới tăng trở lại sáng 25/3, sau chuỗi giảm liên tiếp. Đồ thị: Kitco

 

Los mercados globales registraron un giro significativo en la jornada del 25 de marzo, con una fuerte caída en los precios del petróleo y un repunte del oro, en medio de crecientes expectativas de un posible alto el fuego en Oriente Medio que podría aliviar las tensiones energéticas y financieras a nivel mundial.

Desde la apertura de la sesión, el crudo estadounidense WTI experimentó una caída cercana al 4%, situándose en torno a los 88,5 dólares por barril, llegando incluso a tocar mínimos intradía de 87,8 dólares. Por su parte, el Brent, referencia internacional, descendió aproximadamente un 5% hasta ubicarse en los 99 dólares por barril, rompiendo así la barrera psicológica de los 100 dólares tras semanas de alta volatilidad.

El retroceso se produce apenas un día después de una jornada alcista, en la que ambos contratos habían subido con fuerza, impulsados por la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, el cambio de tono en el mercado refleja un giro en las expectativas de los inversores, que ahora apuestan por una desescalada del conflicto.

 

Giá xăng dầu hôm nay 26/3: Đồng loạt giảm

 

En el centro de este movimiento se encuentran las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Washington ha logrado avances en las negociaciones para poner fin a las hostilidades. “Se han logrado progresos importantes”, señaló, insinuando además que Irán habría mostrado “concesiones significativas” en el proceso.

Según diversas informaciones, Estados Unidos habría presentado un plan de 15 puntos para alcanzar un acuerdo, mientras que fuentes regionales apuntan a la posibilidad de una tregua temporal de un mes, diseñada por enviados especiales como Steve Witkoff y Jared Kushner. No obstante, desde Teherán han rechazado estas afirmaciones. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, fue tajante: “No existe ningún contacto directo con Estados Unidos”.

El conflicto, que se acerca ya a su cuarta semana, ha tenido como uno de sus puntos más críticos el control del estrecho de Ormuz, una arteria clave para el transporte mundial de petróleo. Tras los ataques iniciados a finales de febrero, Irán restringió el tránsito marítimo en la zona, generando una grave disrupción en el suministro global y obligando a numerosos países a recurrir a reservas estratégicas y rutas alternativas.

 

Giá vàng tăng vọt nhưng nhà đầu tư chưa vội chốt lời

 

Aunque recientemente se han permitido ciertos tránsitos selectivos, Teherán ha mantenido una postura firme, advirtiendo que cualquier embarcación vinculada a Estados Unidos, Israel o sus aliados podría ser objeto de ataques. Esta situación elevó los precios del crudo a niveles cercanos a los 120 dólares por barril a principios de mes, marcando máximos no vistos desde 2022.

Sin embargo, la posibilidad de una solución diplomática ha cambiado radicalmente el panorama. “El mercado está reaccionando a la expectativa de una menor presión sobre el suministro”, coinciden analistas, señalando que una eventual reapertura total del estrecho aliviaría de inmediato las tensiones energéticas.

En paralelo, el mercado del oro ha mostrado un comportamiento opuesto. Tras varias sesiones de retrocesos, el metal precioso recuperó terreno con fuerza. Al cierre del 24 de marzo, el oro se situó en 4.473 dólares por onza, y en la apertura del día siguiente llegó a alcanzar los 4.554 dólares.

 

 

Giá dầu tăng mạnh liệu có tác động đến giá vàng?

 

Este repunte responde a un cambio en las expectativas sobre la política monetaria global. Con la caída del petróleo y la posible reducción de las presiones inflacionarias, los inversores anticipan que los bancos centrales podrían adoptar posturas más flexibles respecto a los tipos de interés. En ese contexto, el oro —activo tradicionalmente favorecido por entornos de tasas bajas— recupera atractivo.

“El descenso del crudo reduce el riesgo inflacionario y abre la puerta a recortes de tipos, lo que impulsa al oro”, explican operadores del mercado, subrayando la estrecha relación entre ambas variables.

Así, en cuestión de horas, los mercados han pasado de un escenario dominado por el miedo a una posible crisis energética global a otro marcado por el optimismo prudente ante una solución diplomática. No obstante, la volatilidad sigue siendo elevada y cualquier giro en las negociaciones podría revertir rápidamente estas tendencias.

En un contexto donde la geopolítica dicta el pulso de los mercados, el comportamiento del petróleo y el oro vuelve a demostrar que la confianza —o su ausencia— sigue siendo el factor más determinante en la economía global.