Amaya Uranga rompe el silencio: Los conflictos internos en Mocedades salen a la luz
A sus 77 años, Amaya Uranga, la icónica cantante y una de las fundadoras del grupo español Mocedades, finalmente ha decidido hablar sobre los conflictos internos que marcaron la historia de la emblemática agrupación.
En una entrevista reciente, Uranga reveló detalles desconocidos de las tensiones y desacuerdos que los integrantes del grupo enfrentaron durante sus años de mayor éxito.
Conocidos por su inconfundible estilo vocal y éxitos como “Eres Tú”, Mocedades alcanzó fama mundial en los años 70, pero detrás de los escenarios, la armonía que transmitían en sus canciones contrastaba con la realidad de sus relaciones personales.
Uranga, quien había permanecido reservada sobre estos temas durante décadas, ahora decide romper el silencio.
Amaya explicó que, como en muchas agrupaciones musicales, la convivencia diaria y la presión del éxito generaron roces entre los integrantes.
“Éramos como una familia grande, y como en toda familia, había momentos de tensión,” confesó.
Según la cantante, uno de los principales puntos de conflicto era la toma de decisiones creativas.
Cada miembro tenía su propia visión sobre la dirección musical que debían seguir, y llegar a acuerdos solía ser complicado.
“Había muchas personalidades fuertes en el grupo, y eso a veces nos llevaba a discusiones interminables.
Todos queríamos lo mejor para Mocedades, pero nuestras ideas no siempre coincidían,” explicó Uranga.
La fama de Mocedades creció rápidamente tras su participación en el Festival de Eurovisión de 1973, donde interpretaron “Eres Tú”, una canción que se convirtió en un éxito internacional.
Sin embargo, este reconocimiento también trajo consigo una intensa carga emocional para los integrantes.
“El éxito es maravilloso, pero también puede ser muy difícil de manejar.
Había mucho estrés, giras interminables y una constante necesidad de mantenernos en la cima,” reveló Amaya.
Estas demandas profesionales a menudo afectaban la salud mental y emocional del grupo, intensificando las tensiones internas.
Además, Uranga admitió que los conflictos no solo eran profesionales, sino también personales.
“Pasábamos tanto tiempo juntos que era inevitable que surgieran diferencias.
A veces esas diferencias se hacían más grandes de lo que deberían ser,” dijo.
Uno de los factores que complicó la relación entre los miembros del grupo fue la falta de privacidad.
Amaya detalló que, durante los años de mayor actividad, Mocedades viajaba constantemente y pasaban la mayor parte del tiempo juntos.
“No teníamos un espacio propio para desconectar.
Siempre estábamos en hoteles, aviones o ensayos.
Era fácil que pequeños problemas se convirtieran en grandes discusiones porque no había tiempo ni espacio para resolverlos con calma,” comentó.
Según Amaya, la convivencia extrema también generó celos y rivalidades dentro del grupo.
Aunque no mencionó nombres específicos, dejó entrever que algunos miembros sentían que sus contribuciones no eran suficientemente valoradas.
“Todos queríamos brillar, pero no siempre podía ser así,” explicó.
A lo largo de los años, Mocedades experimentó varios cambios en su formación, con miembros que decidieron abandonar el grupo por diversas razones.
Amaya reconocó que estas salidas fueron especialmente dolorosas.
“Cuando alguien decidía irse, era como perder a un miembro de la familia.
Pero también era una oportunidad para reflexionar sobre lo que no estaba funcionando.
Cada cambio en la formación fue un golpe duro, pero también nos enseñó mucho,” dijo.
La cantante también destacó que estas salidas no siempre se daban en los mejores términos.
Algunas fueron resultado directo de los conflictos internos, mientras que otras estuvieron motivadas por el deseo de los integrantes de explorar otros caminos artísticos.
A pesar de los desafíos, Amaya Uranga enfatizó que los buenos momentos superaron a los malos y que Mocedades siempre será una parte fundamental de su vida.
“Hicimos algo único y especial.Las dificultades son parte de cualquier grupo humano, pero también logramos cosas increíbles juntos,” reflexionó.
Amaya también expresó su gratitud hacia los seguidores de Mocedades, quienes han mantenido vivo el legado del grupo durante décadas.
“El amor del público es lo que siempre nos sostuvo, incluso en los momentos más difíciles.
Nunca dejaré de agradecer eso,” concluyó.
Con estas revelaciones, Amaya Uranga ofrece una perspectiva más humana y cercana de la historia de Mocedades, mostrando que incluso detrás de los mayores éxitos, hay luchas y aprendizajes que forman parte del camino.