Colombia se encuentra sumida en un estado de conmoción absoluta tras la confirmación del fallecimiento de Yeison Jiménez, una de las figuras más emblemáticas y exitosas de la música popular contemporánea.
El artista, que a sus 34 años no solo dominaba las listas de éxitos sino que también se consolidaba como un próspero empresario, perdió la vida en un trágico accidente aéreo que ha dejado un vacío irreparable en la cultura nacional.

Sin embargo, en medio del dolor y la incredulidad, ha resurgido un material audiovisual que ha erizado la piel de sus seguidores: un video grabado meses atrás donde el cantante, con una honestidad desgarradora, advertía sobre una tragedia que parecía haber visualizado en sus sueños.
Este testimonio, rescatado de una íntima conversación en el programa “Los hombres sí lloran” conducido por el actor Juan Pablo Raba, revela una faceta mística y premonitoria del artista que hasta ahora permanecía en la sombra.
Lo que para muchos pudo haber sido una simple anécdota de ansiedad, hoy se lee como una escalofriante advertencia que el destino le envió a Yeison Jiménez en repetidas ocasiones.
Los tres sueños que marcaron su destino Durante la entrevista, Jiménez confesó algo que nunca antes había hecho público: una serie de sueños recurrentes que lo atormentaron durante su gira por España.
“Yo me empiezo a soñar un tema muy delicado y es que íbamos a tener un accidente.
Lo veo tres veces”, relató el cantante, visiblemente afectado por el recuerdo.
En sus visiones, el escenario siempre era el mismo: el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín.
El relato describe con precisión una secuencia que se repetía: el capitán le anunciaba que estaban listos para despegar, pero en el sueño, Yeison sentía una desconfianza instintiva.
“Marica, vaya a darle una vueltica al avión y vuelve”, le decía al piloto en su visión.
Tras un chequeo ficticio, el piloto regresaba pálido confirmando que un tubo se había soltado y que, de haber despegado, la tragedia habría sido inevitable.
Esta premonición se volvió tan intensa que, según sus palabras, despertó en medio de una crisis de angustia, sintiendo que el capitán del sueño intentaba salvarle la vida de una muerte inminente.
La realidad que imitó a la ficción onírica Lo más inquietante del testimonio de Yeison Jiménez es el evento real que vivió el 24 de mayo del año pasado, apenas días después de sus sueños en España.
Al llegar a Medellín, el cantante experimentó un episodio de salud física en plena entrevista, sintiendo un mareo extremo y una pérdida de energía que lo obligó a detener la grabación.
Minutos después, la premonición se manifestó en el plano físico.

A pesar de haber ignorado las “tres señales” previas, Jiménez subió a su aeronave.
A los tres minutos del despegue, uno de los motores falló.
“Tú empiezas a ver toda la vida pasándote al frente de todos los edificios de Medellín.
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sentí cuando algo se desconectó”, confesó el artista.
Aunque en aquella ocasión lograron regresar a tierra tras tres minutos de terror puro, el impacto psicológico fue devastador, sumiéndolo en profundos episodios de depresión y ansiedad al comprender “lo endeble que es la vida”.
El fin de una carrera brillante y el misterio de la advertencia final La reciente noticia de su fallecimiento en un nuevo accidente aéreo parece cerrar un ciclo que el propio Yeison ya había vislumbrado con temor.
El video del momento del despegue de la avioneta, donde se aprecia cómo la aeronave pierde el control presuntamente por falta de pista y altura, contrasta de manera brutal con sus palabras previas sobre la seguridad y el presentimiento de peligro.
Yeison Jiménez deja tras de sí un legado monumental.
Con más de 70 composiciones y éxitos que se convirtieron en himnos de la música popular como “El Aventurero”, el artista acumuló reconocimientos y el cariño de un país que hoy llora su partida.
En Wikipedia se registra que dejó grabados 23 temas fundamentales, 18 de los cuales formaron parte de su álbum debut lanzado en 2013.
La muerte de Yeison Jiménez no es solo la pérdida de un cantante; es el final de un hombre que, a pesar de su éxito arrollador y su imagen de invencibilidad, vivió en sus últimos meses consciente de que “la vida es un hilo”.
Sus condolencias a la familia y la consternación de sus colegas reflejan el impacto de un artista que, de alguna manera, intentó advertirnos que su tiempo estaba marcado por señales que solo él podía descifrar.