🎤🔥 La historia menos contada de Lucha Villa: gloria, decisiones que sorprendieron y un silencio que aún inquieta a quienes la admiraron
¡Hola, amigos! Les saluda Paco Macías y hoy quiero rendir homenaje a una de las artistas más queridas y talentosas de México: Lucha Villa, la grandota de Camargo.
Con su inigualable voz y carisma, Lucha ha dejado una huella imborrable en la música mexicana.
Repasemos su vida y su obra, que son un verdadero testimonio de su pasión y dedicación al arte.

Luz Elena Ruiz Bejarano, conocida como Lucha Villa, nació un frío lunes de noviembre en 1936 en Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua.
Fue la primogénita de Manuel Ruiz y Damiana Bejarano, y tuvo siete hermanos.
Desde pequeña, Lucha mostró un gran amor por la música, influenciada por los cantantes de la época, especialmente por Lucha Reyes, cuya voz feroz la emocionaba.
A la edad de ocho años, su familia se mudó a la capital del estado, Chihuahua, donde Lucha tuvo que adaptarse a nuevas responsabilidades, como cuidar a sus hermanos.
Sin embargo, su amor por el canto nunca se apagó.
A los 15 años, comenzó a probar suerte en un programa de aficionados en la estación X M de Chihuahua, donde su talento y personalidad cautivaron a los productores, llevándola a grabar comerciales y a trabajar como cantante y locutora.
A los 19 años, Lucha se casó con Mario Miller, un ventrílocuo veinte años mayor que ella, y tuvo dos hijos.
Sin embargo, su matrimonio no duró, y tras un breve período en La Habana, Cuba, se separó y decidió mudarse a la Ciudad de México en busca de nuevas oportunidades.
Fue en la capital donde su carrera comenzó a despegar realmente.
Un anuncio en un periódico la llevó a participar en un espectáculo teatral llamado “Las Dianas de Dillon”, donde fue descubierta por el empresario Luis G.
Pilón.
Su debut en el teatro fue un éxito rotundo, y su talento para el baile y el canto la llevaron a ser conocida como Lucha Villa, un nombre que resonaría en el mundo de la música ranchera.

Desde entonces, Lucha Villa se convirtió en una de las principales figuras de la música ranchera.
Su voz grave y profunda, poco común en la época, la hizo destacar entre sus contemporáneas.
En 1961, comenzó a actuar en el famoso centro nocturno El Capri, donde su popularidad creció rápidamente.
A lo largo de su carrera, Lucha filmó más de 72 películas, muchas de ellas en la década de los 60, donde mostró su talento no solo como cantante, sino también como actriz.
Participó en cintas como “Terror en la frontera”, “El gallo de oro” y “Diablos en el cielo”, consolidando su presencia en el cine mexicano.
La carrera musical de Lucha Villa fue igualmente impresionante.
Grabó más de 300 sencillos, 200 discos dobles y 60 álbumes de larga duración.
Sus interpretaciones de canciones de grandes compositores como José Alfredo Jiménez y Tomás Méndez la convirtieron en una de las reinas de la música ranchera.
Además, su presencia en la televisión fue notable, participando en programas como “Siempre en Domingo” y “Así es mi tierra”, donde su carisma y talento brillaron.
Lucha no solo se destacó en el canto, sino que también fue una gran promotora de la cultura mexicana.
A pesar de su éxito profesional, la vida personal de Lucha Villa estuvo marcada por varias relaciones amorosas y matrimonios.
Se casó cinco veces, buscando siempre la estabilidad emocional que parecía eludirla.
Sin embargo, su compromiso con su carrera y sus hijos siempre fue su prioridad.
En 1997, Lucha enfrentó un desafío inesperado cuando sufrió complicaciones tras una operación de liposucción, lo que la llevó a un estado de coma.
A pesar de las adversidades, su familia fue un gran apoyo en su recuperación, y Lucha demostró una vez más su fortaleza y determinación.
A lo largo de su vida, Lucha Villa ha sido reconocida con numerosos premios, incluyendo discos de oro y la Diosa de Plata, que son solo una muestra de su talento y dedicación.
Su música y su legado continúan inspirando a nuevas generaciones de artistas.
Hoy, Lucha Villa vive en San Luis Potosí, alejada del medio artístico, pero siempre recordada como una de las grandes embajadoras de la canción mexicana.
Si alguna vez visitas Ciudad Camargo, no olvides que allí nació Lucha Villa, y un monumento en su honor da la bienvenida a todos los paseantes.

Lucha Villa ha cautivado a millones con su voz y ha sido una gran promotora del talento y la belleza de nuestro país.
Su historia es un testimonio de perseverancia y amor por el arte, y siempre será recordada como una leyenda viviente.