El 10 de enero de 2026 quedará marcado en la memoria de Colombia como el día en que la música popular perdió a su máximo referente contemporáneo.
Yeison Jiménez, el artista que personificaba la superación y el éxito del género regional, falleció tras el aparatoso accidente de una avioneta privada en cercanías del municipio de Paipa, Boyacá.
La noticia, que se confirmó en la tarde del sábado, ha dado paso a una jornada de domingo cargada de luto nacional, homenajes espontáneos y el inicio de una compleja investigación técnica para determinar por qué la aeronave se precipitó a tierra apenas segundos después de haber iniciado su carrera de despegue.
Desde las primeras horas de este domingo 11 de enero, el director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Martínez, junto al director técnico de investigación, Álvaro Bello, se encuentran en el lugar de la tragedia coordinando las labores de recolección de pruebas.
El siniestro, ocurrido en inmediaciones del aeródromo Juan José Rondón, dejó un saldo de seis víctimas fatales: el capitán Hernando Torres, los pasajeros Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, Jefferson Osorio, Wisman Mora y, por supuesto, el ídolo caldense Yeison Jiménez.

EL ÚLTIMO CONCIERTO Y EL SHOW QUE NUNCA LLEGÓ
La ironía de la tragedia reside en la agenda del artista.
Apenas el viernes 9 de enero, Yeison Jiménez había ofrecido su última presentación en el estadio municipal de Málaga, Santander.
Ante miles de asistentes, el cantante se mostró cercano, romántico y agradecido.
Durante el concierto, dedicó palabras de admiración a las mujeres y recordó con humildad sus inicios, mencionando que de niño vendía empanadas para ayudar a su familia.
Su regreso a la tarima tras finalizar el show para interpretar canciones románticas adicionales quedó grabado como el último gesto de entrega a su público.
Su siguiente parada era el municipio de Marinilla, Antioquia, donde se celebraban las tradicionales fiestas de la Vaca en la Torre.
Alrededor de las 9 de la noche del sábado, los asistentes esperaban con ansias la aparición del “Aventurero”.
Sin embargo, dos horas antes, las luces del escenario principal se apagaron.
Fue el alcalde de la localidad, Julio César Cerna, quien con la voz entrecortada entregó la fatal noticia: la avioneta que traía al equipo de Jiménez se había accidentado en Boyacá.
La consternación fue inmediata.
Lo que debía ser una noche de celebración se transformó en un tributo póstumo.
Los presentadores ofrecieron palabras de solidaridad y, posteriormente, los éxitos de Jiménez empezaron a sonar a través de los potentes altavoces del evento, mientras los seguidores coreaban sus letras entre lágrimas, rindiendo un homenaje al hombre que, minutos antes, había fallecido buscando cumplir su promesa musical.
LA INVESTIGACIÓN TÉCNICA: HIPÓTESIS SOBRE EL SINIESTRO
La Aeronáutica Civil ha sido cautelosa al emitir un juicio definitivo, pero los peritos ya trabajan sobre las evidencias físicas encontradas en la vereda Romita, sector Marengo.
Testigos en la zona afirman que la aeronave, una Piper Navajo de matrícula N325FA, nunca logró la sustentación necesaria.
Según relatos de administradores de fincas vecinas, se escuchó un ruido extraño en uno de los motores antes de que el aparato perdiera estabilidad y se precipitara contra un cultivo.
Expertos consultados sugieren que existen varios factores que pudieron confluir en el accidente: Falla mecánica crítica: La pérdida de potencia en uno de los motores durante la fase más delicada del despegue.
Condiciones del aeródromo: Se investiga si la longitud de la pista o la altitud de la zona influyeron en que la aeronave no lograra “salir” a tiempo.
Factores externos: No se descartan ráfagas de viento o un posible exceso de peso en el cargamento técnico del equipo musical.
REACCIONES: UN GÉNERO UNIDO POR EL DOLOR

La partida de Yeison Jiménez ha provocado una respuesta masiva del mundo artístico.
Pipe Bueno y Luis Alfonso, dos de sus colegas más cercanos, manifestaron su profunda tristeza, destacando que Yeison acababa de hacer historia al ser el primer artista del género regional colombiano en anunciar un concierto individual en un estadio.
“Es algo tan histórico lo que hizo.
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eso es demasiado”, comentaron entre sollozos.
Figuras de otros géneros y la política también se unieron al duelo.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lo describió como un “buen ser humano, luchador y tremendo artista”.
Jhonny Rivera, por su parte, publicó un sentido mensaje en Instagram admitiendo que no lograba asimilar la noticia.
Otros artistas como Silvestre Dangond, Arelis Henao, Fonseca y el actor Juan Pablo Raba, quien recientemente lo había entrevistado en su podcast, expresaron su admiración por la generosidad y la honestidad que siempre caracterizaron al cantante.
UN PAÍS QUE LLORA A SU “AVENTURERO”
Yeison Jiménez nació en Manzanares, Caldas, el 26 de julio de 1991.
Su historia es la de un colombiano que, contra todo pronóstico, pasó de las plazas de mercado a la cima de las listas de popularidad en Spotify y YouTube.
Su sencillo “Aventurero” se convirtió en un himno nacional, manteniéndose por meses en el puesto número uno de las plataformas digitales.
Hoy, mientras las autoridades avanzan en los peritajes y se espera el traslado de los cuerpos, Colombia entera se detiene para recordar a la voz que, con su coraje y su talento, rompió las barreras de la música popular.
La “promesa” de Yeison Jiménez se cumplió en vida, pero su legado musical apenas comienza a transformarse en leyenda.
¿Considera usted que la seguridad en los vuelos privados para artistas nacionales debería ser objeto de regulaciones más estrictas? ¿Cuál cree que fue el aporte más significativo de Yeison Jiménez a la cultura popular de nuestro país? Los invitamos a dejar sus mensajes de condolencia en la sección de comentarios.