Las autoridades investigan posibles irregularidades tras el accidente aéreo de Yeison Jiménez, luego de un cateo judicial en una de sus propiedades.

Las autoridades adelantan una investigación de alto perfil luego del accidente aéreo ocurrido el 10 de enero, en el que se vio involucrado el cantante de música popular Yeison Jiménez.
En el marco de las diligencias judiciales, una orden de cateo permitió el ingreso a una propiedad del artista, un procedimiento que, según fuentes cercanas al proceso, buscaba esclarecer posibles inconsistencias financieras y técnicas relacionadas con el uso de la aeronave siniestrada.
De acuerdo con la versión oficial conocida hasta ahora, el siniestro fue atribuido inicialmente a una posible falla mecánica.
Sin embargo, el avance de las actuaciones judiciales abrió nuevas líneas de indagación que llevaron a las autoridades a inspeccionar la residencia del cantante apenas horas después del accidente.
El operativo se realizó con total hermetismo y sin presencia de medios de comunicación, bajo protocolos estrictos de aseguramiento del lugar.
Peritos en arquitectura forense y topografía, encargados de verificar la estructura del inmueble como parte del proceso de extinción de dominio preventiva, habrían detectado una discrepancia entre los planos registrados y las mediciones actuales del sótano de la propiedad.
Esa diferencia espacial, considerada inusual por los técnicos, motivó una inspección más detallada de una zona cubierta por una estantería fija de madera, aparentemente decorativa.

Según información conocida dentro del expediente, los análisis con escáneres de densidad y herramientas térmicas arrojaron lecturas atípicas que sugerían la existencia de un espacio no declarado.
Tras varias horas de trabajo técnico, los agentes lograron acceder a una habitación oculta, descrita como un espacio climatizado y acondicionado para albergar equipos electrónicos.
“No se trataba de una bóveda convencional”, habría señalado uno de los investigadores durante la diligencia, en referencia al nivel de infraestructura encontrado.
Dentro del recinto se habrían hallado servidores desconectados de redes públicas, mapas impresos y dispositivos electrónicos de uso restringido.
Entre ellos, una tableta sin conexión a internet que, según peritos digitales, contenía registros de navegación aérea.
Dichos archivos estarían siendo analizados para determinar si la aeronave accidentada fue utilizada exclusivamente para desplazamientos artísticos o si cumplió otros trayectos no reportados ante las autoridades aeronáuticas.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que algunos registros coincidirían con aterrizajes en zonas rurales de difícil acceso, lo que obligó a cruzar esa información con bases de datos oficiales.
Las autoridades han sido cautas y han reiterado que estos hallazgos no constituyen, por sí mismos, prueba de actividades ilícitas, sino elementos sujetos a verificación dentro de un proceso en curso.
Durante la inspección también se habrían encontrado cajas rígidas similares a las utilizadas para transportar instrumentos musicales.
En su interior, según los informes preliminares, había armas de fuego cuya procedencia está siendo verificada.
Los números de serie, lejos de estar alterados, figuraban legibles, lo que permitió a los investigadores rastrear su origen.
Este punto abrió una nueva línea de investigación relacionada con posibles fallas en los sistemas de control y custodia de armamento estatal.
Otro de los hallazgos bajo análisis corresponde a varios contenedores rotulados como suplementos nutricionales.
Las pruebas de campo practicadas sobre el contenido detectaron una sustancia que, presuntamente, correspondería a clorhidrato de cocaína de alta pureza.
Las autoridades aclararon que el material no estaba empaquetado para distribución minorista, lo que llevó a los investigadores a considerar hipótesis relacionadas con su uso como garantía en operaciones financieras ilegales, una práctica conocida en estructuras criminales complejas.

En un escritorio lateral del recinto oculto, los agentes hallaron libros contables escritos a mano.
La contabilidad, descrita como detallada y sistemática, estaría siendo analizada para identificar flujos de dinero, fechas y conceptos codificados.
De manera preliminar, algunos movimientos coincidirían temporalmente con actividades públicas y desplazamientos de figuras del ámbito político y empresarial, información que ahora forma parte de la investigación reservada de la Fiscalía.
El elemento que más ha llamado la atención de los investigadores es un documento legal encontrado en una caja fuerte ubicada en la habitación principal del inmueble.
Se trataría de un borrador de preacuerdo judicial, fechado pocos días antes del accidente, en el que el artista manifestaba su intención de colaborar con la justicia.
El texto, aún sin firma, ofrecería la entrega de información sensible a cambio de beneficios legales y protección estatal.
Este hallazgo modificó sustancialmente el enfoque de la investigación sobre el accidente aéreo.
“Este documento obliga a revisar todas las hipótesis”, habría señalado una fuente judicial, al subrayar que la existencia de un preacuerdo no firmado introduce la posibilidad de presiones externas o amenazas previas al siniestro.
No obstante, las autoridades han insistido en que, hasta el momento, no se puede afirmar que el accidente haya sido provocado.

El equipo de defensa y los representantes cercanos al entorno del cantante han guardado silencio, limitándose a expresar su respeto por el proceso judicial y a pedir prudencia frente a las filtraciones.
Mientras tanto, la Fiscalía anunció que citará a declarar a varias personas mencionadas en los registros hallados, incluyendo ocupantes de vuelos privados y responsables de movimientos financieros consignados en los libros contables.
La investigación continúa bajo reserva y podría extenderse durante varios meses.
Lo que sí es claro es que el caso ha generado un fuerte impacto en la opinión pública, al poner bajo escrutinio la relación entre figuras del entretenimiento, grandes flujos de dinero y posibles estructuras de poder ilegal.
La mansión, hoy bajo custodia del Estado, se ha convertido en una pieza clave para esclarecer una trama que, de confirmarse, tendría profundas implicaciones judiciales y políticas.
Por ahora, las autoridades reiteran que todas las personas mencionadas en el proceso gozan de la presunción de inocencia y que solo los resultados finales de la investigación permitirán establecer responsabilidades.
El país permanece atento a un caso que, más allá de la tragedia aérea, ha abierto un debate incómodo sobre las zonas grises donde convergen fama, dinero y poder.