La campaña de Álvaro Uribe Vélez en Santander generó fuertes tensiones tras acusaciones y señalamientos contra el gobierno de Gustavo Petro, lo que provocó manifestaciones y confrontaciones verbales entre simpatizantes de distintos sectores políticos.

La campaña de Álvaro Uribe Vélez contra el presidente Gustavo Petro e Iván Cepeda en el departamento de Santander ha llegado a un punto crítico.
El pueblo colombiano, cansado de las tácticas de difamación, ha decidido actuar.
En un evento reciente, José Félix Laforí, esposo de María Fernanda Cabal, sorprendió al respaldar al presidente Petro en la implementación de medidas económicas para enfrentar la crisis invernal en Córdoba y otras regiones del país.
“El sector ganadero respalda al gobierno de Gustavo Petro”, afirmó Laforí, destacando la urgencia de movilizar recursos para atender la emergencia.
Mientras tanto, la campaña de desprestigio de Uribe se intensificó.
“Ay, Petro, esto sí es culpa tuya”, exclamó un ferviente seguidor del expresidente.
En un acto lleno de tensión, se colgaron carteles en los que se acusaba a los líderes del gobierno de ser guerrilleros, utilizando símbolos de las FARC.
“Aquí vemos el símbolo de la bandera de Colombia en este sector del hombro”, se escuchó en medio de la multitud.
Los seguidores de Petro, liderados por el profe Ferley, respondieron con firmeza, defendiendo la dignidad de su líder.

El ambiente se tornó aún más electrizante cuando los manifestantes comenzaron a exigir la retirada de una publicidad considerada ilegal.
“Señores policías, hay una publicidad ilegal allá y exigimos que la bajen porque este personaje es un criminal”, gritó un manifestante, señalando a un candidato del Centro Democrático.
La situación escaló rápidamente, con la policía presente para mediar.
“Esto es difamación.
Este personaje ya tiene un fallo de un juez que lo condenó”, insistió otro asistente.
La tensión creció a medida que se acumulaban los testimonios de quienes denunciaban la campaña de infamación.
“Estamos aquí para enfrentar a estos criminales”, proclamó uno de los líderes de la manifestación.
“El pueblo colombiano sigue despertando, y se bajó la publicidad contra el gobierno nacional”, añadió, mientras los agentes de policía comenzaban a retirar la propaganda.
“Esto no puede seguir pasando”, exclamó un orador, subrayando la necesidad de justicia.
“Los bandidos se van.
Se van las ratas de Santander”, resonó en la multitud.
La policía, bajo la presión de los manifestantes, finalmente comenzó a actuar.
“Vamos a retirar la publicidad inmediatamente.
Esto es ilegal”, se escuchó entre los agentes, quienes se unieron a la causa del pueblo.

En un giro inesperado, uno de los policías se dirigió a los manifestantes: “Ustedes están aquí para hacer cumplir la ley.
Hay que retirar esa publicidad de inmediato”.
Con este apoyo, la multitud estalló en vítores, sintiendo que su voz había sido escuchada.
“Miren cómo se enfrenta a estos bandidos”, se oyó entre los aplausos.
La intervención policial fue vista como un acto de justicia, un paso hacia la verdad en medio de la confusión política.
El profe Ferley, figura central del evento, expresó su satisfacción: “La policía se llevó la publicidad, y esto es un triunfo para todos nosotros”.
La manifestación terminó con un sentimiento de victoria entre los seguidores de Petro, quienes se sintieron empoderados por la respuesta de las autoridades.
“Desde la Tierra del Trueno, desde el Catatumbo, seguimos resistiendo y buscando la paz”, concluyó Ferley, reafirmando su compromiso con la lucha por la verdad y la justicia.
Este evento no solo marcó un hito en la campaña electoral, sino que también resaltó la creciente resistencia del pueblo colombiano ante las tácticas de desinformación.
La intervención de la policía fue un recordatorio de que la justicia puede prevalecer, incluso en tiempos de incertidumbre.
La lucha continúa, y el pueblo está decidido a no dejarse intimidar.
